A pocas semanas de cumplir 50 años, Ryan Reynolds dejó en claro que no imagina esa fecha convertida en una celebración multitudinaria.
Según publicó People en una entrevista exclusiva realizada durante la premiere de Mayday en Nueva York, el actor, que llegará a esa edad el 23 de octubre, explicó que no siente afinidad por los festejos de gran escala.
“No me gustan los cumpleaños. Quiero decir, estoy bien con eso”, afirmó Reynolds en declaraciones al medio. En ese marco, ubicó su aniversario en un registro mucho más sobrio y lejos de una gran puesta en escena.
La nota también situó esa definición dentro de una dinámica familiar marcada por una seguidilla de cumpleaños, fiestas infantiles y compromisos que se suceden en el último tramo del año.
La declaración llegó mientras Reynolds transitaba un período de alta exposición pública, con apariciones promocionales y alfombras rojas vinculadas a su nuevo proyecto audiovisual.
En ese contexto, la decisión de rechazar una fiesta grande para una fecha de ese calibre introdujo un matiz distinto sobre una figura habituada a ocupar el centro de la conversación cultural.
Ryan Reynolds dijo que no quiere una gran fiesta para recibir los 50
En declaraciones recogidas por People, Ryan Reynolds afirmó que no le gustan los cumpleaños entendidos como eventos de gran despliegue.
El actor señaló que no vive la fecha con malestar, pero tampoco con el impulso de organizar una reunión gigantesca en su honor. “No me pesa cumplir años, pero no soy de decir: ‘Bueno, hagamos una gran fiesta para mí’”, sostuvo en esa entrevista.
En esa misma charla, añadió que ya recibe suficiente atención en su trabajo cotidiano y mencionó que una aparición en alfombra roja le resulta más que suficiente como cuota de exposición pública.
“Estoy bien. Ya recibo suficiente atención. Acabo de estar en una alfombra roja. Con esto alcanza”, dijo el actor, según publicó People.
La frase aportó un tono definitorio sobre cómo procesa el ingreso a una nueva década. En una industria en la que las efemérides personales suelen derivar en homenajes, galas o eventos cuidadosamente diseñados, su postura se recortó por contraste y propuso una imagen más contenida del momento.
La entrevista fue realizada en el marco del estreno de Mayday en el complejo Lincoln Center AMC, en Nueva York, durante una aparición pública ligada a la promoción de la película. De acuerdo con la nota, fue allí donde Reynolds habló sobre el tema con naturalidad y conectó su cumpleaños con la dinámica familiar que atraviesa el último cuatrimestre del año.
El actor describió una seguidilla de cumpleaños familiares que llamó “Birthday Alley”
Más allá de su propio aniversario, Reynolds explicó que atraviesa cada año un período de celebraciones continuas dentro de su familia. El actor definió ese tramo como “Birthday Alley”, una suerte de corredor de cumpleaños que se extiende desde septiembre hasta diciembre y se enlaza además con la Navidad. “Estoy en el callejón de los cumpleaños”, señaló.
En ese pasaje, Reynolds detalló que varios integrantes de su entorno más cercano cumplen años con muy poca distancia entre sí. “Mis hijos, tenemos a unos cuatro integrantes de la familia cumpliendo uno detrás de otro, uno detrás de otro”, explicó en la entrevista.
También mencionó que el aniversario de casamiento con Blake Lively cae el 9 de septiembre, lo que amplía todavía más la densidad de fechas significativas en esos meses. “Es el callejón de los cumpleaños, y sigue hasta la Navidad. No se detiene”, agregó, según la publicación.
Reynolds describió esa etapa como un período incesante de globos, preparativos y festejos consecutivos, con una rutina marcada por inflar y desinflar adornos para los cumpleaños de sus hijos y otros miembros de la familia. “Básicamente, sí, hasta llegar a mi cumpleaños número 50. Quiero decir, una locura”, afirmó.
Esa imagen doméstica, más vinculada con la logística cotidiana que con la solemnidad de una cifra redonda, fue la que eligió para hablar de su llegada a los 50. “Paso casi todo el día respirando helio, inflando globos, desinflando globos, inflando más globos”, añadió Reynolds en declaraciones a People.
La cercanía del estreno de Mayday sumó exposición a una confesión de tono íntimo
La declaración sobre su cumpleaños se conoció en un momento de actividad promocional para el actor. Según la entrevista, Reynolds habló del tema mientras asistía a la premiere de Mayday, lo que le dio a la escena un contraste particular entre la visibilidad del evento y el contenido de su respuesta.
En lugar de reforzar la lógica del gran acontecimiento, el actor se inclinó por una mirada austera sobre una fecha que en otras trayectorias públicas podría presentarse como un hito espectacular.

Ese contraste ayudó a explicar la repercusión de sus palabras. La proximidad de su cumpleaños número 50 coincidió con una etapa de fuerte exposición mediática por el estreno de Mayday, lo que volvió más visible una definición que, en otro contexto, podría haber quedado reducida a un comentario lateral.
Reynolds no planteó su cumpleaños como un punto de inflexión dramático ni como una celebración excepcional, sino como una fecha incluida dentro de una dinámica familiar más amplia.
Esa elección narrativa deja una imagen precisa del momento: la de una estrella de Hollywood que, en vísperas de una edad emblemática, opta por restarle grandilocuencia al acontecimiento y ubicarlo dentro de la rutina de los festejos compartidos.



