Julia López
Redacción Deportes, 2 sep (EFE).- Este jueves se cumplen 20 años de aquel 3 de septiembre de 2006 en el que la selección española de baloncesto se proclamó campeona del mundo en Saitama (Japón), un hito histórico que fue el inicio de la gran época dorada con una generación irrepetible que uno de los protagonistas, Berni Rodríguez, define para EFE como “un buen grupo de amigos haciendo historia”.
“¡3 de septiembre de 2006, viviendo la magia del basket!” exclamaba el recordado comentarista Andrés Montes instantes antes de que finalizara una final marcada con letras de oro en la historia del baloncesto español.
España arrasó a la Grecia de Papaloukas, Spanoulis y Schortsanitis (70-47), con una exhibición ofensiva y defensiva que, en palabras del entonces seleccionador, José Vicente 'Pepu' Hernández, “fue espectacular”.
A Pau Gasol, lesionado en la semifinal, no le hizo falta disputar la final para llegarse el galardón a Mejor Jugador del Torneo, con unos números de extraterrestre: 18,9 puntos de media, 8,3 rebotes y 21,8 de valoración.
No fue sólo ganar el oro, sino cómo se ganó. Si uno busca en el diccionario la definición de “equipo”, deberían aparecer los nombres de los 12 integrantes de aquella selección porque fue una victoria colectiva.
“Era nuestra manera de jugar”, recuerda Berni en una entrevista con EFE sobre una selección que jugaba igual un amistoso que la gran final del Mundial: “Teníamos la oportunidad de hacer algo histórico y les pasamos por encima”.
Un equipo “sin complejos”, cuya característica más importante era disfrutar y estar “muy unidos”, tanto dentro como fuera de la cancha.
El camino hasta llegar a la final fue un cuento de hadas para una España que ganó los 18 partidos que jugó (9 de preparación y 9 en el Campeonato).
En la fase de grupos, apabulló a sus rivales. +21 ante la Alemania de Dirk Nowitzki, +49 ante los anfitriones o +44 ante Panamá. Así como sendas victorias ante Nueva Zelanda y Angola.
Ya en las eliminatorias, también a rivales de mucho peso como el 87-75 a Serbia en octavos (Yugoslavia había sido la campeona del Mundial 2002) y en cuartos (89-67) a Lituania, campeona de Europa tres años antes.
El único partido que ‘La Familia’ no ganó por 10 puntos o más fue ante Argentina (75-74). Aún da escalofríos recordar aquel triple de Andrés Nocioni volando hacia canasta a falta de un segundo.
Para Berni, España tenía “un equipo buenísimo, mucho talento, diferentes físicos… pero la gran clave era esa amistad", algo que, en su opinión, marca la diferencia: "No sé si hemos tenido una selección de ese nivel nunca más”.
La plantilla elegida por Pepu en 2006 mezclaba lo mejor de los dos mundos: jugadores en el mejor momento de su carrera, como Pau Gasol, Juan Carlos Navarro o José Manuel Calderón, con unos veteranos que lideraban, como Jorge Garbajosa -20 puntos en la final-, o el siempre multiusos y capitán Carlos Jiménez. Un quinteto de fantasía.
A la lista había que sumar la juventud de los más jóvenes como Rudy Fernández, que dejó jugadas para el recuerdo por su conexión especial en los ‘alley-oops’ con Sergio ‘Chacho’ Rodríguez y, el invitado inesperado, Marc Gasol.
Además, jugadores 'pegamento' para el grupo como Felipe Reyes, Álex Mumbrú y la dupla malagueña, Berni Rodríguez y Carlos Cabezas.
El oro en Japón supuso claramente un antes y un después para el baloncesto español. Hasta entonces, el mayor éxito había sido la plata olímpica en Los Ángeles 1984 y, en el verano de 1999, el oro conseguido por una imberbe ‘generación del 80’ en el Mundial Junior de Lisboa.
Fueron precisamente estos últimos, años más tarde, serían los que tocarían el cielo en Saitama (6 de los 12 integrantes eran nacidos en 1980).
Y, desde entonces, los miembros de aquel equipo legendario no han parado de sumar durante décadas éxito tras éxito en las competiciones internacionales, tanto con la selección, como en sus clubes.
Desde septiembre de 2006 hasta agosto de 2024, cuando anunció su retirada del baloncesto profesional Rudy Fernández, él último miembro de los héroes de Japón que quedaba en activo, España ha sumado la friolera de 12 medallas entre Mundiales, Eurobaskets y Juegos Olímpicos.
Los más destacados, los dos oros mundiales (Tokio 2006, Pekín 2019), cuatro títulos en campeonatos de Europa (Katowice 2009, Kaunas 2011, Lille 2015 y Berlín 2022) y, por supuesto, las dos medallas de plata en las inolvidables finales olímpicas ante Estados Unidos (Pekín 2008, Londres 2012). Casi nada.
En un país donde el fútbol es el 'deporte rey' y cuya selección aún no había logrado el éxito mundial absoluto -que llegaría en Sudáfrica 2010-, la pelota naranja se adelantó en llevar a España a lo más alto. Por eso, aquel lejano septiembre de 2006, al aterrizar en Madrid y celebrar el título delante de miles de personas, Pepu deseó a todos mucho “ba-lon-ces-to”, porque, según él mismo explica, “es un buen sitio en el que estar”. EFE
(Recursos de archivo en www.lafototeca.com: 8002238930, 8002238924, 8023640285 y otras)
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