
Sara Carbonero y José Luis Cabrera continúan afianzando su relación y, tras disfrutar de unas románticas vacaciones de verano al otro lado del Atlántico, han puesto rumbo de nuevo a Madrid. La pareja llegaba junta al aeropuerto de la capital, cargada con su equipaje y tratando de mantener la discreción que siempre ha marcado su relación.
Después de unos días de desconexión en Ecuador, la pareja regresaba a Madrid tras un viaje de lo más especial en el que han podido disfrutar de algunos de los rincones más espectaculares del país. Juntos han recorrido la capital, Quito, donde visitaron, entre otros lugares, la casa-museo del pintor Oswaldo Guayasamín, además de adentrarse en la Amazonia ecuatoriana y contemplar los paisajes que rodean el río Napo. También han conocido las islas Galápagos, poniendo el broche a una escapada marcada por la naturaleza y la tranquilidad.
A su llegada a Madrid, ambos recorrían las instalaciones de la terminal con sus maletas, intentando pasar desapercibidos entre el resto de viajeros. Con gesto serio y visiblemente cansados después de las numerosas horas de vuelo, la periodista y el empresario permanecían juntos en todo momento, demostrando una vez más que atraviesan esta etapa de su relación con gran complicidad.
Para Sara, este viaje ha supuesto además una oportunidad para desconectar después de unos meses especialmente complicados. El pasado mes de abril, la periodista sufrió uno de los golpes más duros de su vida con el fallecimiento de su madre, Goyi Arévalo, tras una larga enfermedad. La comunicadora, que estaba muy unida a ella, contó con el apoyo de su pareja durante esos difíciles momentos.
La pérdida de su madre llegó después de un complicado comienzo de año para Carbonero. A principios de enero tuvo que ser ingresada en Lanzarote tras sufrir fuertes dolores abdominales y permaneció hospitalizada durante varios días antes de regresar a Madrid para continuar con su recuperación. En aquel momento, José Luis Cabrera fue uno de sus principales apoyos.
Además, la periodista conoce de primera mano lo que supone atravesar un problema de salud. En 2019 fue diagnosticada de cáncer de ovario y posteriormente tuvo que volver a ser intervenida en 2022. En 2024 habló públicamente sobre su enfermedad y reconoció que había aprendido a convivir con la incertidumbre y con la condición de paciente oncológica.
En este contexto, estos días de descanso han supuesto para la periodista una oportunidad para recuperar fuerzas y disfrutar de una escapada muy especial. La relación entre ambos, que comenzó a finales de 2024 y se hizo pública en 2025, se ha consolidado con el paso del tiempo, aunque los dos han optado siempre por mantener su vida sentimental alejada de los focos.
Fiel a esa discreción, José Luis Cabrera se ha mantenido nuevamente en un segundo plano durante su llegada a Madrid, permaneciendo junto a Sara mientras ambos avanzaban con su equipaje por el aeropuerto. Una vuelta a la rutina después de unas intensas vacaciones en las que la pareja ha podido disfrutar de tiempo juntos y que han permitido a la periodista tomarse un respiro después de unos meses especialmente difíciles.