Mauro Icardi fue ofrecido formalmente al Everton. El club inglés, que ya lo tenía en carpeta desde hacía días, recibió así la propuesta concreta por el delantero rosarino de 33 años, que transita el mercado de pases como agente libre tras su salida del Galatasaray.
La información, difundida por el periodista Germán García Grova a través de su cuenta de X, agrega un capítulo concreto a lo que hasta ahora era solo una especulación. La posibilidad de los Toffees había sido señalado días antes por Keith Wyness, ex director ejecutivo del club, quien había sugerido en Football Insider que la institución “podría utilizar el dinero obtenido por las ventas de Iliman Ndiaye y Beto para financiar una oferta de contrato al agente libre Mauro Icardi”. Ahora hay un paso más.
El Everton terminó el mercado sin delantero de referencia
El contexto del club merseysidano hace que la situación sea, cuanto menos, urgente. David Moyes cerró el período de incorporaciones con un solo atacante senior reconocido en su plantilla, luego de que la venta de Beto y el fracaso en la operación por Folarin Balogun dejaran al equipo en una posición incómoda de cara a la segunda mitad de la temporada. Wyness lo resumió sin rodeos en Football Insider: “David Moyes quedó con un solo delantero senior reconocido en su plantilla, después de que un desastroso día límite de fichajes terminara con la venta de Beto y, finalmente, con el fracaso en la operación por Balogun”. La posición hoy la ocupa el francés Thierno Barry, de 23 años y 195 centímetros de altura. La temporada pasada solo anotó cinco goles.
En ese cuadro de situación, el ex director ejecutivo recomendó a la directiva apuntar a dos nombres: el propio Icardi y Anthony Martial. Y sobre el argentino, se permitió una caracterización que quedó resonando: “Mauro Icardi es una telenovela andante, pero podría funcionar. Esa podría ser una solución que realmente calme a los hinchas”.
El agente del jugador puso condiciones claras
Que el nombre de Icardi aparezca en la Premier League no es casualidad ni capricho del mercado. Su representante, Letterio Pino, fue explícito sobre el perfil de destino que busca el delantero: estabilidad deportiva por encima de cualquier otra consideración económica. “El dinero no es la prioridad. Busca un proyecto técnico y la posibilidad de quedarse en un lugar dos o tres años”, afirmó Pino en declaraciones recogidas por el periodista Nicolò Schira.
La declaración cobró más peso cuando se supo que la Lazio —el interesado más concreto de las últimas semanas— frenó su oferta. El conjunto romano había llegado a ofrecer un contrato de dos temporadas a tres millones de euros por año, una mejora sustancial respecto a la propuesta inicial de dos millones y medio por una sola temporada. Pero el entorno del jugador prefirió no apurarse. “Hubo la posibilidad, fue muy amable Fabiani, pero nos dijimos: esperemos un momento, paremos”, explicó el agente, en referencia al director deportivo del club italiano, Angelo Fabiani. Pino aclaró que esa pausa no implica una ruptura definitiva, y que la conversación con la Lazio sigue abierta.
Mientras el Everton procesa la oferta formal, otro club se mueve en paralelo. El Elche, de la segunda división española y propiedad del empresario argentino Christian Bragarnik, también pidió información sobre el jugador. Según la prensa de Alicante, la opción le resultaría atractiva al propio Icardi, aunque por ahora se trata de un interés en etapa preliminar.
La situación del rosarino es, en cualquier caso, particular: al ser agente libre, no está sujeto a los plazos habituales del mercado de pases y puede firmar con cualquier club incluso una vez cerrada la ventana oficial. Eso le da margen para esperar, aunque no indefinidamente.
Su historial en Turquía habla por sí solo: en 134 partidos con el Galatasaray, convirtió 77 goles, repartió 25 asistencias y ganó seis títulos de liga. Dejó el club tras rechazar una renovación que incluía una rebaja del 50% en su salario y apenas doce meses de contrato —hasta junio último, percibía diez millones de dólares anuales—. Antes de Estambul, la Juventus lo había sondeado en enero a través de su director deportivo Damien Comolli, y la Fiorentina lo consideró como reemplazo de Moise Kean antes de inclinarse por otras opciones.
El Everton, por su parte, tiene ahora la pelota. El conjunto de Liverpool comenzó bien la temporada de la Premier League, con un triunfo y dos empates en tres fechas. ¿Será el ex Inter y PSG el ariete que le falta?



