Diego Sebastián

Se han dado más detalles de la captura de Diego Sebastián “N” y Gerardo “N” por homicidio múltiple, interrupción del embarazo y maltrato animal en un caso ocurrido en Atizapán de Zaragoza del tecladista de Camilo Séptimo por parte de las autoridades.

Cuando fueron ingresados el penal de Barrientos en Tlalnepantla Diego Sebastián dijo ser empresario cuando le preguntaron a qué se dedicaba, mientras que Gerardo dijo ser chofer, además de tener diabetes e hipertensión éste último.

La Fiscalía del Estado de México obtuvo y cumplió órdenes de aprehensión contra los imputados, por los crímenes de cuatro personas y una perra que fueron asesinadas dentro de un departamento del fraccionamiento Grand Viure, en el Estado de México. Ambos habrían entrado al inmueble para buscar “una caja fría con cantidades millonarias de dólares en Bitcoins” y, según la indagatoria, sometieron a las víctimas para no dejar testigos.

Los dos imputados fueron ingresados al Centro Penitenciario de Reinserción Social de Tlalnepantla y quedaron a disposición de la autoridad judicial, que fijó las 12:30 horas del sábado 5 de septiembre para la audiencia inicial de formulación de imputación. Por cada una de las cuatro víctimas de homicidio calificado podrían alcanzar de 25 a 70 años de prisión; por la interrupción del embarazo, de cinco a 10 años, y por maltrato y crueldad contra un ser sintiente, de tres a seis años.

Los detenidos fueron ingresados al penal de Barrientos en Tlalnepantla donde fueron recibidos con rechiflas por parte de otros internos Foto: fuscalìa Edomex

La captura ocurrió tras 8 horas con 45 minutos de actos de investigación coordinados entre la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la CDMX y la fiscalía mexiquense. Primero fue detenido Gerardo “N” y después Diego Sebastián “N”, a quien la autoridad consideró con alta posibilidad de abandonar el país por su múltiple nacionalidad y su situación económica.

La investigación estableció que el intervalo de muerte de las víctimas osciló entre las 17:30 y las 20:00 horas. Ese lapso coincidió con el tiempo en que ambos permanecieron dentro del fraccionamiento residencial, de acuerdo con registros de entradas y salidas.

El crimen fue descubierto a las 00:40 horas dentro de un departamento en Grand Viure

El agente del Ministerio Público con sede en Tlalnepantla fue notificado a las 00:40 horas del miércoles 2 de septiembre por la policía municipal de Atizapán de Zaragoza de que en un domicilio de Bosque de Amates había cuatro personas sin signos vitales. Personal ministerial llegó a las 01:05 horas y concluyó el levantamiento de los cuerpos a las 04:25 horas para continuar con el protocolo de investigación.

En el segundo nivel del inmueble fue hallado el cuerpo de J.S.M.O., un hombre de 38 años, con impacto de arma de fuego en la cabeza, amordazado con cinta adhesiva industrial gris y atado con cinchos en un sofá dentro de la recámara principal. En esa misma habitación, en el área de baño, estaba A.P.G.B., una mujer de 35 años en estado de gestación, también amordazada y maniatada; sobre sus piernas estaba su hija de tres años, y ambas presentaban disparo en la cabeza.

En el primer nivel, dentro de una habitación y sobre una cama, fue encontrada A.R.V., una mujer de 21 años, atada y con disparo en la parte superior de la espalda y en la base de la cabeza. En un baño de ese mismo nivel fue localizada una canina hembra, una Golden Retriever de aproximadamente un año, con el hocico envuelto con cinta gris y un disparo en la cabeza.

El primer respondiente informó además que en otra de las habitaciones estaba un niño de aproximadamente cinco años sin lesiones visibles. Cuando el Ministerio Público preguntó por su paradero, policías municipales indicaron que lo habían entregado a sus abuelos; hasta ese momento no había sido presentado para valoraciones psicológicas y de trabajo social, y la fiscalía señaló que buscaría recabar su entrevista conforme al protocolo de atención a niñas, niños y adolescentes.

Las cámaras ubicaron a los imputados desde las 17:23 horas y los vincularon con la salida del fraccionamiento

Las videocámaras captaron a las 17:23 horas el ingreso de un automóvil Kia gris conducido por Gerardo “N”, acompañado por Diego Sebastián “N”. Un minuto después, Diego fue visto dentro de un elevador, luego de que A.P.G.B. autorizó por llamada telefónica su acceso al departamento debido a la relación de confianza que tenía con su esposo; en ese momento dentro del inmueble solo estaba A.R.V. y dos mascotas.

A las 17:42 horas llegó A.P.G.B. con sus hijos a bordo de una Nissan X-Trail negra y subió al departamento. A las 17:54 horas contactó por mensaje de texto a un testigo y le dijo que “Sebastián” ya tenía rato esperando a Jonathan; el mismo testigo declaró que Jonathan le llamó y le comentó que estaban jugando pádel y que Sebastián le dijo que lo esperaba.

A las 19:28 horas llegó J.S.M.O. en una Chevrolet Suburban blanca acompañado de un amigo. Ese testigo relató que Jonathan bajó del auto, lo dejó encendido, él descendió para acompañarlo a entrar a su casa, pero Jonathan le pidió que lo esperara abajo y le dijo que si no contestaba pidiera ayuda; agregó que percibió miedo en esa petición y, al no recibir respuesta a sus mensajes, decidió avisar en la caseta de vigilancia.

A las 19:41 horas, una cámara captó a Diego Sebastián “N” en el área de estacionamiento, sin que antes se le hubiera visto bajar por el elevador que utilizó para subir. Dos minutos después, a las 19:43 horas, el Kia salió del fraccionamiento con ambos investigados a bordo.

La fiscalía ubicó preparativos previos y la posible búsqueda de criptomonedas

De acuerdo con la indagatoria, un día antes de los hechos, el 31 de agosto, y durante la mañana del mismo día del crimen, Diego Sebastián “N” instruyó a Gerardo “N” para conseguir un desarmador plano, un desarmador de cruz, electrónicos, cinchos grandes, guantes negros de tatuajes y cubrebocas. La autoridad señaló que esos objetos, junto con un rollo de cinta adhesiva industrial, correspondían con los usados para maniatar a las víctimas y con indicios asegurados dentro del Kia.

Al revisar ese automóvil, la fiscalía detectó que llevaba placas sobrepuestas. Después ubicó la unidad en el fraccionamiento Héroes Tecámac, sección Bosques, en el municipio de Tecámac, donde fue asegurada.

La investigación también apuntó a que el arma de fuego usada en el crimen habría estado provista de silenciador. Incluso uno de los imputados habría dicho: “La desensamblé y la aventé a una barranca”; esa línea coincidió con los actos de investigación porque vecinos no escucharon detonaciones.

La fiscalía sostuvo además que ambos suponían que las víctimas tenían una fuerte suma en criptomonedas y que buscaban dentro del departamento una “caja fría con cantidades millonarias de dólares en Bitcoins”. Según esa misma línea de investigación, una vez obtenidos los recursos Diego Sebastián “N” le daría a Gerardo “N” 2 millones de pesos por la ayuda.

Después del multihomicidio, testigos refirieron que Diego Sebastián “N” habría ido de noche a un restaurante de la avenida Mixcoac, en la CDMX, con intención de comer tacos. Al darse cuenta de que ya no había servicio, se retiró rumbo a la colonia Del Valle.

En la salida del fraccionamiento, un testigo declaró que Diego Sebastián “N” habría amenazado al personal de seguridad para evitar la revisión del vehículo. Según ese testimonio, le dijo a una guardia: “Cámara hija de tu pu… madre, abre la pluma que ya me tengo que ir”, mientras le mostraba un arma de fuego; después advirtió a otro testigo: “Tú pin… negrito, donde se te ocurra decir que me viste te voy a matar como a tus pin… amigos”.

La fiscalía puso a disposición de la ciudadanía el correo cerotolerancia@fiscaliaedomex.gob.mx, el número 800 7028770 y la aplicación FGJEdomex para denunciar si estas personas son reconocidas como probables implicadas en otros hechos delictivos.

• Diego Sebastián “N” y Gerardo “N” fueron detenidos por el asesinato de cuatro personas, la interrupción del embarazo de una de las víctimas y la muerte de una perra en Atizapán de Zaragoza.• La investigación ubicó a ambos dentro del fraccionamiento entre las 17:23 y las 19:43 horas, y señaló que habrían buscado una caja fría con criptomonedas.• Por homicidio calificado podrían recibir de 25 a 70 años de prisión por cada víctima, además de penas adicionales por maltrato animal e interrupción del embarazo.