- La insólita y fallida estrategia del ladrón McArthur Wheeler.
- Por qué sirvió como puntapié para identificar el síndrome Dunning-Kruger.
Se embadurnó la cara con limón para robar un banco y eso llevó a descubrir un boicot de la mente
<p>La insólita y fallida estrategia del ladrón McArthur Wheeler. Por qué sirvió como puntapié para identificar el síndrome Dunning-Kruger.</p>


