Un feroz incendio destruyó por completo la casa donde vivía Mariela Altamirano, la madre biológica de Ángel López, el nene de 4 años que murió en abril en Comodoro Rivadavia. El fuego se desató este sábado por la noche en la zona de Quintas y ahora investigan cómo empezó.

Todo ocurrió cerca de las 23.40, cuando una vecina alertó a la Policía por las densas columnas de humo y las llamas que salían de la casa.

Personal de la Comisaría Séptima llegó al lugar y convocó a los Bomberos Voluntarios que trabajaron hasta controlar el incendio.

El dueño de la casa, un hombre de 57 años que le alquilaba el lugar a Altamirano, informó que la zona afectada era un quincho construido principalmente con madera. Ese material habría favorecido la rápida propagación del fuego.

No hubo personas heridas ni intoxicadas por el humo, informó el medio local ADNSur. La Fiscalía local quedó a cargo de la investigación y agentes de la División Criminalística realizaron las pericias para determinar las causas del incendio.

La casa donde vivía Ángel López con su mamá y la pareja de la mujer. (Foto: gentileza ADN Sur).
La casa donde vivía Ángel López con su mamá y la pareja de la mujer. (Foto: gentileza ADN Sur).

La madre y el padrastro de Ángel continúan detenidos

El nene murió el 5 de abril en circunstancias dudosas para la Justicia. El caso dejó bajo la lupa a la madre del chico, Mariela Altamirano, y a su pareja, Michel González, ya que hubo inconsistencias en sus relatos y en los resultados preliminares de la autopsia.

Ambos fueron imputados por homicidio en calidad de coautores y permanecen detenidos, ya que les dieron seis meses de prisión preventiva.

Altamirano fue trasladada al Instituto Penitenciario Provincial de Trelew, mientras que González sigue alojado en una dependencia policial de Comodoro Rivadavia.

La imputación contra Altamirano es por homicidio agravado por el vínculo en carácter omisivo. Es decir, por no haber protegido a su hijo de los golpes.

González, por su parte, está acusado de homicidio simple como presunto autor material de los más de 20 golpes en la cabeza que reveló la autopsia y que habrían provocado el paro cardiorrespiratorio que terminó con la vida de Ángel.

Según el Código Penal, si se comprueba que los golpes fueron parte de agresiones sistemáticas, la condena máxima para González sería de 25 años de cárcel. Pero si las pericias determinan que todos los golpes ocurrieron en un solo episodio y actuó con alevosía, también podría recibir perpetua.

De todas formas, la causa atraviesa una etapa clave. Los últimos estudios médicos establecieron que una infección respiratoria aguda fue la causa del fallecimiento, por lo que la fiscalía deberá definir si existió o no abandono de persona o negligencia por parte de quienes estaban a cargo del nene.