Menos de un mes después del estreno de la serie biográfica de Moria Casán en Netflix, los hijos de Luis Vadalá —su exmarido— presentaron dos demandas separadas contra la producción, la plataforma y la propia vedette. El frente judicial se amplió con una segunda acción legal que suma al director de la serie como demandado.

“Tema avanza la demanda presentada por la hija de Vadalá contra la serie de Moria. Y no es solamente ahora la demanda de la hija, apareció una nueva demanda”, abrió Mariana Fabbiani el debate en DDM (América TV). “Exactamente, una nueva demanda de Ramiro. ¿Quién es Ramiro? Otro hijo de Vadalá”, precisó Martín Candalaft, y reconoció que él mismo desconocía su existencia: “Yo por lo menos no estaba en conocimiento de que tenía otro hijo, pero tiene otro hijo”. Los presentes coincidieron en que se trata de un hijo menor que Ingrid, nacido de otra madre.

La demanda de Ramiro tendrá su primera audiencia a fines de septiembre, mientras que la de Ingrid ya tuvo su instancia inicial. “Ya hubo una primera audiencia con la hija de Vadalá. Se movió muy rápido”, señaló Candalaft.

Candalaft detalló que Ramiro demandó a Netflix, a la productora y a Moria. Los fundamentos del reclamo, según explicó, son tres: “Habla de un daño psicológico. Habla también de un daño moral y además un perjuicio a la imagen de su padre”. El origen de esos daños, esgrimido en la audiencia, es que la serie mostró a Vadalá “en una situación de consumo”, “en una situación de violencia” y que esa representación permitió que los medios replicaran críticas hacia su figura.

En cuanto al monto reclamado, Candalaft aclaró que es “un resarcimiento no especificado” que se precisará en una próxima audiencia. Fabbiani puntualizó: “Lo que pide es un resarcimiento económico, no que se edite la serie o que se saquen las partes de Vadalá”.

Guido Záffora sumó un dato sobre el alcance de la segunda demanda: “Ramiro Vadalá suma a alguien más, a Javier Van de Couter, que es el director. También lo demanda a Van de Couter”. Sobre el núcleo del agravio familiar, explicó: “Lo que sienten es que se menospreció la figura de Vadalá”, en referencia a una escena inicial donde se lo presenta como alguien que viene “de un taller mecánico, de barrio y demás”. Esa lectura generó una réplica inmediata de César Carozza, amigo y abogado de Moria, presente en el panel: “¿Y eso es menospreciar a alguien? ¿Ser mecánico es despreciar a alguien?”.

Fabbiani buscó precisar el planteo: “Lo grafican como un tipo maleducado”, aclarando que la cuestión no pasaba por el oficio sino por “que él tenía tratos feos hacia los demás”. Candalaft resumió el rol narrativo del personaje: “Es el villano de la serie. Es la contrafigura de Moria, más allá de que no aparece en toda la serie”.

Entre las escenas señaladas como agraviantes también se mencionó la desnudez de Vadalá frente a su hija: “Se mostraba desnudo adelante de Sofía”, indicó uno de los presentes. Candalaft cerró ese punto con una reflexión: “Parece lógico que una hija se sienta agraviada porque a su padre lo muestran tomando drogas, por más de que lo haya confesado, como un violento y mostrándose desnudo adelante de una menor de edad. Puede pasar”.

Fabbiani interpretó ese testimonio como una clave para leer el trasfondo del reclamo judicial: “Esto de alguna manera está reviviendo algo que vivió cuando era chica, ¿no? Está tocando una fibra. Porque se podría pensar que es solamente por una cuestión de dinero, de ir a buscar un resarcimiento económico. Pero esto podría indicar que hay algo más”. Además, aclaró que el reclamo también incluye un pedido de disculpas públicas.

Záffora aportó también un dato sobre el vínculo entre Moria e Ingrid al margen del conflicto: “Moria le pagó la fiesta de quince entera a Ingrid. Moria, a ver, le podés decir cualquier cosa, pero generosa por demás. Y cuando conoció a Vadalá, es verdad que ella puso todo su capital en pos de que él también pueda crecer económicamente. Playa Franca y un montón de negocios”.

Fabbiani cerró ese tramo con una observación: “Ella tampoco tiene la culpa de haber tenido un padre que se portó de esa manera”. Sobre el tratamiento del nombre en la serie, notó un detalle: “Es verdad que no dicen el apellido nunca, siempre lo mencionan como Luis”. Záffora recordó, sin embargo, que buena parte de esos episodios ya habían sido narrados públicamente por el propio Vadalá: “En Gran Hermano Famosos, año 2007, él entra por ser expareja de Moria y cuenta todo esto que se ve en la serie, en la intimidad, lo cuenta él en primera persona en un reality con cámaras veinticuatro horas”.