La Paz, 4 sep (EFE).- Diversos sectores leales al expresidente de Bolivia Evo Morales (2006-2019) realizaron este viernes una marcha en la ciudad central de Cochabamba en contra de lo que consideran "políticas económicas neoliberales" del Gobierno del presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, como el retiro parcial de la subvención al precio del diésel.

Cocaleros, campesinos y los llamados "interculturales", todos leales a Morales, participaron en la caravana con la whipala, la bandera multicolor que representa principalmente a los pueblos indígenas de la región andina del país, que recorrió las principales calles de Cochabamba.

Las decenas de movilizados, que denominaron la protesta "por la dignidad y economía de Bolivia", partieron desde la avenida Petrolera, en el sur de Cochabamba, y llegaron hasta la plaza principal de esa urbe, pese a que está vigente el estado de excepción.

Los dirigentes lideraron la movilización con carteles que pedían "la abrogación del decreto 5676", que dispone el retiro parcial de la subvención al precio del diésel para los considerados "grandes consumidores".

"Esta es una marcha en defensa de la soberanía del país, frente a las políticas económicas neoliberales que impulsa Rodrigo Paz y también es para pedir la abrogación del decreto 5676 lo que hace que sea insostenible la actividades productivas", dijo a EFE el secretario ejecutivo del sector de los "interculturales", Aquilardo Caricari.

Caricari afirmó que la protesta se ampara en la Constitución Política del Estado (CPE) "que está por encima" del decreto que dispone el Estado de Excepción, por lo que afirmó que hacen valer "el ejercicio pleno de la libre expresión".

Los movilizados marcharon aproximadamente unos 6 kilómetros bajo el sol, coreando consignas como "¡Abajo el decretazo del Gobierno incapaz!" y "¡Adelante la marcha en contra del Gobierno!".

Estos sectores emitieron un pronunciamiento para pedir al Gobierno de Paz que anule el decreto vigente porque "atentan directamente contra la economía productiva del campo" y podría derivar "en un aumento inevitable en los costos de producción y en los precios de los productos de la canasta familiar".

Por su parte, Morales dijo que la medida "llevará a la hambruna al pueblo boliviano porque pone en riesgo la cosecha y la siembra".

El pasado 17 de agosto, el Gobierno emitió el decreto 5676 que dispuso un nuevo precio para el litro de diésel sin subvención para industrias, empresas y otras entidades consideradas "clientes directos" y "grandes consumidores", para atender el abastecimiento ante las largas filas que nuevamente se registran en las estaciones de servicio.

El precio inicial para esos sectores fue de 18 bolivianos (1,44 dólares al tipo de cambio vigente), pero como es variable, esta jornada el litro se vende a 16,50 bolivianos (1,32 dólares).

Los transportistas, particulares y pequeños agricultores con consumos mínimos compran el combustible a un coste subvencionado de 9,80 bolivianos (0,78 dólares).

En las dos últimas semanas, hubo algunos bloqueos de carreteras en Santa Cruz, la mayor región y motor económico de Bolivia, y otras marchas y amenazas de protestas de agroindustriales, productores y comerciantes que tampoco están de acuerdo con la norma.

Ante estas protestas, el Gobierno amplió el miércoles el cupo de los pequeños productores agropecuarios para que puedan comprar hasta 2.500 litros mensuales con el precio subvencionado. EFE

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