Solo uno de cada cinco modelos de smartphones vendidos en la Unión Europea cumplió con las normas de reparabilidad vigentes desde junio de 2024. (Foto: Zorrakino / Europa Press)

Solo 1 de cada 5 móviles vendidos en la Unión Europea durante el último año cumplió con las normas de reparabilidad exigidas desde junio de 2024, un resultado que deja en incumplimiento al 80% del mercado (4 de cada 5) y pone en evidencia la eficacia de un sistema basado en puntuaciones autodeclaradas por los fabricantes.

Según una investigación de Right to Repair Europe, de los 2.334 modelos analizados lanzados en ese período, menos del 20% incluía correctamente el índice de reparabilidad y ofrecía enlaces web donde el consumidor pudiera encontrar con facilidad precios de repuestos o instrucciones para reparar componentes.

La obligación alcanza a fabricantes de móviles y tabletas que comercializan sus productos en el bloque Europeo. Las marcas deben incorporar en el embalaje una etiqueta energética con un índice de reparabilidad que informe el nivel de reparación disponible para cada dispositivo.

La investigación de Right to Repair Europe indicó que menos del 20% de los 2.334 modelos analizados informó correctamente el índice de reparabilidad y los enlaces para repuestos o instrucciones. (Foto: REUTERS/Shannon Stapleton/File Photo)

Ese índice se muestra junto a la imagen de una llave fija de doble boca y un destornillador. La clasificación se expresa con letras, desde la E como nivel más bajo hasta la A como nivel más alto.

El índice de reparabilidad forma parte de una etiqueta energética obligatoria más amplia. Esa etiqueta incorpora datos sobre diseño ecológico del dispositivo, entre ellos la duración de la batería por carga, la vida útil de la batería medida en ciclos, la resistencia al polvo y al agua y la resistencia a las caídas.

Qué deficiencia encontró la investigación sobre la reparación de los móviles

La investigación de la organización europea que promueve el derecho a reparar sostiene que casi la mitad de los modelos de smartphones analizados incluye una web con un enlace en blanco. Otro 19% remite a una página de productos en la que no aparecen ni instrucciones de reparación ni precios de piezas.

Casi la mitad de los modelos de smartphones analizados remitió a enlaces vacíos y otro 19% dirigió a páginas sin instrucciones de reparación ni precios de piezas. (Imagen ilustrativa Infobae)

Asimismo, el incumplimiento abarca errores en la propia clasificación de reparabilidad. Entre los casos detectados figuran modelos que muestran una nota A sin cumplir con los criterios que esa calificación supone.

El informe añade que, incluso cuando existen datos sobre repuestos, su presentación puede resultar confusa o inaccesible para el consumidor. La investigación cita una página de Acer en la que un módulo de pantalla LCD aparece con un precio de entre 42 y 241 dólares, mientras que la batería figura entre 14 y 128 dólares.

Cuáles problemas presentan los fabricantes que sí cumplen con la norma europea

Para los autores del estudio, el problema no se limita al incumplimiento formal de la norma. Alcanza a la facilidad real con la que un comprador puede encontrar la información necesaria para comparar cuánto costaría reparar un teléfono antes de adquirirlo.

Right to Repair Europe advirtió que la información sobre repuestos en marcas como Apple y Samsung suele ser difícil de encontrar, aun cuando cumple con la normativa. (Foto: Apple - Samsung)

Los expertos resumieron esa dificultad: “Que cumpla con la normativa no significa que sea fácil de encontrar. Incluso para productos que cumplen con las especificaciones técnicas, el enlace web proporcionado rara vez ofrece una guía directa para consultar los precios de las piezas”.

La investigación agrega: “Para marcas importantes como Apple y Samsung, se requiere hacer clic y seleccionar varias veces antes de llegar a esa información”.

A esto se suma: “Cabe preguntarse cuántos consumidores se tomarían la molestia de navegar por el sitio para tener en cuenta los precios de las piezas de repuesto al decidir qué teléfono inteligente comprar. Sin duda, integrar los precios de las piezas en la puntuación de reparabilidad sería mucho más efectivo para fomentar la competencia en este sector”.

La organización cuestionó el sistema de puntuaciones autodeclaradas por los fabricantes y propuso una plataforma de la UE para reportar incumplimientos en reparabilidad. (Foto: Europa Press)

Qué críticas hace la investigación sobre la norma actual de la Unión Europea

A partir de estos resultados, Right to Repair Europe cuestionó el enfoque actual de la Unión Europea, que permite a los fabricantes exhibir puntuaciones de reparación autodeclaradas. La organización advirtió sobre la dificultad que enfrentan los Estados miembros para comprobar si esas declaraciones son correctas.

Según la entidad, muchas autoridades nacionales no cuentan con personal suficiente para realizar controles exhaustivos. Esa limitación se vuelve más visible en incumplimientos que no ponen en riesgo directo la vida de los consumidores y que, por eso, suelen quedar relegados frente a otras prioridades de vigilancia.

La organización propuso exigir a fabricantes e importadores que presenten el informe completo que respalda la puntuación de reparabilidad declarada. Planteó crear una plataforma a escala de la UE para notificar incumplimientos y facilitar que consumidores, reparadores y ONG colaboren con las autoridades de control del mercado.