Las tarifas de energía eléctrica seguirán bajo presión en Colombia, según advirtió la ministra de Minas y Energía, María Nohemí Arboleda, al señalar que la menor generación hidroeléctrica, el mayor uso de plantas térmicas y el encarecimiento del gas empujarán al alza los costos del sistema en medio del fenómeno de El Niño.
Durante debate desarrollado el 9 de septiembre de 2026 en las Comisiones Económicas del Congreso de la República sobre el proyecto de ley del presupuesto del sector para 2027 que las tarifas de energía podrían subir porque el sistema necesitará más respaldo térmico cuando bajen los embalses. También sostuvo que el mayor uso de gas, incluido el importado, y de combustibles líquidos elevará el precio de bolsa y terminará reflejándose en lo que pagan hogares y empresas.
Arboleda lanzó su mensaje más directo sobre el efecto para los usuarios: “No nos digamos mentiras, la tarifa tiene que subir. ¿Por qué la tarifa tiene que subir? Porque ya los recursos no son los que van a atender toda la demanda”. Explicó que el deterioro del sistema responde a tres factores principales:
- Caída en la producción de las hidroeléctricas.
- Necesidad de recurrir a plantas térmicas.
- Altos precios del gas.
También advirtió sobre ciclos de mantenimiento y fallas operativas que suelen aparecer en temporadas de sequía. Ubicó el mayor estrés del sistema en los últimos meses del año y describió el escenario climático como muy exigente. “Este es un escenario climático muy exigente, de una intensidad fuerte”, afirmó, y precisó que el fenómeno podría alcanzar su punto más fuerte entre octubre y diciembre.

Insistió en que el país debe hablar con franqueza sobre las limitaciones del sector. Cuestionó que se pretenda exigir a las empresas generadoras absorber pérdidas cuando sus costos de producción llegan a $1.200 por kilovatio y la tarifa solo reconoce $400, al considerar que ese esquema no puede sostenerse.
Por qué el gas se vuelve decisivo en el costo de la energía
La mayor parte de la electricidad en Colombia se produce en embalses hidroeléctricos, pero la sequía reduce de forma drástica el agua disponible y obliga a usar reservas y a encender térmicas. Como esas plantas operan con combustibles más costosos, el precio de la electricidad en bolsa sube hora a hora según la oferta disponible.
Arboleda dijo que el gas pasó al centro del problema porque las térmicas lo necesitan para respaldar al sistema cuando la hidráulica pierde capacidad. “El fortalecimiento del abastecimiento de gas para la generación térmica es muy importante”, afirmó.
Añadió que la presión no solo proviene del gas nacional, sino de la eventual necesidad de usar gas importado y combustibles líquidos si la escasez de agua se profundiza. “El precio va a subir, el precio de bolsa sube porque es la forma de remunerar también el combustible de esas plantas de líquidos y esas plantas de gas que están usando un gas mucho más costoso”, explicó.

Remarcó que la combinación de baja oferta, costos altos y mayor demanda complica mantener precios accesibles para hogares y empresas. A eso sumó los fallos técnicos que algunas plantas suelen registrar durante El Niño, justo cuando aumenta el consumo.
Salidas que plantea el Gobierno para reforzar el suministro
Frente a ese panorama, el Gobierno trabaja en el aumento de la oferta nacional de gas, la ampliación de la capacidad de regasificación y la entrada de nuevos proyectos. La ministra dijo que también evalúan hasta dónde pueden usar las plantas de regasificación existentes para atender la demanda del interior del país.
Dentro de las medidas mencionó:
- Ampliación de SPEC (la única terminal de regasificación de gas natural licuado, que permitió adicionar cerca de 58 millones de pies cúbicos de gas para abastecer a las plantas térmicas).
- Seguimiento a los proyectos de regasificación del Pacífico y Puerto Bahía.
María Nohemí Arboleda indicó que algunas medidas recientes sobre el mercado eléctrico permitieron una baja inicial del precio de bolsa, que pasó de cerca de $1.000 a $640 en el primer día de aplicación de una de las resoluciones mencionadas durante el debate.
Aun así, advirtió que ese alivio puede durar poco: “Eso no es sostenible, o sea, no es sostenible sino por unos meses”.
La funcionaria agregó que el Ministerio trabaja en contratos entre generadores térmicos e hidráulicos para reducir la exposición al precio de bolsa. “Tenemos como un compás de espera frente a la aplicación de esta resolución transitoria para lograr unos contratos que garanticen que ahí va a haber unas mejores tarifas”, indicó.

Informó que en materia de gas se creó un grupo estratégico en la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y que el Ministerio trabaja con Ecopetrol para identificar nuevas posibilidades de suministro. “Estamos echándole mano a todo, por decirlo de alguna manera”, dijo.
Déficit, retrasos y restricciones en el sistema
La ministra llevó al debate cifras sobre la disponibilidad futura de energía firme y advirtió un faltante de 7.207 GWh entre 2026 y 2027 y de 7.180 GWh entre 2027 y 2028. En total, expuso una brecha de 14.387 GWh por año en ese periodo.
Dijo que parte de ese panorama se debe a retrasos en proyectos de generación y transmisión que frenan la entrada de nueva capacidad. En su intervención resumió el punto de partida del sector con un “déficit de energía firme, atraso en proyectos que vienen de muchos años”, además de atrasos en proyectos de suministro e importación de gas.
Informó que el Gobierno prepara nuevas subastas para elevar la disponibilidad y revisar proyectos que quedaron por fuera de procesos anteriores pese a estar avanzados. “El tema de las subastas es una solución para llenar huecos que tenemos”, afirmó.
Para la región Caribe, añadió, el problema no se limita a la generación. Señaló restricciones en transmisión y distribución, una dependencia de la generación térmica local y riesgos financieros incrementados por la deuda de Aire y su intervención, en un cuadro que resumió así: “Es un problema estructural”.
Arboleda sostuvo que la respuesta inmediata pasa por aumentar la oferta y reforzar el respaldo del sistema, mientras a mediano y largo plazo se necesita una matriz con fuentes complementarias. “Necesitamos fortalecer el respaldo y la complementariedad”, afirmó al referirse también al crecimiento de la generación solar. Y dejó claro que el faltante de energía firme no equivale por sí mismo a un racionamiento. Su advertencia apunta a un sistema con menos capacidad de reacción ante contingencias, justo cuando el clima, el suministro de gas y los retrasos en infraestructura elevan la presión sobre el servicio.
La respuesta política desde el Caribe
Ante lo dicho por la ministra, varios congresistas del Carive colombiano dieron su punto de vista sobre la situación. La senadora Claudia Zuleta, del Centro Democrático, dijo que la advertencia de la ministra agrava la inquietud en la región Caribe por el efecto combinado de tarifas más altas y mayor consumo por las altas temperaturas.
“La preocupación con este anuncio de la ministra es total, especialmente para el Caribe colombiano”, afirmó.
Zuleta sostuvo que entiende la explicación oficial sobre la menor capacidad hídrica y el paso a generación térmica con gas más caro e importado. Aun así, cuestionó el impacto adicional de la decisión que atribuyó a la Creg sobre castigar el mayor consumo y lanzó esta pregunta: “¿Cuáles van a ser las tarifas que vamos a terminar pagando en el Caribe colombiano?”.
Añadió que ese escenario contradice la realidad económica de la región, afecta la competitividad y golpea la calidad de vida. “El Caribe no puede seguir pagando los platos rotos. En el Caribe ya no aguantamos más”, dijo al mencionar anuncios de bloqueos en Cesar por la mala prestación del servicio y apagones.
Decisiones de fondo ante la crisis energética
Por su parte, el senador Didier Lobo, del Cambio Radical, reclamó decisiones de fondo frente a la crisis energética del Caribe y pidió revisar el modelo. “Póngale el nombre que le quiera poner a la empresa. Si no se hace una reforma estructural al modelo, vamos a seguir con lo mismo”, afirmó.
Lobo también pidió derogar la Resolución 101 120 de 2026 de la Creg, que fija cobros adicionales para usuarios que superen el 110% de su meta individual de consumo, y reiteró su propuesta de una tarifa diferencial para la región. “No podemos seguir castigando al Caribe colombiano”, señaló.




