
A finales de junio salía a la luz que un año después de su ruptura con Álvaro Muñoz Escassi, Sheila Casas volvía a estar ilusionada al lado de un atractivo empresario madrileño llamado Sergio Ignacio González Sobrino -conocido como Sergi Sobrino- con el que era sorprendida besándose apasionadamente en las playas de Ibiza, desatando numerosos titulares por el parecido físico de su nuevo novio con el jinete.
Sin embargo, lo que parecía una relación que se consolidaba a pasos agigantados y que podría ir muy en serio se ha quedado finalmente en un amor de verano, como la hermana de Mario y Óscar Casas ha confesado en el evento con el que Nivea ha celebrado el centenario de uno de sus símbolos de identidad, el color azul. "Se está muy bien sola. Es que no tengo muy buen ojo para los hombres, yo ya me he dado cuenta. A mí no me pidáis consejo como para hombres. Lo que yo me busque que no se lo busque nadie más. Yo voy descartando la vida, pues ese no" ha explicado con una sonrisa.
Asegurando que Sergi "es muy mono y muy majo" y que se siguen llevando "muy bien" tras su ruptura, Sheila ha revelado que la razón por la que su noviazgo no funcionó es porque "creo que estaba en un punto donde no estaba preparada. Cuando empiezas una relación todo te parece bonito, pero hay un punto donde conoces más y que tiene que motivarte más la relación. Decir tengo más ganas de verlo en vez de menos... Pues yo no tenía tantas ganas de verlo. Estaba muy bien sola, estoy muy bien sola".
Y de ahí que tenga claro que por el momento tiene la puerta cerrada al amor: "De momento estoy muy bien. Necesito tiempo para mí, mi estabilidad mental y que es muy importante. Lo que más, la piel y la estabilidad mental".
Su hombre ideal, como confiesa, "quizás un poco el típico chapado a la antigua". "Un hombre que cuida, caballeroso. Es verdad que muy masculino, me gustan los hombres masculinos. Quizás me viene de casa, ¿no?, de ver tanto hombre masculino. Entonces más bien es esto. Y es verdad que creo que en las nuevas generaciones se está perdiendo un poco como este cuidado hacia la pareja, no digo hacia la mujer. Yo también cuido y también exijo ese cuidado de vuelta. Con los años aprendes mucho y te vuelves más exigente y sabes donde eso ya no. Eso ya lo he vivido y he hecho un check y por ahí no paso. Es una sabiduría" se ha sincerado.
"Todo pasa por algo y para bien. Para bien y para aprender, para un aprendizaje. Creo que al final, y soy muy de aprender por lo que veo, porque he seguido cambiando parejas por aprender. He sufrido por amor. Sí es verdad que hace años que no. Hace muchos años que no sufro por amor, pero porque yo creo que con los años igual. Creo que con la edad caes, sufres menos y cada vez te haces más fuerte y tienes más callo. Por amor he sufrido y llorado, pero yo y todo el mundo. Al final, ¿quién no ha sufrido por amor? Dicen que las muertes y el amor es por lo que más se sufre" ha reflexionado a corazón abierto.
Una respuesta que el reportero ha aprovechado para preguntarle si Bertín Osborne podría ser su tipo. "¿Crees que hacemos buena pareja? Es que nos llevamos un poco de... A lo mejor me gustan de más edad, pero a lo mejor no por nada, ¿eh? Hasta ahora no he probado a un hombre tan mayor a comparación conmigo. Me parece que está estupendo, parece que es súper atractivo y siempre lo ha sido. Pero no sé, a lo mejor... estamos en etapas vitales diferentes. Necesito otra cosa" ha apuntado entre risas.
Respecto a cómo está su hermano Óscar tras su ruptura con Ana Mena, Sheila ha revelado que "si ellos son felices y en algún momento quisieran volver, yo estaría feliz sobre todo por ellos. Cada uno tiene la decisión de su vida, de tomar lo que quiera, pero sobre todo es eso, que sean felices", dejando así la puerta abierta a una posible reconciliación.




