Disney+ ha estrenado este jueves 3 de septiembre la segunda temporada de Chad Powers, la comedia deportiva protagonizada por Glen Powell que retoma la doble vida de Russ Holliday, con seis nuevos episodios y desplaza el foco desde su regreso al fútbol americano universitario hacia una amenaza más inmediata: cuánto tiempo podrá seguir ocultando quién es.
Los seis capítulos de la nueva entrega están disponibles desde el lanzamiento y la trama sitúa al protagonista en una posición más expuesta dentro de los South Georgia Catfish, un equipo que ahora aspira a alcanzar el College Football Playoff mientras cada avance deportivo aumenta el riesgo de que su identidad falsa quede al descubierto.
La serie parte de una premisa concreta: Russ Holliday, antiguo jugador universitario de fútbol americano cuya carrera se hundió, adopta la identidad falsa de Chad Powers para conseguir una nueva oportunidad como ‘quarterback’. En la primera temporada debía demostrar que todavía podía rendir al máximo nivel; en la segunda, la cuestión central ya no es si puede triunfar, sino si podrá sostener la mentira.
El doble juego de identidades de Chad Powers
Ese cambio se apoya en la nueva posición del personaje dentro del equipo. Chad ha dejado de ser un desconocido en los South Georgia Catfish y su ascenso multiplica la presión sobre Russ, tanto en el vestuario como fuera del campo, porque mantener una identidad inventada empieza a poner en riesgo relaciones personales que se han vuelto importantes para él.
La plataforma ha lanzado la temporada completa de una vez, una tanda de capítulos en la que el comportamiento del protagonista despierta cada vez más sospechas. El coach Hudson y Gerry comienzan a preguntarse quién se esconde realmente detrás de Chad Powers.

Ahí está la paradoja que articula la nueva entrega. Russ necesita que Chad funcione para recuperar su carrera, pero cuanto mejor le va a su alter ego, más difícil resulta abandonar la farsa sin que todo salte por los aires.
El principal reclamo de la producción sigue siendo Powell, que interpreta a Russ Holliday y a Chad Powers y además figura como ‘cocreador’ junto a Michael Waldron, conocido por su trabajo en Loki. El actor afronta ahora un personaje escindido en dos planos: por un lado, un hombre consciente de que engaña a quienes le rodean; por otro, una personalidad fabricada que debe sostener durante 24 horas al día.
Junto a él regresan Perry Mattfeld, Frankie A. Rodriguez, Quentin Plair, Wynn Everett y Steve Zahn. Mattfeld da vida a Ricky Hudson, una de las figuras con más peso en la evolución de la historia y alguien que sabe más de lo que debería sobre la verdadera identidad del ‘quarterback’.
La relación entre Ricky y Russ gana relevancia a medida que los secretos empiezan a aflorar. Quienes conocen la verdad pueden actuar como aliados o convertirse en una amenaza directa para la continuidad del engaño, un elemento que amplía la tensión más allá del terreno de juego.
Un personaje que nació de un experimento viral
El personaje no nació en la ficción televisiva, sino en una broma de Eli Manning, ‘exquarterback’ de la NFL y ganador de dos Super Bowls, que se disfrazó y asumió una identidad inventada para participar en entrenamientos de fútbol americano universitario. Aquel experimento se hizo viral y acabó sirviendo de punto de partida para la serie desarrollada por Powell y Waldron.
La primera temporada llegó a Disney+ en 2025 y convirtió esa idea en una comedia deportiva basada en la sustitución de identidad. En esta continuación, el equipo afronta retos mayores y el margen de error del protagonista se reduce, porque cualquier fallo de Chad puede comprometer tanto el futuro deportivo de Russ como las aspiraciones colectivas de los South Georgia Catfish.

El resultado mantiene la combinación de comedia, deporte y enredos que definía la serie, pero añade una presión mayor alrededor del secreto del protagonista. La pregunta que ordena los nuevos episodios ya no tiene que ver con su talento como jugador, sino con la viabilidad misma de seguir viviendo como Chad Powers.
La serie se inserta dentro de la nueva ola de producciones deportivas que puso de moda Ted Lasso, como Una nueva jugada (Running Point), protagonizada por Kate Hudson o El Halcón, con Will Ferrell. La crítica ha sido contundente con Chad Powers: es original, gamberra y de lo más entrañable.




