La Ciudad de Buenos Aires continúa con los trabajos para que haya una fecha de la Fórmula 1 en el país después de la visita del presidente de la máxima categoría del automovilismo. Ahora, funcionarios del gobierno porteño viajaron al Gran Premio de España para conocer detalles sobre cómo fue la organización de la carrera que regresó después de 45 años a un circuito nuevo en Madrid.

La delegación porteña estuvo encabezada por el secretario de Deportes, Fabián “Chino” Turnes, y también la integraron el presidente del Ente de Turismo, Valentín Díaz Gilligan, y el titular de AUSA, Juan Pablo Fasanella, el organismo a cargo de las obras en el Autódromo. En Madrid, se reunieron con funcionarios de la Comunidad y del Ayuntamiento para conocer en detalle la organización del Gran Premio, su impacto económico y la planificación de las obras y el funcionamiento del nuevo circuito. La agenda también incluyó encuentros con representantes de Liberty Media Corporation, vinculada a los campeonatos de Fórmula 1 y MotoGP.

Turnes explicó el propósito del viaje: “Vinimos a conocer la experiencia de la Fórmula 1 en Madrid. Después de 45 años vuelve a tener una carrera en un circuito nuevo, que es la experiencia que tendremos nosotros en Buenos Aires con el regreso del MotoGP en abril del año que viene”. La capital española fue elegida como modelo de referencia porque atravesó un proceso similar al que Buenos Aires busca concretar: la construcción de una pista nueva y el regreso de una competencia de primer nivel tras décadas de ausencia.

El impacto económico que generó el Gran Premio en Madrid fue uno de los datos centrales que la delegación porteña fue a relevar. Díaz Gilligan precisó que el evento “generó casi 500 millones de dólares para Madrid”, una cifra que supera incluso la del Gran Premio de Miami, considerado el de mayor derrame económico del calendario: “Pensemos que Miami, el de más impacto, llegó a 440 millones, así que comparado es un número significativo. Y la ciudad está casi explotada, no se consiguen lugares en los hoteles, los restaurantes están llenos y la gente vive consumiendo y disfrutando”, detalló el funcionario.

La delegación porteña se reunió en Madrid con autoridades locales y con Liberty Media para analizar el impacto económico, las obras y el funcionamiento del nuevo circuito. (Prensa GCBA)

La visita a España se produjo en el marco de una serie de gestiones que la Ciudad lleva adelante ante los principales actores internacionales del automovilismo. Días antes del viaje a Madrid, el jefe de Gobierno, Jorge Macri, recibió en Buenos Aires a Mohammed Ben Sulayem, presidente de la Federación Internacional del Automóvil (FIA), el organismo que homologa los circuitos donde compite la categoría. En esa reunión, Macri le presentó el plan de renovación integral del Autódromo Oscar y Juan Gálvez, con el objetivo de que la pista cumpla con las exigencias técnicas y de seguridad necesarias para albergar una carrera de Fórmula 1.

“Estamos haciendo la inversión más importante en la historia del Autódromo de la Ciudad. Queremos que la Fórmula 1 vuelva a Buenos Aires y por eso estamos transformando por completo la pista y las instalaciones para que el Autódromo cumpla con todas las exigencias y sea un ícono de Buenos Aires en el mundo”, sostuvo Macri.

La obra demanda una inversión de 150 millones de dólares y ya registra un avance superior al 60%. Los trabajos incluyen la colocación de pianos de hormigón, una nueva carpeta asfáltica, movimiento de suelos, adecuación de calles de servicio, hormigonado de muros de contención, zanjas y conductos pluviales, y la construcción de un nuevo túnel de paso por debajo de la pista. Uno de los avances recientes fue la demolición de la tribuna ubicada en la horquilla, una intervención necesaria para extender el trazado y ajustarlo a los parámetros de velocidad y seguridad requeridos. Según datos del Gobierno porteño, la pista ya está a nivel en un 98%.

El nuevo circuito apunta a obtener la clasificación de Grado 1 de la FIA, la máxima categoría de habilitación para pistas internacionales. Tendrá 4,87 kilómetros de extensión, 15 curvas y permitirá que los autos alcancen velocidades de hasta 340 km/h en la recta principal. El complejo también quedará preparado para recibir a más de 150.000 espectadores, con la renovación total del sector de paddock, la construcción de nuevas tribunas y un nuevo kartódromo. El cronograma oficial prevé que esos trabajos estén terminados en 2027, año en que Buenos Aires tendrá el reconocimiento de Capital Mundial del Deporte.

La obra en el Autódromo Oscar y Juan Gálvez demanda 150 millones de dólares, supera el 60% de avance e incluye asfalto nuevo, muros, pluviales y un túnel bajo pista.

Antes de una eventual candidatura para recibir a la Fórmula 1, el autódromo porteño ya tiene confirmada otra competencia de alcance global. En abril de 2027 se disputará en la capital argentina el Gran Premio de MotoGP, la máxima categoría del motociclismo mundial, que regresará a Buenos Aires después de 28 años. La carrera funcionará como una prueba de capacidad operativa, logística y de recepción de público para un predio en plena transformación. Según estimaciones del Gobierno porteño, una fecha de Fórmula 1 puede generar en promedio 150 millones de dólares para una ciudad en sectores como turismo, hotelería y gastronomía, y la expectativa es que el MotoGP produzca un movimiento de magnitud similar.

La Fórmula 1 corrió por última vez en Buenos Aires en 1998. El Autódromo Oscar y Juan Gálvez es la única pista del país que, una vez finalizadas las obras, podrá reunir las condiciones para cumplir con las regulaciones de la categoría.