Rabat, 10 sep (EFE).- El Gobierno de Marruecos no se ha pronunciado oficialmente sobre la decisión de Madrid de desclasificar documentos relacionados con la crisis de Ceuta y la votación, prevista para este jueves en el Congreso, de la ley de nacionalidad para los saharauis, aunque medios próximos al oficialismo hablan de "confusión" en España y de un nuevo foco de tensión.
Los cuarenta documentos desclasificados abarcan comunicaciones e informes de varias instituciones del 1 al 31 de julio relacionados con la entrada irregular de más de 80.000 personas en la ciudad española de Ceuta (norte de África), que fueron publicados este miércoles por el Ejecutivo español.
En uno de estos documentos, el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) de España emitió "una alerta temprana" al Gobierno español y también a Marruecos el 29 de julio, un día antes de la llegada de decenas de miles de personas, de "posibles intentos de entrada" en Ceuta durante la semana de la Fiesta del Trono marroquí, que se celebraba el día 30 de ese mes.
A su vez, el Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS) y las fuerzas de seguridad españolas comprobaron, pocas horas después de comenzar la entrada masiva de personas en Ceuta, la pasividad de los agentes marroquíes ante la "oleada migratoria". Este informe del CIFAS fechado el mismo día 30 señala que es "muy probable" que las autoridades marroquíes "no estén favoreciendo activamente la oleada migratoria, pero hayan actuado hasta ahora de forma negligente y pasiva".
El Gobierno marroquí no reaccionó hasta ahora a estos documentos ni al debate generado en torno a ellos, pero medios del país magrebí como el portal Le360 tituló que estos informes que "supuestamente deberían aclarar las cosas no hacen más que aumentar la confusión".
Según el medio, estos documentos alimentaban dos relatos enfrentados: "uno que cuestiona a Marruecos y otro que pone el foco en la gestión de Pedro Sánchez".
"La jornada terminó, por tanto, como había comenzado: con una voz más en la cacofonía política y mediática española en torno a Ceuta. Los documentos que debían establecer qué sabían las autoridades y en qué momento lo supieron alimentaron de inmediato relatos contrapuestos sobre Marruecos, los servicios de inteligencia españoles y la gestión del Gobierno de Pedro Sánchez", criticó.
Por su parte, el portal francófono marroquí Médias24 afirmó que estos documentos "refuerzan ampliamente el relato marroquí", señaló que los "propios servicios" españoles describen un esfuerzo sostenido de contención por parte de Marruecos hasta la víspera y añade que "tienen dificultades para respaldar la hipótesis de que hubiera una consigna procedente de Rabat".
Rabat guarda también silencio sobre la aprobación en el Congreso español -prevista para este jueves- de una vía específica para conceder la nacionalidad española a los saharauis nacidos durante la administración española del Sáhara Occidental y a sus descendientes directos, pero la prensa marroquí apunta un posible nuevo foco de tensión con Madrid.
Para 'Hespress', uno de los medios más leídos del país, la iniciativa constituye "un nuevo examen para las relaciones Marruecos-España" en un contexto de tensión diplomática.
El diario en árabe 'Al3omk.com' subraya que el proyecto "reviste especial sensibilidad para Marruecos" porque afecta a una población que Rabat "considera parte de su territorio nacional".
'Lebrief' se pregunta "¿Por qué insisten los socialistas españoles en conceder la ciudadanía a los saharauis a pesar de la delicadeza del tema con Marruecos?.
El digital apunta que "Marruecos podría encontrarse ante un amplio sector de la población saharaui, o de ascendencia saharaui, que eventualmente obtendría la ciudadanía española y, por consiguiente, la ciudadanía de la UE, con todos los derechos que ello conlleva en materia de residencia, circulación y participación política en España y Europa.
"A largo plazo, esto podría conducir a la formación de una comunidad española de origen saharaui capaz de operar dentro de los partidos, asociaciones e instituciones españolas y europeas", alerta.
El proyecto permitirá solicitar la nacionalidad española a quienes puedan acreditar su nacimiento en el antiguo Sáhara español antes del 29 de septiembre de 1977 y a sus descendientes. EFE


