
El ministro de Exteriores de Siria, Asaad al Shaibani, ha anunciado este domingo la reanudación de las actividades de la Embajada de su país en Libia, tras cerca de catorce años de interrupción de las mismas, al tiempo que ha puesto en valor el fortalecimiento de los lazos entre Damasco y Trípoli.
"Hoy anunciamos la reanudación de las actividades de la Embajada de la República Árabe Siria en la hermana República de Libia, tras una interrupción que se prolongó durante cerca de catorce años", ha destacado el alto funcionario en un mensaje en redes.
Esta decisión, ha sostenido Al Shaibani, trae consigo el refuerzo de las relaciones bilaterales entre ambos países a los cuales ha calificado de "hermanos", además de una ayuda a "prestar los servicios que merecen" sus connacionales residentes en Libia.
"Hemos firmado un acuerdo para reactivar el Comité Superior Conjunto entre la República Árabe Siria y el Estado de Libia, en consonancia con la evolución política de ambos países", ha agregado el ministro que, a su vez, ha expresado su "satisfacción" por el encuentro con los miembros de la comunidad siria y por el diálogo mantenido con ellos, algo que ha reivindicado como un "pilar fundamental en la construcción de una nueva Siria digna de todos sus ciudadanos".
Ha sido este mismo domingo cuando ha tenido lugar la ceremonia de inauguración de la legación siria en Trípoli, acto en el cual el ministro de Exteriores libio, El Taher El Baour, ha sostenido que este acto reviste una importante ocasión para revistar aspectos de la cooperación conjunta.
Del mismo modo, el jefe de la diplomacia libia ha ensalzado al Comité Superior Conjunto Libio-Sirio como uno de los mecanismos más eficaces de cooperación entre ambas naciones, a la par que ha avanzado que el mismo celebrará reuniones periódicas, según recoge la agencia libia de noticias LANA.
En última instancia, El Bour ha insistido en el compromiso de Trípoli con el apoyo a la seguridad, independencia y plena soberanía de Siria sobre su territorio, expresando así su solidaridad con Damasco "frente a la agresión israelí", amén de su "rechazo a las violaciones israelíes", a las que ha tachado de "amenaza" para la seguridad regional e internacional.
Cabe recordar que ha sido esta misma semana la última vez que el Ejército israelí ha vuelto a incursionar en territorio sirio, avanzando por la gobernación de Quneitra, frecuente escenario de operaciones y patrullas israelíes, y llegando a disparar dos proyectiles contra una zona situada en la Campiña de Damasco, a apenas 50 kilómetros de la capital.
Este tipo de operaciones, llevadas a cabo con relativa frecuencia por las fuerzas israelíes, suponen una violación del Acuerdo de Separación firmado en 1974 tras la guerra del Yom Kippur y que lleva roto años después de que Israel entrara en la zona de los Altos del Golán bajo supervisión de la ONU, según el Gobierno israelí como medida de prevención dada la inestabilidad que atravesaba Siria en ese momento.
Desde entonces, las Fuerzas de Defensa de Israel han estado llevando a cabo arrestos y colocando puestos de control, y han perpetrado actos de destrucción de propiedades con excavadoras y ataques con fuego de artillería.
Las autoridades de Siria han exigido la retirada de las fuerzas israelíes de su territorio, subrayando que todas las medidas adoptadas por Israel son "nulas" y "carecen de validez legal" según el Derecho Internacional.