
En Cuba, las “solineras” se han vuelto esenciales para enfrentar los apagones, permitiendo cargar vehículos eléctricos y pequeños aparatos gracias a energía solar. Estas estaciones privadas ofrecen una solución ante la crisis energética y la falta de electricidad en los hogares.
La expansión de las solineras facilita el transporte y ayuda a la comunidad a sobrellevar las largas interrupciones del servicio eléctrico, marcando un cambio en la vida diaria de muchos cubanos.













