La curiosidad y la inventiva son dos características fundamentales de los argentinos, sobre todo de los atletas. En la actualidad, hay miles de deportistas realizando deportes que pasan por debajo del radar, pero construyen su camino con historias increíbles. Dos ejemplos son Ignacio Prieto y David Villegas, integrantes de la selección argentina de cornhole, que están representando a la Argentina en el Mundial de Croacia.

En diálogo con TN, contaron cómo se vive el deporte en la Argentina, cómo se vive un Mundial desde adentro y la ilusión de hacer crecer una actividad que está al alcance de cualquiera sin muchos requisitos.

David Villegas e Ignacio Prieto, jugadores de la Selección argentina de cornhole que juegan el Mundial en Croacia. (Foto: TN)
David Villegas e Ignacio Prieto, jugadores de la Selección argentina de cornhole que juegan el Mundial en Croacia. (Foto: TN)

Qué es el Cornhole

Como marca su nombre en inglés, el cornhole está compuesto por las palabras “maíz” y “agujero” y todos lo hemos jugado alguna vez de manera recreativa, incluso sin saberlo. En su evolución, se trata de lanzar bolsas de tela rellenas con maíz a una tabla con el objetivo de que caigan dentro de un hueco en la tabla.

“El cornhole es un deporte de lanzamiento y precisión originario de los Estados Unidos, en donde se lanzan bolsas a una tabla que está en el piso a una distancia de 8,23 m y donde se puntúa con un puntaje de cancelación”, explicó Ignacio Prieto en diálogo con TN y dejó en claro su pasión y entusiasmo por el deporte.

Cada jugador o equipo que emboca bolsas va a sumar tres puntos y, si quedas arriba de la tabla, sumas un punto. Se juega a 21 puntos. Se puede jugar individual o en dobles”, explicó sobre las reglas el joven, que en su día a día trabaja como DJ en importantes fiestas.

Cómo descubrieron el deporte

Lejos de los deportes más tradicionales, existe un abanico impresionante de deportes alternativos que despiertan muchísima curiosidad y pasión. David e Ignacio ya estaban metidos en este mundo y descubrieron el cornhole por una persona en común.

“Llegué al cornhole por otros deportes extraños, alternativos. De hecho, compartimos con Nacho, hace un tiempo ya, toda esta locura de salir de los deportes normales. Yo soy profe de educación física y en el 2016 me puse a ver un partido del mundial de kabaddi, que es un deporte indio y, obviamente, ahí no entendí nada, ja. Pero lo primero que me llamó la atención es cómo en el profesorado no me enseñaron ese deporte, habiendo una selección argentina jugando un Mundial”, contó David en diálogo con TN.

A través de un profesor de su carrera, David profundizó en su interés: “No dudé; al año siguiente, me inscribí y de ahí me fascinaron primero otros deportes como el kabaddi, Kho Kho, fútbol chapas, hasta que logro hacer un encuentro de deportes alternativos que se llaman ‘ENDA’ en mi ciudad (Oncativo). Ricardo Acuña, que es como nuestro mentor en eso, llevó tablas y bolsas de cornhole”.

Allí se produjo el flechazo a primera vista: “Cuando lo jugué por primera vez, me encantó porque en nuestra ciudad se juega mucho a las bochas y al tejo; lo vi por ese lado. También vi que mi papá se había copado con jugarlo y veía esto también que nos pasa ahora: lo pueden jugar tanto los niños como los adultos para compartir momentos”.

Ignacio Prieto y David Villegas en el Mundial de cornhole de 2025. (Foto: daviddv22/IG)
Ignacio Prieto y David Villegas en el Mundial de cornhole de 2025. (Foto: daviddv22/IG)

Al no existir una federación o competencias oficiales de cornhole en la Argentina, David estableció contactos con entidades a nivel internacional y creó la Asociación Argentina de Cornhole, que hoy es parte de la Organización Internacional de Cornhole (WCO por sus siglas en inglés).

“Pudimos llegar a la American Cornhole League; tenemos muy buena relación con el director de la parte internacional. Por él pudimos llegar a la WCO, que es la Organización Mundial del Cornhole y, de hecho, Argentina es el primer país sudamericano en estar afiliado”, contó con orgullo.

Por su parte, Ignacio también estuvo familiarizado con los deportes alternativos y llegó al cornhole gracias a David: “El vínculo es Ricardo Acuña, que es mi profesor desde que yo tengo cuatro años de bádminton, que es el deporte principal en mi vida”, recordó.

Esta unión de amistad y deporte comenzó mucho antes, justamente en una competencia de otra disciplina: “Nos conocimos compitiendo en un Mundial de otro deporte que se llama Kho Kho, que es un deporte indio. Ampliamos el universo del deporte mainstream al que estamos acostumbrados para darnos cuenta de que se puede competir a nivel profesional en ligas profesionales de deportes que por ahí no conocés, pero que están ahí”, aseguró Ignacio.

Cómo es un entrenamiento de Cornhole

A partir de este descubrimiento y pasión, sumado a la facilidad para practicarlo, David fue el encargado de darle una estructura al deporte: creó su club, la Asociación Argentina de Cornhole, y se encargó de tender puentes con otros países.

“Nosotros ya hace dos años tenemos un club de cornhole, en Oncativo, en el interior de Córdoba, donde venimos haciendo el entrenamiento. Cada persona que se va sumando, lo primero que se le dice es de arrancar a menos distancia, porque si arrancás a la distancia oficial, es probable que se vayan todas las bolsas afuera”, contó como si estuviera dando una clase en vivo.

“Siempre lo ideal es arrancar a cuatro o seis metros hasta llegar a la distancia oficial, porque ya vas calculando el ángulo de trayectoria, la parábola que hace el brazo para lanzar la bolsa. Hay que arrancar jugando con bolsas recreativas para después poder pasar a jugar con bolsas con material oficial. Nosotros arrancamos hace dos años y todavía jugamos con relleno de maíz en las bolsas”, agregó.

Teniendo en cuenta lo novedoso del deporte, las herramientas en la Argentina son más rudimentarias, aunque eso no le quita seriedad: “Recién el año pasado, que pudimos participar con Nacho en el primer Mundial, nos vinimos con bolsas oficiales y ahí pudimos ver que cambia mucho el juego porque ya podes utilizar estrategias, diferentes tipos de lanzamiento. Las bolsas tienen doble cara: una en la que se desliza el tiro sobre la tabla y del otro lado una tela que hace que se frene la bolsa. Entonces ahí hay otro tipo de estrategia”.

Como en cada deporte de lanzamiento y precisión, la práctica hace al maestro y la estrategia es entrenar lo máximo posible: “En general, el entrenamiento, como es lanzamiento y precisión, tiene que ver con eso, con entender el peso, la materialidad y con el ejercicio de lanzar y lanzar y lanzar y lanzar y que vos encuentres cuál es la mejor forma que tenés vos de tirar y de acercar esa bolsa dentro de ese agujero”.

Y agregó: “Claramente, que hay técnica y tenemos ciertas herramientas para explicar cómo se le puede mejorar el tiro, pero la verdad es que depende de cada uno. Hay jugadores que tiran de diferente forma y con el mismo resultado”.

La importancia de la parte mental dentro del deporte

Además de la parte práctica y de estar en el campo de juego, como en todo deporte, existe una parte de preparación mental que es fundamental en jugadores que recién inician y en profesionales. Al tratarse de un deporte de precisión, la presión, el contexto y la frustración conviven en la mente del atleta y pueden jugar a favor o en contra.

David contó cómo se maneja esta situación: “Hace un mes, estuvimos en Colombia jugando el Encuentro Sudamericano y a la vez también una copa internacional. Me tocó jugar la etapa final; pudimos salir campeones en dobles con un jugador profesional estadounidense. ¿Qué nos pasaba? ¿Qué me pasaba a mí? ¿Qué le pasaba a él? Que en un momento yo iba a agarrar una bolsa y todavía me tiritaba la mano y era porque había espectadores; necesitaba hacer un tiro difícil, lo tiraba y a veces salía, a veces no; hasta los mejores también erran; es como todos los deportes. Y él me dice: ‘Tranquilo porque yo jugué miles de finales y me pasaba lo mismo que a vos’“.

En la modalidad de parejas y equipo, la contención entre los compañeros del equipo argentino es importante, prácticamente fundamental: “Tratamos de buscar un anclaje, fijar la respiración; tratar de pensar ‘bueno, tiré una bolsa mal, listo, ya pasó, tengo que tratar la otra, tirarla bien’, porque si te quedaste con eso, chau, te vas del partido”.

Ignacio complementó este pensamiento: “Hay una gran cuota mental, sobre todo, no estar pensando tanto en qué es lo que acaba de tirar el otro, aunque claramente la bolsa que tira el otro condiciona mi juego. Es un poco como en el tejo; el juego del otro influye sobre el mío, pero en primera instancia a mí me conviene pensar en cuál es mi juego”.

En cuanto a las prácticas y métodos, son tan variados como jugadores hay en el mundo: “Hay algunos a los que les sirve no frenar, no tomarse tiempos, tener un tiro y, ni bien tira el otro, tirar de nuevo, y hay otros a los que les conviene relajarse, acomodarse un poco a la remera, como se acomoda las medias Nadal antes de sacar. Es ese pequeño ritual que tiene uno para volver a traer el foco y es ultraimportante; así como la técnica de tiro, la pausa es importantísima, como en todos los deportes que son de precisión y el lanzamiento que necesitan que estés ahí enfocado”.

Cómo se vive el Cornhole en la Argentina

Más allá de lo novedoso de su práctica en la Argentina, el cornhole es un deporte consolidado y con una estructura sorprendente en Estados Unidos y Europa. Existen torneos nacionales, europeos y, por supuesto, el Mundial.

En Estados Unidos, es totalmente profesional; de hecho, hay jugadores que cobran su sueldo, tienen sponsors, viajan a todas partes jugando profesionalmente. Y en Europa también, muchos jugadores europeos también viven de eso, pero nosotros estamos lejísimos de vivir de esto”, contaron Ignacio y David, sin perder la mirada de ese objetivo.

“Tendríamos que estar entrenando muchísimo para llegar a la parte de los que vienen entrenando hace años y años y años, y a partir de ahí competir para poder ganar torneos que nos den capital, que entreguen premios…”, agregaron.

A pesar de este panorama, la idea de todos los integrantes de la estructura nacional es estar lo más cerca posible de ese escenario. “Es una proyección del deporte de acá a unos. Estamos en periodo de expansión, de que se sumen nuevas generaciones, de que se sumen nuevos jugadores. Hay jugadores profesionales de cornhole que tienen arriba de 70 años y otros que tienen menos de 12. Cualquier persona que pueda lanzar una bolsa a ocho metros de distancia puede estar compitiendo”, afirmaron con ilusión y determinación.

En Argentina hoy hay torneos nacionales, aunque los premios son bajos y, por suerte, tenemos sponsors que nos acompañan en este tipo de proyectos, de hazañas, de poder llegar a un Mundial, pero no se expande más que eso. No tenemos hoy la proyección de hacer una carrera profesional nuestra, sino de llevar el cornhole a un espacio más importante dentro de los deportes en la Argentina”.

La creación de la Asociación Argentina de Cornhole

Con el objetivo de afianzar este crecimiento, David Villegas fue el encargado de crear la Asociación Argentina de Cornhole e impulsar el desarrollo. “En Oncativo tenemos el primer club oficial avalado por nuestra asociación, pero después tenemos gente que lo juega en Jujuy, en Buenos Aires, en Chubut, en Tucumán, Salta. No se juntan semanalmente a entrenar como nosotros en Oncativo, pero sí cuando se hacen eventos de deportes alternativos; se lo incluye ahí y hay gente que lo juega más de forma recreativa, pero tenemos jugadores en diferentes provincias”, contó.

Y reafirmaron: “La proyección es avanzar. Tenemos la idea en Buenos Aires de tratar de llevarlo al club Chacarita; pero el grueso de jugadores hoy está en Córdoba”.

Cómo es la Selección argentina de Cornhole

El surgimiento de la Selección argentina de cornhole siguió una meta de crecimiento, pero también fue por iniciativa e impulso de sus integrantes. Sin embargo, no es un camino fácil.

“En principio, surgió practicando cada uno con lo que tenemos en nuestras casas. Al principio, antes del primer Mundial, ni siquiera teníamos bolsas oficiales; entonces eran bolsas tejidas por nuestros familiares, tablas hechas por gente querida, carpinteros, y jugar en algún lugar que nos dé ocho metros de distancia y practicar y practicar y ver videos de YouTube y jugar, y después sí, ir a competir a torneos nacionales y ahí tener un poco más de roce con otros jugadores”, contaron a TN.

Si bien esta será la segunda participación mundialista para Ignacio Prieto y David Villegas, será la primera para la Argentina. “El año pasado fuimos nosotros dos al Mundial; no logramos competir como Argentina porque se necesitan seis jugadores para competir como país en el Mundial, entonces jugamos como resto del mundo”, afirmaron.

La Selección argentina de cornhole en el Mundial de Croacia 2026. (Foto: WCO-Facebook)
La Selección argentina de cornhole en el Mundial de Croacia 2026. (Foto: WCO-Facebook)

Con esa experiencia y primer paso, este 2026 fueron por más: “Este año tratamos de convencer a algunas personas para que traten de poder financiarse, más otros sponsors para que puedan aportar un poco más. También con el apoyo de la WCO (World Cornhole Organization), pudimos venir”.

“Después de esa primera experiencia quedamos maravillados y nos volvimos con la idea de que teníamos que venir como selección con cuatro compañeros más. Nos pusimos a laburar sobre eso. Entonces, junto con él (Ignacio), fuimos viendo, eligiendo a los mejores jugadores de la Argentina para que puedan estar en la selección y, obviamente, que ahora vamos con otra expectativa, siempre de aprendizaje, pero también sabiendo que vamos más preparados”, aseguraron.

Representar a la Argentina en el Mundial de Cornhole

Con este camino recorrido, la expectativa por estar en una Copa del Mundo es absoluta. Tal como contaron, la selección de los jugadores es más parecida a una Copa Davis de tenis.

“La clasificación a nivel mundial depende de la profesionalización; se hace por ranking. En Estados Unidos lo hacen por ranking y depende; hay veces que te diría que es como una Copa Davis porque por ahí el mejor jugador de Estados Unidos no juega el Mundial, juega la competencia individual del abierto europeo, y el Mundial ni lo juega y lo juegan seis personas que decide la Asociación que conviene que jueguen ellos porque le dan espacio a exposición o porque tienen contratos con algún sponsor u otra cosa. Eso depende muchísimo de cada país y con cada lógica”, revelaron.

Y contaron sobre el criterio argentino, marcado por lo económico y lo deportivo: “En nuestro caso, las cosas van a pulmón y son los seis que llegan por ranking, por un lado, porque son los mejores que están jugando, pero también porque tienen la posibilidad de bancarse el viaje. Lo económico en nuestro caso hace que haya como una barrera que hace que no necesariamente los seis mejores estén compitiendo”.

Sin embargo, la parte deportiva pesa y es fundamental por sobre el dinero: “Somos jugadores que venimos jugando hace mucho tiempo y estamos en condiciones de poder estar acá”.

En cuanto a la modalidad de competencia durante el Mundial, la dinámica es particular y entretenida: “Tenemos que ser seis jugadores porque la modalidad que se juega en el Mundial es de tres partidos en pareja en simultáneo. El país que gana dos de los tres partidos es el ganador. Esto se suma a una tabla de posiciones en la fase de grupos donde somos cuatro y los dos primeros avanzan a la próxima ronda eliminatoria”.

El equipo que integra la Selección argentina de Cornhole en el Mundial de Croacia 2026

  • David Villegas
  • Ignacio Prietto
  • Guillermo Moreno
  • Diego Nardi
  • Agustín Manzanel
  • Alexis Cesaretti
El equipo que integra la Selección argentina de Cornhole en el Mundial de Croacia 2026. (Foto: cornholearg.oficial/IG)
El equipo que integra la Selección argentina de Cornhole en el Mundial de Croacia 2026. (Foto: cornholearg.oficial/IG)

Cómo es la preparación para el Mundial

Una vez clasificados al Mundial, la preparación pasa a ser un tema clave en busca de cumplir las aspiraciones y expectativas planteadas.

“La preparación es muy particular de cada uno. Yo lo hago desde mi casa. Es un deporte muy accesible; tienes que tener las bolsas y tirar. Es cuestión de practicar, tirar, tirar, perfeccionar las técnicas, los tiros, seguir intentando. Yo soy bendecido y tengo la posibilidad de tener ocho metros libres en mi casa para poder practicar, ja. Pero, por ejemplo, me llevo mi tabla, que ni siquiera debe ser la oficial, las bolsas y practico”, contó Ignacio.

Además, con la experiencia de una primera participación, contó cómo se vive desde adentro: “El contexto del Mundial es increíble. Es de una cordialidad, una amabilidad, una camaradería impresionante. Tenes contacto con los jugadores de los otros países. Por ejemplo, a nosotros en el Mundial pasado, que jugamos para el Resto del Mundo por no alcanzar la cantidad mínima en el equipo, nos tocó con un islandés que era bombero y practicaba en medio del servicio mientras no tenía que ir a apagar incendios; eso era increíble”.

El objetivo mundialista, bien claro: representar a la Argentina, ganar y seguir creciendo

“Respecto a la expectativa, la verdad es que es altísima. Como somos un equipo y un deporte en desarrollo, la expectativa tiene que ver con la posibilidad de desarrollar el deporte y vincularnos con otros profesionales que tienen un nivel altísimo y seguir promocionando el deporte a nivel nacional”, agregó.

Sin embargo, la sangre y la personalidad argentina son muy fuertes y el objetivo es competir al más alto nivel: “Más allá de esto, también la idea es ganar todos los partidos en los que vamos a competir, sin dudas. Somos argentinos y queremos ganar, siempre. Dar lo mejor de nosotros para ganar todos los partidos que podamos. Estamos entrenados para eso hace mucho tiempo y en este último tiempo mucho más, así que las expectativas son altísimas de poder avanzar lo más que podamos y de poder seguir afianzando los vínculos con otras federaciones para la promoción del deporte”.

El grupo que le tocó a la Argentina en el Mundial de Cornhole

El grupo que le tocó a la Argentina en el Mundial de Cornhole. (Foto: World Cornhole Organization/Facebook)
El grupo que le tocó a la Argentina en el Mundial de Cornhole. (Foto: World Cornhole Organization/Facebook)

El objetivo del crecimiento del Cornhole en la Argentina

Más allá del contexto mundialista, Ignacio y David tienen en claro que el objetivo y la meta son superiores y más a largo plazo. “El mensaje para la gente de mi parte es que se animen; es un deporte que lo puede jugar desde un nene de 11 años hasta un abuelo de 70, sin ningún problema, y cualquiera puede ganar. Es simplemente tener las bolsas para lanzar y poco más. No es necesaria una indumentaria especial, ni una condición atlética particular. Incluso hay gente que juega en ojotas o descalzos, ja. Es un lindo deporte”, afirmó David.

Y agregó: “Entrenamos dos veces por semana. En el club de Oncativo tenemos 30 personas practicando el deporte. Después hay otros más en diferentes provincias; va creciendo”.

Por su parte, Ignacio siguió la misma línea: “Sí, es como dice David. Es un poco el lema de la WCO: ‘Everyone can play, everyone can win’ (Cualquiera puede jugar, cualquiera puede ganar). Es una invitación para jugar el deporte”.

Cómo ver a la Selección argentina en el Mundial de Cornhole

Toda la competencia se podrá ver a través de la cuenta oficial de Facebook de la World Cornhole Organization con transmisión en vivo. El Mundial comenzará este sábado 5 de septiembre.