
El hallazgo de un águila arpía en el Valle del Cauca, una de las aves rapaces de mayor tamaño de América, quedó documentado por primera vez en la Reserva Forestal Protectora Nacional de los Ríos San Cipriano y Escalerete, en jurisdicción de Buenaventura. Integrantes de la Red de Clubes de Observadores de Aves del Valle del Cauca obtuvieron fotografías y videos del ejemplar durante una jornada realizada el 9 de septiembre.
La especie, cuyo nombre científico es Harpia harpyja, fue identificada tras una revisión de sus características físicas y consultas con especialistas y comunidades de observadores. La documentación permitió confirmar un registro inédito para el departamento, según informó la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC).
El avistamiento ocurrió en San Cipriano, una zona de selva húmeda del Pacífico colombiano que hace parte de un área protegida. Para los participantes, el encuentro aporta nueva información sobre la distribución del ave en el país y abre la posibilidad de reforzar las tareas de monitoreo en los bosques del Valle del Cauca.
El ave fue localizada durante una jornada de observación en San Cipriano
El grupo estaba integrado por los fotógrafos de naturaleza Diego Fernando Mejía, Maribel Rivera, Crhistian Trejos, Leidi Johanna Hidalgo, Javier Roa y Alejandro Vera. Los observadores estaban recorriendo el sector cuando advirtieron el vuelo de un ave rapaz de gran tamaño.

Mejía relató que Rivera fue la primera en alertar sobre la presencia del animal. Poco después, Trejos logró ubicarlo otra vez cuando se posó en un árbol. En ese momento, el grupo tomó las imágenes que después fueron compartidas para confirmar la identificación.
“Todo comenzó cuando Maribel me advirtió de la presencia de una enorme ave rapaz sobrevolando el área. Minutos después, Crhistian logró localizarla nuevamente cuando se posó en un árbol”, contó Diego Fernando Mejía, según el comunicado de la Corporación.
El fotógrafo señaló que al inicio no existía certeza sobre la especie. Las imágenes y los videos sirvieron para contrastar las características del ejemplar con el apoyo de especialistas. El análisis concluyó que se trataba de un águila arpía, un ave vinculada con bosques tropicales de gran extensión.
“Para nosotros, como pajareros que ya llevamos bastante tiempo en esto, fue como llegar al cielo con este hallazgo”, afirmó Mejía. Los integrantes de la jornada hicieron una pausa para celebrar el registro antes de continuar con la actividad de observación.

La CVC señaló que no existía un registro documentado de la especie en el departamento
El biólogo de la CVC, Milton Reyes, explicó que el avistamiento tiene relevancia porque hasta ahora no había constancia documentada de la presencia del águila arpía en el Valle del Cauca.
“La literatura sobre la distribución del águila arpía en Colombia ha reportado históricamente su presencia principalmente en regiones como el Chocó, la Amazonía y sectores de la Orinoquia”, indicó Reyes.
Trejos, guía y observador de aves, destacó el valor del registro para el departamento. “Poder hacer el primer registro de águila arpía para el Valle del Cauca significa mucho, ya que esta es la rapaz más poderosa del neotrópico”, sostuvo.
El observador añadió que la presencia del animal en las selvas del Pacífico vallecaucano se relaciona con la disponibilidad de bosques maduros y continuos. “Esta especie requiere bosques extensos para cazar y mantenerse, por lo que su supervivencia depende directamente de nuestro compromiso con la protección del ecosistema”, afirmó.

El águila arpía requiere bosques extensos y árboles de gran porte
El águila arpía es considerada un depredador tope en los ecosistemas forestales donde habita. Su dieta incluye animales de tamaño considerable, entre ellos perezosos, osos hormigueros y venados. Por esa razón, su permanencia está ligada a territorios que conserven cobertura vegetal amplia y árboles de gran altura.
La especie puede alcanzar cerca de un metro de longitud y una envergadura próxima a los dos metros. Las hembras son de mayor tamaño que los machos. A pesar de sus dimensiones, tiene capacidad para desplazarse entre la vegetación densa de los bosques tropicales.
“El registro cobra mucha importancia porque el águila arpía requiere grandes extensiones de bosque y árboles de gran porte para desarrollar su ciclo de vida”, explicó Reyes. El especialista agregó que su presencia suele asociarse con ecosistemas que mantienen buenas condiciones de conservación.
La reproducción lenta de esta rapaz aumenta la necesidad de proteger sus hábitats. La especie está clasificada como Vulnerable a nivel global, de acuerdo con la información citada por la CVC.

Piden evitar la perturbación del ejemplar ante posibles visitas
La confirmación del avistamiento puede atraer a grupos de observadores y fotógrafos a San Cipriano. Ante esa posibilidad, la CVC pidió que cualquier visita se realice sin interferir con el comportamiento del ave ni alterar el entorno donde fue detectada.
Reyes recomendó mantener distancia, evitar el ruido y no intentar acercamientos que puedan obligar al ejemplar a abandonar el área. “Si van a ir grupos de pajareros o personas interesadas en ver este tipo de especies, que lo hagan de forma responsable, cuidando siempre la integridad del ave”, concluyó.




