Steve Jobs es recordado por haber sido uno de los fundadores de Apple, compañía que transformó por completo la industria tecnológica con el lanzamiento de distintos dispositivos. Sin embargo, también dejó varias reflexiones sobre la vida, entre las que se destaca una de 2005.

La muerte es posiblemente el mejor invento de la vida. Es el agente de cambio de la vida: elimina lo viejo para dar paso a lo nuevo”, aseguró durante un discurso frente a los graduados de la Universidad de Stanford, un año después de ser diagnosticado con cáncer de páncreas.

Por qué Steve Jobs consideraba necesaria a la muerte

En ese mismo discurso, Jobs recordó que, un año antes, los médicos le habían detectado un tumor en el páncreas y le habían dado un diagnóstico desalentador. En un principio, le informaron que debía prepararse para vivir apenas entre tres y seis meses más.

Para Steve Jobs, la muerte funcionaba como un recordatorio para vivir una vida auténtica. (Foto: AP)
Para Steve Jobs, la muerte funcionaba como un recordatorio para vivir una vida auténtica. (Foto: AP)

Sin embargo, una biopsia determinó que que se trataba de un tumor neuroendocrino poco frecuente que podía tratarse mediante una cirugía. Tras la operación, el fundador de Apple logró recuperarse y continuó al frente de la compañía tecnológica.

Según contó, la experiencia lo llevó a comprender la brevedad de la vida y a utilizar la conciencia de la muerte como una herramienta para tomar decisiones. Pensar que algún día iba a morir le permitía restarle importancia al orgullo, al miedo al fracaso y al qué dirán.

Para Jobs, además, la muerte cumple un papel importante en la renovación de la sociedad. La desaparición de las generaciones anteriores abre espacio para la llegada de nuevas personas, junto con pensamientos e ideas innovadoras.

El consejo que les dejó a los graduados

Uno de los puntos centrales de aquel discurso fue la recomendación que Jobs les dejó a los jóvenes, a quienes aconsejó no desperdiciar su tiempo intentando cumplir los sueños de los demás. El empresario también los invitó a escuchar su intuición, descubrir aquello que amaban y convertirlo en su trabajo.

El discurso es recordado como una de las apariciones públicas más impactantes de Steve Jobs. (Foto: AP)
El discurso es recordado como una de las apariciones públicas más impactantes de Steve Jobs. (Foto: AP)

Finalmente, Jobs murió el 5 de octubre de 2011, a los 56 años, después de luchar durante varios años contra el cáncer. Sin embargo, su discurso en Stanford quedó como una de sus apariciones más recordadas y como una reflexión sobre cómo aceptar la muerte puede ayudar a vivir con mayor conciencia.