
A lo largo de su carrera, Steven Spielberg ha dirigido 34 películas para cine y televisión. Estamos hablando del director de Indiana Jones, Jurassic Park o E. T. el extraterrestre: un cineasta capaz de mantenerse en la cumbre de Hollywood durante décadas y conquistar a múltiples generaciones con sus historias. Sin embargo, el éxito no siempre fue sinónimo de facilidad. De hecho, los rodajes de algunas de sus mejores obras maestras, como Tiburón o Salvar al soldado Ryan, fueron auténticas odiseas, tal y como ha confesado el propio director.
Junto a estas dos producciones, el cineasta estadounidense destaca una tercera película entre sus mayores retos: Ready Player One. En esta cinta, un adolescente que se evade del mundo real a través de un mundo de realidad virtual participa en un concurso extremo de búsqueda del tesoro organizado por el creador de este universo. A partir de ahí, comienza una extrema carrera por convertirse en el ganador de esta competición, en la que pronto se descubrirá que lo que está en juego va mucho más allá de ese entorno virtual.
Para realizar esta película, Steven Spielberg y su equipo de efectos visuales tuvieron que desarrollar herramientas completamente nuevas, como un visor de realidad virtual en el set para dirigir dentro del mundo digital o trajes de captura de movimiento avanzada en un set vacío para grabar la acción del mundo virtual. “Creo que hay una distinción entre un desafío físico, como el que supusieron tanto Tiburón como Salvar al soldado Ryan, y otro tipo de desafío, que consiste en intentar hacer algo tecnológicamente nuevo que no se haya hecho antes”, comentaba el cineasta en una entrevista con la revista Empire.





