Se instaló letreros en las zonas comunes del rascacielos para que otras personas no tomen apartamentos en arriendo. Crédito: Colprensa/Twitter

Una decisión de la Superintendencia Financiera abrió un nuevo capítulo en el largo proceso alrededor del proyecto BD Bacatá, el complejo arquitectónico de uso mixto que comenzó hace 15 años en el centro de Bogotá y que terminó convertido en uno de los casos inmobiliarios más comentados del país. Esta vez, la entidad habría emitido una condena contra Acción Fiduciaria, con una orden de devolución superior a $950 millones a un inversionista.

De acuerdo con la información publicada por Semana, la SuperFinanciera evaluó las acciones presentadas por la parte demandante y anunció un sentido de fallo condenatorio, una figura que, según la explicación citada por el medio, significa que la sentencia todavía no está redactada de manera definitiva, pero el juez ya anticipa cuál será su decisión y los fundamentos generales. La determinación aún tendría cabida a apelaciones.

El abogado Jhon Morales explicó en redes sociales que, con esa decisión, la entidad de vigilancia concluyó que Acción Fiduciaria deberá devolver cerca de $950 millones por las ventas de comercios del proyecto BD Bacatá, ubicado en Bogotá. La discusión gira alrededor de los deberes profesionales de la fiduciaria en la estructuración y administración del negocio.

Torre Bacatá. Colprensa

Cuestionan administración del negocio

El componente comercial aparece como una de las novedades dentro de los procesos vinculados al emblemático edificio. En el proyecto de construcción participaron, además de Acción Fiduciaria, BD Promotores, una empresa española y la constructora Prabyc Ingenieros.

Según Morales, aunque ya se habían producido otras condenas relacionadas con el caso, como las asociadas con la fase hotelera y la residencial, la etapa comercial parecía intocable. Por eso, el abogado considera que este nuevo pronunciamiento marca un punto relevante para quienes han seguido el expediente del complejo inmobiliario.

La SuperFinanciera, de acuerdo con lo señalado por el jurista, adelantó un estudio en el que se habría probado que la sociedad fideicomitente no tenía experiencia suficiente en la realización y ejecución de este tipo de proyectos. Ese punto fue presentado como uno de los elementos centrales para cuestionar el manejo del negocio.

Pusieron centenares de millones de pesos de las familias en manos de una sociedad inexperta que no acreditó experiencia”, aseguró Morales al referirse a los argumentos expuestos en el proceso.

El señalamiento apunta a una falla en la revisión de las capacidades de quienes estaban involucrados en la ejecución del proyecto. Para la parte demandante, la fiduciaria tenía deberes de verificación, cuidado y administración que debían proteger los recursos de los inversionistas.

El BD Bacatá es el edificio más alto de Colombia - crédito Colprensa/ Camila Díaz

Devolución sería en 15 días

Otro punto mencionado por el abogado es que la sociedad fiduciaria habría captado recursos equivalentes al 90 % del valor de las inversiones, sin verificar que la obra avanzara al mismo ritmo. Esa situación es clave dentro del reclamo, porque los inversionistas habrían entregado una parte sustancial del dinero mientras el proyecto no alcanzaba el nivel de ejecución esperado.

De acuerdo con lo manifestado por Morales, la devolución de los recursos, por una cifra superior a $950 millones, más la indexación a valor presente, tendría que hacerse en los 15 días posteriores a la ejecutoria de la decisión. Sin embargo, el caso aún no estaría cerrado, pues el fallo admite recursos y podría ser revisado en instancias posteriores.

El proceso se suma a la larga historia judicial, financiera y administrativa del BD Bacatá. En 2021 se había decretado la liquidación de los fideicomisos alrededor del edificio, que fue presentado en su momento como el que sería el mayor complejo inmobiliario de la capital del país.

La nueva decisión vuelve a poner bajo la lupa el papel de los actores fiduciarios en proyectos de gran escala, especialmente cuando se administran recursos de inversionistas que esperan recibir locales, apartamentos, habitaciones hoteleras u otros activos prometidos dentro de la estructura del negocio.

Aunque la sentencia definitiva todavía no estaría redactada, el sentido de fallo conocido anticipa una condena que podría tener efectos relevantes para otros reclamantes. El caso BD Bacatá continúa así como símbolo de un proyecto ambicioso que, más de una década después de su inicio, sigue acumulando controversias y reclamos por parte de quienes invirtieron sus recursos.