La suspensión de operaciones se produjo por la presencia de ceniza del volcán Puracé - crédito Ministerio de Transporte

La suspensión de operaciones aéreas en el Aeropuerto Guillermo León Valencia de Popayán comenzó durante la mañana de este domingo 13 de septiembre de 2026, luego de que se detectara presencia de ceniza proveniente del volcán Puracé.

La Aeronáutica Civil informó que mantiene el seguimiento de las condiciones en la terminal para determinar cuándo será posible retomar los vuelos.

La medida afecta las salidas y llegadas programadas en el aeropuerto de la capital del Cauca. La entidad recomendó a los pasajeros verificar directamente con cada aerolínea el estado de sus itinerarios antes de dirigirse a la terminal.

A través de sus canales oficiales, la Aeronáutica Civil comunicó: “Por presencia de ceniza volcánica en Popayán a esta hora se suspenden operaciones en el Aeropuerto Guillermo León Valencia”.

El Aeropuerto Guillermo León Valencia de Popayán interrumpió su actividad durante la mañana del domingo 13 de septiembre - crédito @AerocivilCol/X

El organismo añadió que continuará con el monitoreo de las condiciones del aeropuerto. La reanudación de la actividad dependerá de la evaluación de la presencia de ceniza en el área.

El volcán Puracé permanece en alerta naranja

El Servicio Geológico Colombiano (SGC) mantuvo la alerta naranja para el volcán Puracé, tras detectar nuevas emisiones de ceniza, sismos atípicos y un incremento en la actividad de gases, lo que confirma que la inestabilidad en la cadena volcánica Los Coconucos no ha dado tregua en la última semana.

La decisión del SGC responde a un escenario en el que persisten eventos sísmicos de tipo tremor –vinculados al movimiento de fluidos internos– localizados a menos de un kilómetro bajo el cráter del Puracé. A la par, se siguen produciendo sismos volcano-tectónicos (asociados al fracturamiento de roca), con epicentros entre 15 y 20 kilómetros al nororiente y a profundidades de 8 a 12 kilómetros. Estas señales dan cuenta de que la estructura volcánica permanece en estado de tensión.

El último boletín técnico del organismo, emitido el 12 de septiembre a las 2:00 p. m., también reseña una destacada actividad superficial. Solo en las últimas horas registraron tres emisiones de ceniza, con columnas que alcanzaron una altitud máxima de 610 metros sobre el cráter, desplazándose en dirección noroccidental. Además, los monitoreos satelitales de Mirova evidenciaron una anomalía térmica de baja energía, lo que indica la presencia de calor poco usual aunque todavía dentro de un rango moderado.

La ceniza del volcán Puracé afectó las operaciones aéreas en Popayán - crédito X

Las observaciones instrumentales agregan otra señal de alerta: el proceso de deformación lenta del terreno continúa entre los volcanes Puracé, Piocollo y Curiquinga, mientras que las mediciones de gases apuntan a una concentración ascendente de dióxido de carbono (CO₂) en el suelo, sumada a la sostenida liberación de dióxido de azufre (SO₂).

El organismo subrayó que los registros actuales “se mantienen por encima de lo observado en las líneas base históricas”, lo que explica la decisión de prolongar la alerta Naranja. Este nivel indica una alteración relevante en la dinámica interna y superficial del volcán, por lo que no puede hablarse de normalidad, aunque en algunos momentos puntuales se perciban descensos temporales de la actividad.

Recomendaciones

La persistencia de la alerta aranja supone la posibilidad de cambios bruscos y repentinos. El SGC recomendó evitar el ingreso a las zonas de los cráteres de Puracé, Piocollo y Curiquinga, así como a las cabeceras de los ríos nacidos en estos macizos.

El motivo: existe peligro de expulsión repentina de gases, ceniza y fragmentos de roca, eventos que podrían desembocar en la formación de flujos de lodo de corto alcance si las cenizas se acumulan.

El estado del itinerario en Popayán quedó sujeto a las condiciones del aeropuerto y a la información de las aerolíneas- crédito Aeronáutica Civil

En la comunicación se hizo un llamado enfático a consultar exclusivamente la información oficial publicada por el Servicio Geológico Colombiano o las entidades del Sistema Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, ante la proliferación de rumores que suelen circular en episodios de alta tensión volcánica.