
Levi Bellfield no entregó una muestra de ADN que estaba prevista para este jueves en la prisión de Frankland, en el Reino Unido, con el objetivo de revisar el asesinato de Lin Russell y su hija Megan.
La toma de la muestra formaba parte de una revisión en curso sobre el doble crimen de Chillenden, en una localidad de Kent, en el sureste de Inglaterra, por el que Michael Stone lleva 29 años en prisión. La gestión estaba a cargo de la Comisión de Revisión de Casos Criminales del Reino Unido, organismo que analiza posibles errores judiciales.
El episodio ocurrió el jueves 3 de septiembre en la cárcel de alta seguridad de Frankland, donde están recluidos tanto Bellfield como Stone. Según la versión recogida por Daily Mirror, la diligencia quedó interrumpida cuando al abogado de Levi no se le permitió ingresar al penal.
La revisión busca comparar el ADN con los objetos hallados
Los investigadores querían usar el perfil genético de Levi Bellfield para compararlo con restos que pudieran encontrarse en elementos vinculados al crimen. Entre esos objetos figura una bolsa de natación de cuerda con tiras de toalla ensangrentadas, que según la reconstrucción del caso habrían sido utilizadas para atar y amordazar a las víctimas.

También estaban previstos nuevos análisis sobre otros elementos, entre ellos un cordón de zapato dejado en la escena y prendas que vestían ese día las víctimas. La expectativa está puesta en técnicas forenses actuales capaces de separar mezclas de material genético masculino y femenino.
La revisión se activó después de que Bellfield, de 58 años, firmara una confesión detallada sobre los asesinatos. El caso se refiere a la muerte de Lin Russell y de su hija Megan, de 6 años; la hija mayor, Josie Russell, sobrevivió al ataque pese a sufrir lesiones graves en la cabeza.
La ausencia de la abogada frustró la diligencia en prisión
La abogada Theresa Clark explicó que había viajado desde Leeds sin cobrar honorarios para presenciar la entrega de la muestra: “Estoy muy decepcionada. Es una situación que podría haberse resuelto. Se trata simplemente de un gran malentendido que podría haberse gestionado mejor”.
Según su relato, la visita había sido organizada para esta semana y ella había sido incluida en ese encuentro. Aseguró que, al llegar al penal, le exigieron una identificación con fotografía, pese a que ya había estado allí varias veces y sus datos figuraban en el sistema.

“Mis datos están en su sistema, mis huellas dactilares y mi fotografía. La CCRC me informó que la visita había sido confirmada. Hice todo lo posible por resolver la situación cuando estuve allí, pero no facilitaron la visita”, detalló la abogada.
Clark sostuvo además que su cliente quería colaborar con la revisión: “Quiere hacerlo. Ha admitido su culpabilidad y está intentando colaborar. Está furioso y me ha llamado 6 veces en la última hora. Está muy disgustado”.
El preso negó haber rechazado la prueba por voluntad propia: “Sigo dispuesto a proporcionar una muestra de ADN”. Y agregó que le habían dicho que su abogada no se había presentado, por lo que el procedimiento no seguiría adelante.
El análisis puede cambiar el caso
La toma de ADN del recluso era vista como una pieza relevante dentro de la investigación impulsada por la defensa de Michael Stone. Su abogado, Paul Bacon, indicó que su cliente tiene una “esperanza moderada” con que los exámenes ayuden a esclarecer el caso.
“Esperamos poder entonces llevar a Michael ante el Tribunal de Apelación y que recupere su libertad después de todos estos años de encarcelamiento”, dijo Paul, a partir de la información divulgada en BBC.

Stone cumple tres condenas a cadena perpetua y ya agotó dos juicios, dos apelaciones y dos solicitudes rechazadas ante la comisión revisora. Pese a eso, el organismo abrió una nueva evaluación en noviembre de 2023 para determinar si pudo haber existido un error judicial.
Bacon señaló que la interrupción de la diligencia no impide que continúe el trabajo forense. Según explicó, si los especialistas detectan un perfil genético que parezca corresponder a Bellfield, todavía podría intentarse una nueva obtención de muestra para confirmar la coincidencia.
El letrado resumió su expectativa con una frase directa: “La respuesta está en el ADN; eso es lo que finalmente nos llevará a encontrar al verdadero culpable”. A su juicio, si aparece un resultado concluyente, ese hallazgo podría conducir al verdadero autor del crimen o servir para reabrir la discusión judicial sobre la condena de Stone.
La bolsa es una prueba clave
Uno de los elementos más relevantes para los análisis es una bolsa de red hallada cerca del lugar del ataque. Ese objeto fue encontrado por un jardinero que dijo haber visto a un hombre con actitud nerviosa cerca de una zona boscosa situada a aproximadamente 1,6 kilómetros, de la escena del crimen.

Más tarde volvió al lugar, localizó el objeto entre unos arbustos y, al conocer el ataque al día siguiente, avisó a la policía. El padre de Megan, Shaun Russell, identificó esa pieza como perteneciente a su esposa. En las tiras de toalla se encontró sangre compatible con los grupos sanguíneos de Lin Russell y de sus dos hijas.
La defensa de Stone considera que ese objeto puede ser la mejor fuente para obtener resultados. Bacon explicó que ya se discutió con expertos forenses qué piezas debían ser examinadas primero y dijo que esa bolsa aparece entre las prioridades.
Un tercer nombre aparece en la revisión del caso
En las últimas etapas de la revisión también surgió la posibilidad de un tercer sospechoso, Raymond Buck, que murió por suicidio en 2000 a los 45 años. Un integrante de su familia iba a entregar igualmente una muestra genética para su comparación.
Según el artículo, Buck habría sido escuchado por un familiar el día de los ataques diciendo: “He hecho algo imperdonable. He matado a tres personas”. Esa línea aparece ahora dentro del nuevo examen del expediente.
La comisión revisora confirmó previamente que esta es la cuarta vez que analiza la causa de Stone. Su vocero indicó el jueves que el organismo realizó una visita previamente acordada a la prisión para obtener la muestra de Bellfield, pero se retiró después de que se le informara que el preso no la entregaría sin su abogada presente.
Por su parte, un vocero del Ministerio de Justicia del Reino Unido señaló que cualquier preso puede ver a su abogado, aunque existen reglas estrictas para ingresar a una cárcel y cada visita debe ser reservada con antelación. Mientras tanto, la revisión sigue en curso.



