
El Segundo Simulacro Nacional de 2026 se realizará el sábado 19 de septiembre a las 12:00 horas en México, con la alerta sísmica sonando en altavoces y teléfonos celulares de todo el país. El ejercicio, que por primera vez cae en fin de semana, pondrá a prueba la reacción de la población en el Metro, la oficina y el hogar ante la hipótesis de un sismo de magnitud 7.7 con epicentro en Tehuacán, Puebla.
La fecha coincide con el aniversario de los sismos de 1985 y 2017, que dejaron más de 10,000 muertos en conjunto. El llamado a la preparación llega además en un contexto de intensa actividad sísmica reciente en el resto del continente.
Así sonará la alerta en México
A las 12:00 horas del sábado, más de 15,000 altavoces del sistema C5 se activarán en la Ciudad de México y zonas metropolitanas, además de municipios del Estado de México, Guerrero y otras entidades.
De forma simultánea, el sistema Cell Broadcast enviará un mensaje a los teléfonos celulares con el título “ALERTA PRESIDENCIAL - SIMULACRO”, acompañado de un sonido diseñado para romper el modo silencioso del dispositivo. La tecnología no requiere datos móviles ni saldo disponible y busca una cobertura del 98% de usuarios en zonas de alto riesgo.
La hipótesis principal contempla un sismo de magnitud 7.7 con epicentro en Tehuacán, Puebla. Por primera vez, el ejercicio integra escenarios regionales adicionales: un sismo de magnitud 7.1 en Mexicali, Baja California, para el noroeste, y uno de magnitud 5.2 en Allende, Nuevo León, para el noreste.
Treinta minutos después del inicio, el Comité Nacional de Emergencias se instalará en sesión permanente para recibir reportes de las 32 entidades federativas. A las 14:00 horas, el Gobierno Federal difundirá un balance sobre los tiempos de evacuación y el funcionamiento de la alerta celular.
Qué hacer si el sismo te agarra en el Metro
Si te encuentras en el andén, Protección Civil recomienda replegarte hacia la pared sin cruzar la línea amarilla. Solo debes seguir una ruta de evacuación si el personal del Metro lo indica expresamente.
Dentro del tren, la instrucción es permanecer en el vagón y sujetarte con firmeza. Si el sismo ocurre entre estaciones, no debe accionarse la palanca de emergencia ni abrirse las puertas: el personal del Metro señalará por dónde descender una vez que el movimiento termine.
En el Metrobús, la recomendación es evitar correr, gritar o empujar. Quienes estén en una estación deben alejarse de las orillas del andén y de los cristales, y ubicarse al centro de la plataforma. La unidad se detiene por completo, pero no se puede descender hasta nueva indicación.
El Cablebús también se detiene cuando se activa la alerta sísmica y reanuda operaciones solo cuando el movimiento concluye. Si el sismo ocurre sin que suene la alerta, las cabinas se detienen de forma paulatina. En caso de quedar atorado, el sistema cuenta con un protocolo de rescate vertical.
Qué hacer en la oficina cuando llegue el aviso

Si te encuentras en un piso bajo y hay tiempo suficiente, la indicación es dirigirte a la salida por las rutas de evacuación previamente identificadas. En pisos altos, cuando no es posible salir de inmediato, lo recomendable es permanecer en una zona de menor riesgo, alejado de ventanas, vidrios y muebles pesados que puedan caer.
Las autoridades insisten en no usar elevadores durante ni después del sismo, proteger cabeza y cuello ante la posible caída de objetos, y seguir en todo momento las instrucciones de los brigadistas o el personal de Protección Civil.
Al iniciar el desalojo por escaleras, la recomendación es bajar por la derecha para dejar el paso libre a equipos de rescate. Tampoco conviene cargar mochilas, carteras o computadoras portátiles, ya que pueden provocar caídas durante la evacuación.
Buscar el vehículo en el estacionamiento antes de la autorización oficial también está desaconsejado, al igual que retirarse del punto de reunión sin el aviso del responsable de evacuación. Solo cuando esa persona confirma que las condiciones son seguras es posible ir por pertenencias, recoger a los hijos en la escuela o reincorporarse al trabajo.
Un simulacro distinto por caer en sábado
Este ejercicio es el segundo simulacro nacional del año; el primero se realizó en junio. Al coincidir con un fin de semana, el del 19 de septiembre no incluirá la evacuación habitual de escuelas ni de oficinas gubernamentales en horario laboral.
Las autoridades llamaron a la población a participar desde sus hogares y espacios comunitarios. Quienes deseen sumar su casa, escuela, negocio o edificio al ejercicio pueden registrarlo en la plataforma oficial del Segundo Simulacro Nacional 2026.
El registro requiere seleccionar la entidad donde se ubica el inmueble y completar un formulario con los datos solicitados. La intención, según se informó, es que el ejercicio no se limite a evacuar, sino que permita comprobar qué tan preparados están quienes ocupan cada espacio ante una emergencia real.
Qué hacer si la alerta no llega

Si el altavoz más cercano no emite la alerta durante el ejercicio, se puede reportar al 911, a Locatel mediante el *0311 o al 55 5658 1111, a través de las redes sociales del C5 CDMX o en la App CDMX. Para el reporte conviene tener a la mano la ubicación del altavoz y su número de identificación.
Cuando el aviso no llega al celular, la recomendación es marcar al 079 para recibir orientación y verificar que las alertas de emergencia estén activadas en el dispositivo.
En equipos Android, la ruta es entrar a Ajustes, elegir Seguridad y emergencia, y localizar la opción Alerta de sismo para comprobar si está activada. En iPhone, el camino es Configuración, luego Notificaciones, deslizar hasta el final de la pantalla y revisar que las alertas gubernamentales permanezcan habilitadas.
Sudamérica en alerta antes del simulacro

En los meses previos al ejercicio mexicano, Sudamérica registró una seguidilla de sismos de gran magnitud. El 24 de junio, dos terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 sacudieron Venezuela con apenas 39 segundos de diferencia. Las autoridades locales reportaron más de 6,000 muertos.
El 10 de agosto, un sismo de magnitud 7.4 a 7.5 con epicentro en Chocó golpeó a Colombia. El movimiento provocó 331 muertos y más de 4,600 heridos, además de 240 desaparecidos y daños calculados en USD 9,600 millones, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
El 21 de agosto, un sismo de magnitud 6.7 según el USGS, o 7.2 de acuerdo con el Instituto Geofísico de Perú, sacudió la región de Ayacucho, en Perú. El movimiento dejó tres heridos, dañó 22 viviendas y seis escuelas, y se sintió incluso en Lima, a 482 kilómetros (300 millas) de distancia.
Los simulacros como el de México cobran relevancia porque Sudamérica acumuló en 2026 sismos que superaron los 6.7 grados en menos de tres meses, entre Venezuela, Colombia y Perú. Especialistas advierten que la energía acumulada frente a la costa central de Perú podría derivar en un futuro sismo de magnitud 8.5 a 8.8, aunque no existe forma científica de predecir la fecha en que ocurriría.
Expertos citados por medios especializados explican que la placa de Nazca se desplaza bajo la placa Sudamericana, un proceso que acumula deformación durante décadas y concentra el mayor potencial sísmico en el sur de Perú, el norte de Chile, Ecuador y el sur de Colombia.




