El entrenador de Junior, Alfredo Arias, abandonó la rueda de prensa tras el empate 1-1 contra Independiente Santa Fe, en una noche que profundizó la inquietud por el arranque del semestre porque el equipo sigue sin ganar y el técnico quedó expuesto por los resultados, el arbitraje y su propia continuidad.
La reacción llegó después de una pregunta directa sobre su permanencia en el cargo, en un contexto en el que el equipo acumula siete partidos sin victorias: cinco por Liga y dos por Copa. El episodio ocurrió tras la octava fecha de la Liga BetPlay 2026-2, en el estadio Romelio Martínez.
Arias sostuvo que su equipo hizo más para ganar, pero volvió a perder puntos en casa. El empate dejó otra vez a Junior bajo presión, pese a las ocasiones creadas y a la sensación del cuerpo técnico de que el resultado se escapó por un detalle.

“Lo primero decir que estamos igual de tristes y preocupados. A nosotros más que nadie, los que protagonizamos esto y los que somos directamente responsables, nos duele que se nos escape un resultado de esta manera. Esta vez injustamente, porque hicimos más para ganar, tuvimos las oportunidades ante un rival que prácticamente nunca pierde, que siempre saca puntos, y lo controlamos. Estamos en esa dinámica negativa en la que cualquier roce te hace daño y te duele”, dijo el entrenador
Una de las mayores inconformidades del técnico fue una acción ocurrida antes del primer minuto de juego. El volante de Santa Fe Ewil Murillo cometió una infracción fuerte sobre Bryan Castrillón, que quedó sangrando en la cancha y debió ser sustituido a los 20 minutos por lesión.
Arias afirmó que esa jugada debió cambiar el partido desde el inicio y cuestionó que el VAR no interviniera. “Este partido no debió desarrollarse 11 contra 11. Hay una lesión grave en la que se deberá hacer una resonancia a nuestro jugador y que si el árbitro no lo ve, está el VAR para ayudarlo. No entiendo la razón por la que no es expulsión. Eso nos está pasando, pero no ahora, nos viene pasando. De lo otro nos hacemos cargo nosotros. Hay que trabajar más”, expresó en rueda de prensa.

La otra explicación del entrenador se centró en sus decisiones durante el partido. Arias señaló que el ingreso de Herrera respondió a problemas físicos de tres futbolistas y explicó que Canchimbo estaba agotado tras un par de corridas y ya no regresaba a colaborar en defensa.
La parte más tensa de la conferencia llegó cuando un periodista le pidió argumentos para mantenerse al frente del proceso en medio del mal inicio de campaña. La pregunta incluyó el balance del semestre, la falta de victorias y una supuesta involución futbolística del equipo.
Arias respondió con una defensa cerrada de su gestión y de su contrato. “Tengo contrato, tengo trabajo. Agradezco que me trajeron, creo he hecho un trabajo serio, he sido honesto, he sido digno. En un año ganamos dos títulos y yo estuve ahí. Aunque no quieran mirarlo y taparlo. Cuando llegué, había 10 títulos y en un año gané dos títulos. Mi trabajo no es sacarme ni ponerme, es entrenar a un equipo y tratar de hacerlo ganar”, afirmó.
En otra parte de esa respuesta, el técnico también confrontó al periodista y vinculó su permanencia con una responsabilidad profesional y familiar. “¿Qué argumento tenés vos para cuestionarme y exigirme? Mi trabajo es honesto, digno, trabajo, tengo una familia”, dijo antes de despedirse y retirarse, según la publicación.

El malestar con el presente también alcanzó la relación con la hinchada. Arias reconoció que el reclamo principal de la ciudad y de los aficionados pasa por la ausencia de triunfos, y aceptó que en un club como Junior no alcanza con jugar bien.
En la tribuna norte del estadio Romelio Martínez colgó un trapo con la frase “Gracias Arias” la cual estaba acompañada de un avión y unas maletas de viaje.