
Panamá inició una nueva ronda de revisión técnica con especialistas de Corea del Sur sobre el ferrocarril Panamá–David–Frontera, mientras siguen sin conocerse públicamente documentos decisivos sobre el costo definitivo, la demanda y la rentabilidad esperada.
Esos elementos determinarán si el proyecto insignia del presidente José Raúl Mulino puede pasar de los estudios a la construcción.
La Secretaría Nacional del Ferrocarril sostiene reuniones con la Corporación Coreana de Infraestructura y Desarrollo Urbano, conocida como KIND. La agenda comenzó el 28 de agosto y se extenderá hasta el 2 de septiembre, período durante el cual ambos equipos desarrollarán mesas de trabajo sobre los estudios y la transferencia tecnológica del denominado Corredor Económico Ferroviario.
La agenda contempla visitas a diferentes puntos del trazado de la primera fase y una reunión con el equipo de ingeniería de la Autoridad del Canal de Panamá. Este último encuentro resulta relevante porque el proyecto requerirá una estructura ferroviaria para cruzar la vía interoceánica y conectar la capital con Panamá Oeste y el interior.

La Corporación Coreana de Infraestructura y Desarrollo Urbano (KIND) es una entidad pública creada en 2018 por el Gobierno de Corea del Sur para apoyar proyectos internacionales mediante asociaciones público-privadas. Su participación puede abarcar estudios de factibilidad, estructuración financiera, inversión y gestión de riesgos, además de la coordinación entre autoridades, empresas constructoras e instituciones financieras coreanas.
En América Latina, KIND registra una inversión en una planta solar de 10,4 megavatios en Talca, Chile, desarrollada bajo un modelo de construcción, propiedad y operación.
La entidad también ha mantenido acercamientos con autoridades de Colombia y Perú, y participó en conversaciones sobre el proyecto vial Los Chorros, en El Salvador, aunque esas gestiones no equivalen necesariamente a inversiones o contratos adjudicados.
El comunicado señala que las jornadas estarán centradas en la revisión de los estudios, la transferencia tecnológica y las visitas a puntos del trazado. La información divulgada no especifica los documentos que serán analizados ni contempla anuncios sobre licitaciones, fuentes de financiamiento o nuevas fechas de ejecución.

La primera fase se desarrollaría desde el área de Panamá hasta Divisa, con conexiones hacia Albrook, Panamá Pacífico, La Chorrera, Chame o Coronado, Río Hato y Penonomé. La planificación también contempla la incorporación de Ciudad de la Salud y otros puntos del área canalera dentro de una red ferroviaria y logística más amplia.
Esta etapa buscará integrar los puertos del Atlántico y el Pacífico, la Línea 3 del Metro y el Panama Canal Railway. En Capira se proyecta una terminal multimodal o puerto seco, mientras el trazado requerirá un nuevo puente ferroviario sobre el Canal de Panamá, cerca del Puente Centenario.
Las etapas siguientes extenderían la vía desde Divisa hasta David, pasando por Santiago, Soná y San Félix. Posteriormente, el corredor continuaría por Bugaba hasta alcanzar Paso Canoas, en la frontera con Costa Rica, aunque todavía no se han divulgado presupuestos ni cronogramas independientes para esos tramos.
La agenda con KIND abre ahora una nueva etapa de intercambio técnico y transferencia de conocimientos. Los recorridos de campo y las reuniones con la Autoridad del Canal permitirán revisar componentes de la primera fase, mientras permanecen pendientes mayores precisiones sobre el financiamiento, los costos y el calendario de ejecución.

Antes de comenzar las obras deberán completarse los estudios que definirán el trazado definitivo, la factibilidad, los costos y el modelo de operación.
Actualmente se desarrollan evaluaciones de demanda, impacto ambiental e ingeniería conceptual, junto con estudios financieros, geotécnicos, hidrológicos y de modelación hidráulica.
En los trabajos participan firmas internacionales como AECOM, Renfe, KPMG y WSP, encargadas de diferentes componentes de la estructuración.