La investigación por la muerte de Juan Ignacio “Juani” Acosta, el joven de 16 años que días antes del trágico final había participado en una exhibición de kickboxing en Posadas, sumó un testimonio clave: el árbitro del combate finalmente fue localizado y declaró ante la Justicia más de un año y medio después del hecho.
De acuerdo a la información publicada por Misiones Online, Santiago D. se presentó este lunes ante el Juzgado de Instrucción Nº3 y reconstruyó lo ocurrido el 8 de febrero de 2025 en el gimnasio del barrio Aeroclub.
Según relató, la pelea se realizó bajo la modalidad kick light, que permite golpes de entre el 60 y el 70% de intensidad. Antes de comenzar, explicó las reglas a los participantes y pidió evitar golpes en zonas prohibidas, como la nuca y la espalda.
Durante el combate entre Juan Ignacio Acosta y Dante B., el árbitro detuvo la pelea en dos oportunidades. La primera interrupción se produjo tras un golpe de puño al rostro de Acosta, que le provocó un leve sangrado nasal. El árbitro consideró que la intensidad excedía lo permitido y acompañó al adolescente hasta su esquina, donde comprobó que estaba de pie y respondía a las indicaciones de su entrenador.
Luego de advertir a Dante B. para que bajara la intensidad, el árbitro consultó si Acosta podía continuar y recibió el visto bueno de sus acompañantes. Sin embargo, poco después volvió a frenar la pelea por una patada alta dirigida a la cabeza, que Acosta logró bloquear, pero que también fue considerada demasiado fuerte para una exhibición.
Tras la segunda advertencia, evaluó terminar el enfrentamiento, pero Acosta manifestó su deseo de seguir. El round llegó a su fin y, cuando el árbitro se acercó a la esquina para consultar si continuaba, el entrenador arrojó la toalla, dando por finalizada la exhibición.
El árbitro aseguró que Juan Ignacio caminó normalmente hasta su esquina y que no notó alteraciones en su movilidad ni coordinación. No mantuvo contacto posterior con el adolescente. Al tratarse de un evento sin puntuación, ambos competidores fueron declarados empatados.
El rol del árbitro y las condiciones del evento
En su declaración, Santiago D. aclaró que no estaba registrado como árbitro oficial, ya que en los torneos internos suelen ser los profesores quienes cumplen esa función. Explicó que los sangrados nasales y algunas caídas pueden ocurrir en la modalidad kick light, aunque son menos frecuentes que en las variantes de contacto pleno.

El testigo también detalló que el sangrado nasal de Acosta era leve y que, por el uso de cabezales, podía pasar desapercibido para el otro competidor. Además, remarcó que antes del combate advirtió sobre la importancia de evitar golpes peligrosos y el exceso de rotación de cadera.
La investigación por la muerte de Juan Ignacio Acosta
La declaración del árbitro se incorporó a la causa que investiga las circunstancias de la muerte de Juan Ignacio Acosta, quien se descompensó días después de la exhibición durante una actividad física y fue internado en el Hospital Ramón Madariaga. La autopsia determinó que falleció por un hematoma subdural agudo, una lesión cerebral asociada a un traumatismo craneal.
La Justicia busca establecer si existieron responsabilidades en la organización y el desarrollo del evento que derivaron en el trágico desenlace.




