El viernes pasado por la noche, la Policía Bonaerense arrestó a dos sospechosos en La Matanza acusados de robarle el auto, un Fiat Argo, a una mujer de 54 años. Ambos delincuentes cruzaron a la víctima en el cruce de Charrúa y Balbastro. Una alerta rápida llevó a una persecución, que terminó pocas cuadras después.

Allí, personal del GTO de Isidro Casanova capturó a los acusados, con la colaboración de la Subestación Centro, el Comando de Patrullas matancero y la Policía local. Uno de los detenidos resultó ser menor de edad, pero punible por su edad, 17 años. El otro ya es mayor: se trata de Jeremías Aaron Domínguez, con su pelo teñido de rubio, edad 18.

“Caballero, hace 15 minutos se robaron un vehículo. Ahora vamos a hacer la requisa a ver si tiene un celular”, le dijo el policía que lo arrestó. Hasta aquí, todo normal. Luego, el policía le corrió la botamanga del pantalón. “Mire, testigo, tobillera”, gritó el oficial. Rodríguez, si es que es culpable, salió a robar bajo prisión domiciliaria.

Jeremías Domínguez tras ser detenido

Así, lo trasladaron junto a su cómplice y los ficharon en la Comisaría 2° de Isidro Casanova -parte de la Superintendencia AMBA Oeste de la fuerza provincial-, donde ambos quedaron arrestados a disposición de la UFI N°6. Por qué estaba preso Jeremías Aaron en su casa es el dato más inquietante en toda esta historia: por un homicidio.

La historia de aquel crimen fue particularmente cruel. Ocurrió, literalmente, a una cuadra de donde Domínguez fue detenido el viernes pasado.

La causa data de sus días como menor de edad punible, iniciada el 27 de enero de 2025, a cargo del fiscal Pablo Insúa y el Juzgado N°2 del fuero de menores matancero. La víctima fue un chofer de aplicación, Omar Quispe Tecse, de 38 años y nacionalidad peruana, con domicilio en La Paternal.

La esquina de Isidro Casanova donde mataron a Quispe Tecse

El crimen fue descubierto por los vecinos del barrio Santa Clara de Isidro Casanova, que hallaron a Quispe Tecse ya muerto, con un tiro en la cabeza, su cadáver ensangrentado.

El fiscal Diego Rulli, de la UFI de Homicidios matancera, llevó adelante a una investigación para detener a los sospechosos. El primer sospechoso en caer fue identificado como Thiago Ezequiel Caruatti, de 20 años. Domínguez fue detenido poco después.

Dos años antes, en 2023, Domínguez ya había sido detenido por robo agravado. Repitió la imputación al año siguiente, con dos nuevos arrestos por la misma calificación.

Tras su nuevo arresto el viernes pasado, un miembro de su familia se presentó en la Comisaría 2°, donde protagonizó un pequeño escándalo.