Arabia Saudí anunció el cierre preventivo del oleoducto Este-Oeste tras los ataques sufridos en las regiones de Riad y Medina. (European Union/Copernicus Sentinel-3/Handout via REUTERS)

El Ministerio de Energía de Arabia Saudita anunció este viernes el cierre “preventivo” del oleoducto Este-Oeste, la principal vía alternativa para exportar crudo sin cruzar el estrecho de Ormuz, luego de que la infraestructura sufriera múltiples ataques la mañana del jueves. La medida golpea a una de las arterias energéticas más sensibles del mundo en medio de la guerra en curso entre Israel, Estados Unidos e Irán.

El ducto, también conocido como Petroline, fue blanco de ataques en las regiones de Riad y Medina, según informó el ministerio en un comunicado citado por la Agencia Saudita de Prensa (SPA). “Los ataques causaron varios heridos, quienes recibieron atención médica”, señaló la nota, sin precisar el origen ni el autor del ataque. El organismo indicó que “cualquier novedad adicional será anunciada oportunamente”.

Ni el Ministerio de Energía ni la SPA identificaron a los responsables del ataque contra el Este-Oeste. Sin embargo, la cadena CNN informó, citando a un funcionario estadounidense no identificado, que el oleoducto fue alcanzado por drones lanzados desde Irak, atribuidos a milicias respaldadas por Irán que ya habían disparado misiles y drones contra el reino durante la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán.

El ataque se produjo en una semana de fuerte escalada regional: los hutíes, respaldados por Irán desde Yemen, dispararon oleadas de misiles y drones contra instalaciones energéticas en el sur de Arabia Saudita, en las localidades de Abha, Najran y Jazan, mientras Estados Unidos realizaba ataques contra petroleros iraníes. Imágenes satelitales difundidas el jueves mostraron múltiples columnas de humo cerca del trazado del ducto.

Arabia Saudita es el mayor exportador mundial de petróleo crudo desde hace décadas, lo que convierte cualquier interrupción en su infraestructura en un factor de impacto inmediato sobre los mercados globales de energía.

Los ataques hutíes en el mar Rojo y el control sobre Bab al Mandeb aumentaron la presión sobre las exportaciones de petróleo de Arabia Saudí.

El oleoducto Este-Oeste conecta los principales yacimientos petroleros saudíes, en el golfo Pérsico, con el puerto de Yanbu, sobre el mar Rojo, a lo largo de 1.200 kilómetros. Su capacidad máxima es de siete millones de barriles diarios, lo que lo convierte en la ruta alternativa más relevante para evitar el estrecho de Ormuz.

Riad había intensificado el uso de esta vía para desviar exportaciones hacia el mar Rojo y mitigar el impacto del bloqueo y las restricciones en el tráfico marítimo por Ormuz derivadas de la guerra con Irán. El ducto alcanzó rápidamente su capacidad plena una vez que el tránsito de petroleros por el estrecho quedó prácticamente paralizado, de acuerdo con datos difundidos por la agencia Bloomberg.

Arabia Saudí había llevado el oleoducto Este-Oeste a su capacidad plena para desviar exportaciones hacia el mar Rojo ante las restricciones en Ormuz. (REUTERS/Ahmed Jadallah/Archivo)

Pero esa ruta alternativa hacia el mar Rojo también quedó expuesta a otro frente de conflicto: los ataques de los hutíes contra buques que navegan por esa zona. Las exportaciones petroleras del reino cayeron a alrededor de 3 millones de barriles diarios en agosto, el nivel más bajo desde que existen registros comparables, que datan de comienzos de 2017, como consecuencia de los ataques hutíes contra embarcaciones en el mar Rojo, según reportó Bloomberg.

El diario Financial Times señaló que los mercados petroleros vienen mostrando nerviosismo esta semana por los ataques hutíes contra Arabia Saudita y por el avance de los rebeldes en Yemen, que consolidó su control sobre el estrecho de Bab al Mandeb. Esa ofensiva reforzó la capacidad del grupo de amenazar el tránsito marítimo por el paso que une el mar Rojo con el golfo de Adén.

El ataque al oleoducto saudí impulsó la tensión en el mercado petrolero, con el Brent por encima de USD 110 y la nafta en Estados Unidos arriba de USD 4 por galón. (REUTERS/Ahmed Jadallah/File Photo)

Este avance añade una segunda vía de presión sobre el comercio energético saudí, en momentos en que la principal ruta hacia el Pérsico ya está condicionada por las restricciones derivadas del conflicto con Irán en Ormuz.

El barril de Brent llegó a superar los USD 110 el jueves, ante la especulación sobre el impacto del ataque en el suministro regional, y cerró el viernes en USD 104,56, con una suba acumulada de más del 8% en la semana, de acuerdo con datos recogidos por Financial Times. Según Bloomberg, los precios se mantuvieron prácticamente sin cambios tras el comunicado del ministerio saudí, con el Brent cotizando en torno a los USD 105 el barril.

El Este-Oeste ya había sido blanco de amenazas y ataques reivindicados en los meses previos. A fines de julio, los hutíes afirmaron haber atacado con drones “varios objetivos y puntos sensibles” vinculados al suministro y transporte de petróleo desde el este de Arabia Saudita hasta Yanbu, es decir, la ruta asociada a este mismo ducto.

En abril, ataques atribuidos a Irán tuvieron como blanco una estación del oleoducto y provocaron la pérdida de aproximadamente 700.000 barriles diarios del volumen bombeado a través de esa infraestructura. En aquella ocasión, el bombeo se restableció plenamente tiempo después.

El Ministerio de Energía saudí confirmó que equipos de emergencia y técnicos especializados intervinieron “inmediatamente tras los ataques, adoptando las medidas necesarias para asegurar la infraestructura y evaluar su seguridad, conforme a los procedimientos de seguridad aprobados y a los planes de respuesta ante emergencias, y en coordinación con las autoridades competentes”.