La madrugada del domingo 30 de agosto, Trujillo, en la región La Libertad, registró un ataque que dejó cuatro personas muertas y un empresario secuestrado. El hecho ocurrió en la cuadra 2 y 3 de la avenida Húsares de Junín, donde una camioneta Ford quedó estacionada con cuatro víctimas en su interior.
Según información preliminar de las autoridades policiales, el escenario también permitió considerar la posibilidad de un secuestro. Testigos señalaron que una quinta persona fue retirada por la fuerza del vehículo por un grupo de sujetos que llegó al lugar en una camioneta blanca.
De acuerdo con las versiones recogidas, los atacantes portaban armas de fuego, tenían el rostro cubierto con pasamontañas y descendieron de la unidad antes de aproximarse al vehículo. Las primeras diligencias policiales buscaron establecer la identidad de las víctimas y las circunstancias exactas del ataque.
Las imágenes de las cámaras de seguridad difundidas posteriormente por Latina Noticias permitieron conocer nuevos detalles sobre la operación. En el registro se observa que los sujetos utilizaron prendas similares a las de agentes policiales y ejecutaron una intervención simulada antes de disparar contra los ocupantes y retirar con vida al empresario.
Así ocurrió el ataque registrado por cámaras

Según el reporte del noticiero, el ataque ocurrió cerca de las tres de la madrugada. La grabación muestra cómo la camioneta blanca se detiene detrás del automóvil donde viajaban las cinco personas.
Tres individuos bajaron de la unidad y rodearon parcialmente el vehículo. Uno de ellos se ubicó cerca del conductor, mientras otro ocupó una posición en el lado opuesto. El tercer sujeto quedó parcialmente registrado por la cámara.
Los atacantes solicitaron documentos como parte de una intervención simulada. De acuerdo con la información difundida por el medio, las imágenes y los testimonios recogidos permitieron establecer que los sujetos utilizaron armas con silenciadores, por lo que los disparos no generaron un sonido perceptible en el registro.
Después del ataque, cuatro personas quedaron sin vida dentro del automóvil. El empresario fue sacado del vehículo y llevado hacia la camioneta de los secuestradores.
Las imágenes difundidas muestran otro momento de la operación. Luego del traslado de la víctima, uno de los sujetos volvió al automóvil donde permanecían los cuerpos.
El individuo ingresó al vehículo durante algunos segundos y después salió. Según el reporte, una de las hipótesis consideradas por la Policía apunta a que pudo intentar utilizar ese automóvil para abandonar el lugar y retirar la unidad de la escena.
El intento no habría resultado efectivo. El sujeto salió del vehículo y escapó por la calle Isabel de Bobadilla. Según la información policial citada por Latina Noticias, después recorrió unas tres cuadras y otro vehículo lo recogió.
Este desplazamiento constituye uno de los elementos que sostiene la hipótesis policial sobre la participación de más personas en la operación.
La estimación policial apunta a la posible participación de unas diez personas y tres vehículos. Esta hipótesis se sustenta en el traslado de los atacantes y en la posterior salida del lugar por diferentes medios.
El número exacto de participantes permanece sujeto a las diligencias de investigación. Las imágenes de seguridad forman parte de los elementos utilizados para establecer la ruta seguida por los responsables y determinar la intervención de otros vehículos.
Víctor Revoredo vincula el caso con Los Pulpos
El coronel PNP Víctor Revoredo declaró que la Policía considera como hipótesis técnica la participación de integrantes de la organización criminal Los Pulpos. Según explicó, esa línea de investigación toma en cuenta la modalidad del ataque, las características de la víctima y los medios utilizados durante el secuestro.
Revoredo también señaló que integrantes vinculados con esta organización permanecen recluidos en distintos establecimientos penitenciarios. Entre los nombres mencionados durante la entrevista figuran personas recluidas en Tacna, Chiclayo y Trujillo.
El oficial precisó que la posibilidad de una planificación desde centros penitenciarios todavía forma parte de una investigación en desarrollo. La Policía evalúa la existencia de una articulación entre personas recluidas y otros integrantes que permanecen fuera de los penales.
Revoredo informó que fuerzas especiales de la Policía Nacional del Perú fueron destinadas a Trujillo para reforzar las investigaciones. También mencionó la participación de la División de Investigación de Secuestros.
La Policía mantiene como prioridad la ubicación de los responsables y la recuperación del empresario secuestrado. Revoredo también señaló que las diligencias buscan establecer la participación concreta de cada integrante dentro de la estructura investigada.