- Su rutina combina fuerza, equilibrio y movilidad para sostener la autonomía.
- El caso muestra cómo el movimiento adaptado puede cambiar la vejez.
Tiene 98 años, entrena cuatro veces por semana y desafía los prejuicios sobre la vejez: los ejercicios que la ayudan a seguir fuerte y ágil
<p>Su rutina combina fuerza, equilibrio y movilidad para sostener la autonomía. El caso muestra cómo el movimiento adaptado puede cambiar la vejez.</p>

