Bruselas, 3 sep (EFE).- El Tribunal de Justicia de la Unión Europea aclaró este jueves que las autoridades nacionales deben demostrar "de manera objetiva y suficientemente sólida" que el presidente de Rusia, Vladímir Putin, controla una empresa para poder sancionarla por ese motivo y precisó que el carácter autocrático del régimen político ruso no basta para probar que exista ese control.

La corte con sede en Luxemburgo se pronunció así en el caso de la sociedad Inter Rao Lietuva, una importadora y suministradora de electricidad que operaba en Lituania y a la que las autoridades de ese país inmovilizaron sus fondos en 2022 por estar vinculada a personas sujetas a medidas restrictivas de la UE, en concreto, al presidente de Rusia, Vladímir Putin.

La autoridad lituana se basó, en particular, en que la empresa pertenece indirectamente a la sociedad rusa Inter Rao, cuyos principales accionistas son empresas participadas indirectamente por Rusia.

La empresa penalizada recurrió y el Tribunal Supremo de lo Contencioso-Administrativo de Lituania, que debe pronunciarse en el caso, decidió preguntar al TJUE sobre qué nivel de prueba se exige para demostrar que existan vínculos con personas sancionadas.

El alto tribunal europeo aclaró hoy que en los casos en los que la medida nacional se basa en la existencia de un control sobre una sociedad por una persona sancionada por la UE, el juez nacional debe asegurarse de que la autoridad competente ha demostrado ese control "objetivamente y de manera suficientemente sólida, mediante pruebas directas o mediante un conjunto de indicios suficientemente concretos, precisos y concordantes".

En el caso lituano, recuerda, las autoridades nacionales han alegado que Inter Rao Lietuva se encuentra en una situación en la que el presidente ruso puede influir en sus decisiones pese a que no existe ningún vínculo jurídico, de propiedad o de participación en su capital.

En este sentido, el TJUE precisa que el hecho, mencionado por el tribunal lituano, de que el régimen político de Rusia tenga carácter "autocrático" no constituye, por sí solo, un elemento de prueba suficientemente sólido para demostrar la existencia de control por parte del presidente de Rusia sobre una empresa.

En su cuestión prejudicial, la corte lituana había señalado que el régimen político de Rusia presenta un carácter "autocrático y oligárquico, que se traduce en un control efectivo y real, pero informal (...) sobre los (...) agentes económicos de dicho Estado", de modo que "se impone la conclusión de que el presidente de (Rusia) está, merced a su poder ilimitado de facto (...), en condiciones de ejercer un control real y efectivo sobre las personas y empresas que operan en Rusia".

No obstante, el TJUE añade que el tribunal nacional podrá tener en cuenta toda la información o circunstancias relativas a la realidad y efectividad de un control, incluso informal, ejercido por esa persona sobre la sociedad rusa (Inter Rao), siempre que "estén fundamentadas objetivamente y de manera suficientemente sólida". EFE