
El cineasta argentino Benjamín Naishtat presentó este viernes en el Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF) el estreno mundial de Glaxo, un drama protagonizado por la cantante y actriz Lali Espósito que mezcla amistad, deseo y traición con varias décadas de la historia reciente de Argentina. El largometraje forma parte de Special Presentations, una de las principales secciones del festival canadiense y escaparate habitual para algunas de las producciones internacionales más destacadas de cada edición.
Tras su proyección en Toronto, Glaxo competirá por la Concha de Oro en la Sección Oficial del Festival de San Sebastián. Ambientada inicialmente en la localidad bonaerense de Chivilcoy en 1957, Glaxo sigue a cuatro jóvenes amigos cuya relación se ve alterada por la llegada de un excomisario y de su esposa.
Décadas después, las decisiones tomadas en su juventud continúan proyectándose sobre sus vidas y obligan a los personajes a enfrentarse a antiguos sentimientos de culpa, resentimiento y deseo. Además de Lali Espósito, el reparto incluye a Marcelo Subiotto, Esteban Bigliardi, Esteban Lamothe, Manu Fanego y Alan Sabbagh. La película está basada en la novela homónima del escritor argentino Hernán Ronsino, que utiliza como uno de sus escenarios la fábrica de la farmacéutica Glaxo instalada en Chivilcoy.

Según la descripción oficial del festival, firmada por Diana Cadavid, programadora del TIFF, la película es “una cautivadora adaptación de Benjamín Naishtat de la novela de Hernán Ronsino” que “transforma una sola traición en un absorbente relato de culpa, lealtad y memoria, entrelazando la tragedia personal con la turbulenta historia argentina del siglo XX a través de una atmósfera de misterio y suspenso crecientes”. El texto de Cadavid destaca la frase que abre el filme: “«Todo está perdido cuando un amigo te traiciona», declara ominosamente un narrador durante la secuencia inicial de Glaxo, una película que se desarrolla como el cumplimiento de esa inquietante promesa”.
La trama, de acuerdo con la sinopsis firmada por la programadora, “construye una narrativa absorbente que transcurre en tres líneas temporales diferentes y se centra en Flaco y Miguelito, dos de cuatro amigos íntimos cuyos vínculos se remontan a su adolescencia”. El conflicto central surge de una traición: “Flaco es enviado a prisión, incriminado por un delito que no cometió por Ramón Folcada, un expolicía con un pasado violento. La injusticia surge de una mentira contada por Miguelito, quien identificó falsamente a Flaco como el amante de la esposa de Folcada. A cambio, Folcada lo ayuda a evitar el servicio militar y le consigue un codiciado puesto en Glaxo, la única fábrica del pueblo”.

Sobre el desarrollo narrativo, Cadavid señala: “La historia de suspenso se desarrolla gradualmente, exponiendo las complejas motivaciones, traiciones y el impacto duradero de las decisiones de sus personajes”. Y agrega que la película “también ofrece una mirada intensa y sin concesiones a algunos de los capítulos más dolorosos de la sociedad argentina durante la segunda mitad del siglo XX”.
Benjamín Naishtat no es un desconocido para el público de los grandes festivales internacionales. Director de Historia del miedo, Rojo y, junto con María Alché, de Puan, ha convertido la historia política y social argentina en uno de los elementos recurrentes de su cine. Glaxo prolonga ese interés, aunque esta vez la gran historia permanece principalmente en segundo plano y se filtra a través de las relaciones privadas de los personajes.
Fuente: EFE
[Foto: Reuters/ Vincent West; archivo]



