
A fines de julio, Pampa Energía confirmó el cierre de su planta de caucho sintético en Puerto General San Martín, provincia de Santa Fe. En los últimos días, tras semanas de negociaciones con el sindicato y el gobierno provincial, se supo que 100 trabajadores acordaron retiros voluntarios -no hubo despidos propiamente dichos- y otros 25 serán reubicados dentro del grupo empresarial que comanda Marcelo Mindlin.
El Sindicato de Obreros y Empleados Petroquímicos Unidos (Soepu) confirmó el cese definitivo de la actividad luego de que, el viernes, venciera la conciliación voluntaria en el Ministerio de Trabajo sin que las partes alcanzaran una alternativa para la continuidad de la planta. La instancia había sido prorrogada en varias oportunidades e incluyó una mesa de trabajo con participación del gobierno de Santa Fe.
En el marco del acuerdo final, la totalidad de los empleados desvinculados aceptó el retiro voluntario, con indemnizaciones superiores a las que indica la regulación. Un grupo reducido continuará vinculado a la planta a través de tareas de mantenimiento.
De los cerca de 130 empleados que trabajaban en la línea de caucho, unos 25 serán reubicados en otras compañías del grupo. Entre las opciones disponibles figuran la constructora SACDE —que también tendrá a su cargo la ejecución de Fertil Pampa—, la Transportadora de Gas del Sur (TGS), controlada en forma conjunta por Pampa y el empresario José Luis Sielecki, y Transener, el mayor operador de transmisión eléctrica en alta tensión del país. Esta última es controlada a través de Citelec, holding del que Pampa mantiene una posición co-controlante junto al consorcio integrado por Genneia —vinculada a Jorge Brito, presidente del Banco Macro— y Edison Energía, liderada por los hermanos Juan y Patricio Neuss, tras la privatización en la que el Estado transfirió su participación por USD 356 millones.
Un coletazo del cierre de Fate
El antecedente directo del cierre sucedió en febrero de este año, cuando Fate, la histórica fabricante argentina de neumáticos, despidió a sus 920 empleados y bajó la persiana de su planta de Virreyes, en el partido de San Fernando. La salida de Fate del mercado eliminó uno de los principales compradores locales de caucho sintético y dejó sin sustento comercial esa línea de producción.

Según un comunicado de la empresa, “los cambios registrados en el mercado local de caucho sintético terminaron por hacer inviable la continuidad del negocio”. Pampa subrayó que evaluó distintas alternativas antes de adoptar la decisión, y que el resto de las operaciones del Complejo Petroquímico de Puerto General San Martín continuarán con normalidad.
El cierre se enmarca en una reorientación estratégica de la empresa. Recientemente, Pampa Energía confirmó la construcción de Fertil Pampa, la planta de urea que se levantará en Bahía Blanca con una inversión de USD 2.700 millones y capacidad para producir 2,1 millones de toneladas anuales a partir de fines de 2029. El proyecto, que demandará más de 3.500 empleos directos durante la construcción, fue calificado por Mindlin como “la decisión de inversión más importante en la historia de Pampa”.
El proyecto ya recibió la aprobación del Comité Evaluador del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), lo que le garantiza estabilidad jurídica e impositiva para acceder al financiamiento externo. El impacto estimado para la economía argentina ronda los USD 1.000 millones anuales, considerando tanto el reemplazo de importaciones como las exportaciones, principalmente hacia Brasil, que importa entre siete y ocho millones de toneladas de urea por año.

El complejo ocupará 80 hectáreas en el área portuaria de Bahía Blanca, contará con dos líneas de producción con una capacidad total de 6.000 toneladas diarias y tendrá acceso directo a los gasoductos provenientes de Vaca Muerta. La ejecución estará a cargo de Tecnimont —parte del grupo italiano Maire— y de SACDE. Una vez operativa, la planta requerirá cerca de 300 empleados permanentes, y la empresa priorizará la contratación de trabajadores locales y proveedores de la región.
Con los cuatro principales proyectos de Pampa y TGS, la compañía comprometió inversiones que totalizan cerca de USD 11.000 millones, según precisó Mindlin al presentar la iniciativa ante el presidente Javier Milei en Casa Rosada.