Personal de la Auditoría General de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires allanó la morgue de la Delegación de la Policía Científica de Moreno-General Rodríguez, situada en el hospital Vicente López y Planes, en el marco de la causa penal que investiga el equívoco entre los cuerpos de dos hombres que murieron el 3 de agosto pasado en el Municipio de Moreno.

Desde esta morgue policial, el cuerpo de un hombre llamado Adolfo Brizuela fue entregado a una cochería de Berazategui como si fuera Pedro Peñalver, un veterano de Malvinas de la clase ’62. El equívoco, que causó múltiples afectaciones a las familias de los dos fallecidos, fue revelado por la investigación de Telenoche “Dos muertes y demasiados errores”.

La investigación sobre esta morgue de la Superintendencia de Científica de la Policía Bonaerense tramita en el Departamento Judicial de Moreno-General Rodríguez, a cargo de la fiscal Luisa Pontecorvo y el ayudante fiscal Pablo Córdoba (UFI 3), y bajo el control del juez Gabriel Alberto Castro (juzgado de Garantías N°2). La carátula actual es una presunta “omisión o retardo de actos de oficio” y hay una sola persona imputada: una sargento evisceradora.

La investigación sobre esta morgue de la Superintendencia de Científica de la  Policía Bonaerense tramita en el Departamento Judicial de Moreno-General Rodríguez, a cargo de la fiscal Luisa Pontecorvo. (Foto: Policía de la Provincia de Buenos Aires).
La investigación sobre esta morgue de la Superintendencia de Científica de la Policía Bonaerense tramita en el Departamento Judicial de Moreno-General Rodríguez, a cargo de la fiscal Luisa Pontecorvo. (Foto: Policía de la Provincia de Buenos Aires).

Versiones aportadas por las máximas autoridades de esta morgue le atribuyeron a esta sargento haber “confesado” el error. Sin embargo, su defensa, ejercida por el abogado Rodrigo Tripolone, sostiene que se trata de una pesquisa direccionada y sin pruebas, y en los últimos días solicitó a los investigadores judiciales una batería de medidas tendientes a ampliar el espectro para desentrañar el origen del equívoco, y a resguardar documentación clave, que permanece en manos policiales.

Como reveló Telenoche, el cruce de los cadáveres se produjo en algún eslabón del circuito post mortem, entre que los cuerpos entraron a la morgue para operaciones de autopsia y que uno de ellos fue entregado a una cochería, con la identidad de Peñalver. Días después, la fiscal Pontecorvo ordenó exhumar los restos de quien, en realidad, era Brizuela. Pero la familia de este hombre no fue informada de nada. Se enteraron de toda la historia, días después, por dos periodistas de Telenoche.

En el allanamiento, se secuestraron rótulos y precintos usados para identificar cadáveres; actas originales y rectificadas; libros de presentismo, libros de guardia y libros internos que se usan para registrar el ingreso, el alojamiento y el egreso de los cadáveres. (Foto: Policía de la Provincia de Buenos Aires).
En el allanamiento, se secuestraron rótulos y precintos usados para identificar cadáveres; actas originales y rectificadas; libros de presentismo, libros de guardia y libros internos que se usan para registrar el ingreso, el alojamiento y el egreso de los cadáveres. (Foto: Policía de la Provincia de Buenos Aires).

La trama no se agotó en el equívoco en la morgue: siguió sumando errores. La fiscalía tuvo inicialmente la hipótesis de un homicidio para la muerte de Peñalver, por una lesión que tenía su cuerpo. Esto desencadenó una búsqueda de evidencias y de sospechosos, pero fruto del equívoco con las identidades, la pesquisa se dirigió al domicilio equivocado: el de los Brizuela. En ese marco, esta humilde familia, que vive en una casilla precaria, padeció interrogatorios a golpes y privaciones de la libertad en la seccional 4ta de la Departamental de Seguridad Moreno de la Policía Bonaerense.

Estos presuntos abusos policiales comenzaron a ser investigados luego de la difusión del caso en Telenoche. Se inició una una nueva causa, que tramita en la UFI 7 de este mismo departamento judicial, bajo la carátula de presuntos “apremios y vejaciones”, confirmaron fuentes oficiales.

Mientras tanto, la pesquisa sobre la Policía Científica sigue a cargo de la UFI 3. Entre las medidas requeridas por el defensor Tripolone se encuentran pericias de comunicaciones telefónicas y de chats de Whatsapp, y también resguardo de insumos de trabajo y documentos de esta morgue, cuyo jefe es el médico Roberto Espinosa (oficial subinspector).

Un allanamiento en busca de algunos de estos elementos se concretó este jueves por la tarde: rótulos y precintos usados para identificar cadáveres; actas originales y rectificadas; libros de presentismo, libros de guardia y libros internos que se usan para registrar el ingreso, el alojamiento y el egreso de los cadáveres, fueron retirados del lugar por Asuntos Internos. También debían secuestrarse comunicaciones entre la morgue y comisarías involucradas en la historia. En su requerimiento, la fiscalía consignó un dato erróneo: la “comisaría 8va” de Moreno, en lugar de la seccional 4ta, que está en el corazón de la historia. Es allí donde estuvieron privados de la libertad los Brizuela, acusados de haber “ahorcado” a su propio padre, en el marco de una causa penal