- Máximo Pereyra Yraola tenía un restaurante en Tandil y ahora les vende lechuga, albahaca, rúcula y espinaca premium a sus ex colegas.
- Aprendió por internet y a pura prueba y error.
- La hidroponía crece con impronta federal.
Tras la pandemia se reinventó y apostó por la hidroponía como excusa para vivir en su lugar soñado
<p>Máximo Pereyra Yraola tenía un restaurante en Tandil y ahora les vende lechuga, albahaca, rúcula y espinaca premium a sus ex colegas. Aprendió por internet y a pura prueba y error. La hidroponía crece con impronta federal.</p>


