La suspensión de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) chaqueñas para 2027 abrió para la discusión electoral una salida a la eliminación definitiva que impulsó originalmente el Gobierno de Javier Milei con el objetivo de que sea aprobada en el debate legislativo del Congreso nacional de este año.

La iniciativa de Leandro Zdero —aprobada por 17 votos y con el respaldo decisivo de la diputada massista Katia Blanc— establece que las primarias provinciales no se realizarán el año próximo, pero mantiene vigente la ley para los procesos posteriores. La suspensión de las PASO ya había sido utilizada por varias provincias para las elecciones de 2025 y la decisión chaqueña retoma esa alternativa que tuvo aplicación en la mayoría de los distritos.

La definición de la Legislatura chaqueña se anticipó así a un debate abierto entre los mandatarios provinciales sobre qué hacer con las primarias en 2027, con posiciones que no se ordenan simplemente entre oficialistas y opositores. Una de las alternativas que evalúan algunos gobernadores es acompañar la suspensión de las PASO nacionales, pero mantenerlas en sus propios distritos.

Entre los aliados de Javier Milei, para Raúl Jalil las PASO deben dejar de utilizarse; Rogelio Frigerio se muestra dispuesto a discutir una reforma, y Osvaldo Jaldo rechaza suspenderlas. En Santa Fe, Maximiliano Pullaro acaba de promover una reforma que modifica distintos aspectos del sistema electoral, pero conserva las internas abiertas.

En la provincia de Buenos Aires, el peronismo apuesta a mantener las primarias. El massismo había planteado la posibilidad de discutir la alternativa de suspenderlas, tanto a nivel bonaerense como nacional, pero hoy esa posición perdió fuerza ante la necesidad del PJ de usar las PASO para definir sus candidaturas de 2027.

Una salida que abre la discusión

El proyecto que primereó Zdero es la solución acotada para 2027 que ya se debate en todo el país. La decisión adquiere importancia frente a una negociación nacional en la que el oficialismo empezó a admitir que la eliminación definitiva de las PASO puede encontrar dificultades para conseguir los votos necesarios.

El gobernador chaqueño consiguió además que la suspensión atravesara una Legislatura dividida en partes iguales entre oficialismo y oposición. La mayoría de los diputados peronistas del Frente Chaqueño decidió no concurrir a la sesión para impedir el quórum, pero Blanc permitió que el debate comenzara y luego votó a favor.

La Casa Rosada negocia la reforma política con los gobernadores (Foto: Presidencia).
La Casa Rosada negocia la reforma política con los gobernadores (Foto: Presidencia).

Como en 2025, al no modificar de manera permanente las reglas de competencia electoral, la suspensión deja margen para que gobernadores que no quieren comprometerse con una eliminación definitiva puedan aceptar una suspensión limitada.

El margen de los aliados

Las declaraciones de Jalil y Frigerio muestran que existe espacio para una reforma, aunque sus argumentos no son idénticos. Para el gobernador de Catamarca, las PASO “no le sirven a la sociedad” y las definió como “una encuesta muy cara”. Frigerio puso el acento en el costo de las elecciones y en la cantidad de veces que los ciudadanos son convocados a votar. En Entre Ríos, según explicó, organizar una elección cuesta unos $5000 millones, cifra similar al argumento que usó Chaco.

La coincidencia entre Jalil y Frigerio no alcanza para suponer un respaldo automático al proyecto de eliminación de las primarias que promovió Milei. El catamarqueño planteó que las candidaturas deberían definirse mediante internas partidarias o acuerdos internos, pero también reclamó “el mayor consenso posible”. El entrerriano dijo que está dispuesto a acompañar una reforma, aunque aclaró que no conoce el texto definitivo y que no sabe si se discute una suspensión o una eliminación.

La diferencia es relevante para la estrategia oficial. El Gobierno necesita construir una mayoría en ambas cámaras y los apoyos de aliados pueden ayudar a ordenar a parte de los bloques provinciales, pero no resuelven por sí solos una votación que también depende de otros diputados y senadores, cuyas posiciones no están determinadas únicamente por sus gobernadores.

Límites a la suspensión

La posición de Jaldo introduce uno de los principales contrastes en ese esquema. El gobernador tucumano mantiene un diálogo fluido con la Casa Rosada, pero insiste en rechazar la eliminación de las primarias. “Hemos sido muy claros. Estamos en contra de sacar las PASO”, sostuvo al ratificar la postura del bloque Independencia.

El mandatario tucumano también cuestionó la falta de un texto formal sobre el que discutir. “Ni el jefe de Gabinete ni ningún funcionario nacional nos mostró un proyecto”, afirmó. Su planteo no se limita a discutir qué hacer con las PASO, sino también las condiciones en las que el Gobierno pretende negociar la reforma, cuando ya empezaron a correr los tiempos electorales.

Jaldo ya había advertido que eliminar las primarias podía convertirse en “un traje a medida para La Libertad Avanza”, pero también Jorge Macri las defendió y cuestionó los intentos del Gobierno nacional de eliminarlas. “El concepto de decir que una elección es cara y por eso no tenerla me parece riesgoso porque votar es lo más maravilloso que tenemos y hemos recuperado, y hace a la república y al derecho de los ciudadanos”, dijo a TN.

La negociación pendiente

Mientras los gobernadores avanzan con proyectos propios, el Gobierno de Milei empezó a mover nuevamente la reforma política en el Senado. Patricia Bullrich anunció que la Comisión de Asuntos Constitucionales comenzará a trabajar sobre el proyecto este mes y anticipó una discusión más amplia, que incluye Ficha Limpia, financiamiento político, partidos y sistema electoral. “Se avanzará en la cuestión técnica del proyecto; lo político quedará para más adelante”, dijo.

La propia Bullrich dejó abierta una diferencia entre el objetivo original y una eventual salida negociada. “Suspender o eliminar las PASO es más o menos lo mismo; hay que ponerse de acuerdo en cómo vamos a votar”, sostuvo. En ese contexto, el antecedente chaqueño resulta funcional a la negociación nacional, aun cuando la propuesta de Zdero no sea idéntica a la iniciativa de Milei.

El problema para el oficialismo es que la discusión no se reduce a conseguir gobernadores que estén de acuerdo con revisar las primarias. También debe encontrar una fórmula capaz de reunir posiciones que van desde quienes quieren eliminarlas hasta quienes aceptarían suspenderlas solo para 2027. Chaco ya resolvió; ahora la discusión nacional deberá determinar si esa salida alcanza para construir los votos que todavía le faltan a la Casa Rosada.