
Tres hombres que presuntamente se presentaban como sicarios para intimidar y robar a propietarios de vehículos fueron detenidos durante una serie de intervenciones policiales realizadas en Quito. El caso fue uno de los detectados durante el operativo Apolo 38, que también permitió localizar droga que habría sido preparada para enviarse a Australia y detener a sospechosos de extorsionar a comerciantes.
Las acciones se ejecutaron entre el 25 y el 26 de agosto, principalmente en los distritos La Delicia y Calderón, ubicados en el norte de la capital ecuatoriana. El balance general de la Policía Nacional registró 30 personas aprehendidas y otras 18 retenidas por asuntos migratorios.
Patricio Almendériz, comandante de la Policía del Distrito Metropolitano de Quito, informó en medios locales que 27 de los aprehendidos estuvieron relacionados con procedimientos por delitos como robo, tentativa de asesinato, sustancias sujetas a fiscalización y tenencia o porte de armas de fuego. La cifra forma parte del total de 30 aprehensiones posteriormente reportado por la institución.
Entre los casos investigados aparece una modalidad de robo basada en la intimidación. Según la versión policial, tres sospechosos buscaban acercarse a propietarios de vehículos y establecer inicialmente una relación de confianza. Después cambiaban su comportamiento y aseguraban ser sicarios. Mediante amenazas, obligaban a las víctimas a entregar dinero, teléfonos celulares y otras pertenencias.
Las intervenciones también alcanzaron a tres hombres investigados por presuntas extorsiones en el sur de Quito. En este caso, los sospechosos se identificaban ante sus víctimas como integrantes de una organización delictiva y exigían transferencias de dinero.

La amenaza consistía en posibles ataques contra las víctimas si estas se negaban a pagar. Los depósitos eran requeridos, según la Policía, a cambio de no atentar contra ellas y permitirles continuar desarrollando sus actividades económicas.
Hasta el 27 de agosto, las autoridades no habían informado públicamente los nombres de los seis sospechosos ni identificado a la organización criminal que algunos de ellos aseguraban representar. La información policial disponible tampoco establece que efectivamente fueran integrantes de los grupos con los que buscaban intimidar a sus víctimas.
Otro de los procedimientos estuvo relacionado con una posible ruta internacional de tráfico de drogas. Los agentes encontraron cinco kilogramos de sustancias catalogadas sujetas a fiscalización que, de acuerdo con las investigaciones preliminares, pretendían ser enviados mediante servicios de courier hasta Australia.
La Policía calculó que la cantidad decomisada representaba alrededor de 50.000 dosis. El cargamento fue valorado en aproximadamente USD 11.375 dentro de Ecuador, mientras que su precio estimado en Australia alcanzaría USD 233.750, más de veinte veces su valoración local.
El balance de Apolo 38 incluyó además el decomiso de un arma de fuego y 20 armas blancas. Los agentes recuperaron o retuvieron ocho motocicletas, inmovilizaron un vehículo y encontraron 25 teléfonos celulares entre los indicios obtenidos durante las intervenciones.

Las autoridades reportaron asimismo la detección de más de 300.000 cigarrillos que habrían ingresado irregularmente a Ecuador por la frontera norte. La mercadería era transportada en un camión y fue valorada por la Policía en alrededor de USD 80.000.
Las operaciones forman parte del refuerzo de seguridad desplegado durante agosto en Quito. Entre el 3 y el 20 de ese mes, las autoridades reportaron 7.571 intervenciones y 461 aprehensiones en la capital. En esos procedimientos fueron incautados 6.587 kilogramos de sustancias sujetas a fiscalización, 53 armas de fuego, 451 municiones y 992 armas blancas.
Más de 4.000 integrantes de la Policía y las Fuerzas Armadas han participado en los controles implementados en distintos sectores de Quito, incluidos accesos y corredores viales. Apolo 38 continuó esa estrategia con operaciones dirigidas contra delitos contra la propiedad, hechos violentos, extorsiones, armas y tráfico de drogas.