Triumph suma dos motos de 400 cc y una lleva un nombre histórico: precios y características
Triumph amplía su presencia en el mercado argentino con dos nuevas integrantes de su familia de 400 cc. Se trata de la Thruxton 400 y la Tracker 400, dos motos que utilizan la misma base mecánica pero toman caminos diferentes a la hora de plantear diseño, posición de manejo y uso. La incorporación r

Triumph amplía su presencia en el mercado argentino con dos nuevas integrantes de su familia de 400 cc. Se trata de la Thruxton 400 y la Tracker 400, dos motos que utilizan la misma base mecánica pero toman caminos diferentes a la hora de plantear diseño, posición de manejo y uso.
La incorporación resulta particular en el caso de la Thruxton. Triumph vuelve a utilizar una denominación histórica que nació en 1965 vinculada a una versión de competición desarrollada para el circuito británico de Thruxton. Más de seis décadas después, el nombre regresa en una moto de producción de 400 cc con estética Café Racer.
La Tracker, en cambio, representa una apuesta diferente: es la primera moto de serie de la marca inspirada en el universo del flat track, con una postura más erguida y elementos de diseño derivados de esa disciplina.
Ambas son comercializadas en Argentina por Grupo Corven.
UN MISMO MOTOR, DOS PERSONALIDADES
Las dos motos utilizan el motor TR-Series monocilíndrico de 398 cc, refrigerado por líquido, con cuatro válvulas y doble árbol de levas a la cabeza.
El propulsor desarrolla 42 CV a 9.000 rpm y 37,5 Nm de torque a 6.500 rpm, asociado a una caja de seis velocidades. También incorpora acelerador electrónico ride-by-wire, embrague asistido por torque con función antirrebote y transmisión final por cadena X-ring.
Según las especificaciones informadas para esta generación, el motor entrega un 5% más de potencia máxima que el anterior y dispone del 80% de su torque desde las 3.000 rpm.
La diferencia principal, por lo tanto, no está debajo del tanque sino en la manera en que cada modelo utiliza esa misma base.
TRACKER 400: INSPIRACIÓN EN EL FLAT TRACK
La Tracker 400 toma como referencia las motos utilizadas en las competencias de flat track, una disciplina en la que el control y la capacidad para cambiar de dirección tienen un papel central.
Su diseño incorpora tanque de combustible de superficies marcadas, placa lateral con el número 400, gráficos inspirados en competición, faro redondo LED y escapes elevados.
La ergonomía también busca diferenciarla. Lleva un manillar ancho y plano y una ubicación de estriberas que favorece una postura erguida, pensada para facilitar el control de la moto.
En la parte ciclo utiliza una horquilla invertida de 43 mm y 140 mm de recorrido, mientras que atrás cuenta con un monoamortiguador de gas con depósito externo y 130 mm de recorrido.
El equipo de frenos está compuesto por un disco delantero de 300 mm con pinza radial de cuatro pistones y ABS, además de un disco trasero de 230 mm. El control de tracción puede desconectarse.
Tiene 805 mm de altura de asiento, pesa 173 kilos en orden de marcha y dispone de un tanque de 13 litros.
Su precio de lanzamiento en Argentina es de $11.700.000.
THRUXTON 400: UN NOMBRE QUE VUELVE
La otra novedad tiene un componente histórico adicional. Thruxton es una denominación asociada a Triumph desde 1965, cuando apareció vinculada a una versión desarrollada para homologación y competición en el circuito británico que lleva ese nombre.
La nueva Thruxton 400 recupera esa identidad desde una interpretación moderna del concepto Café Racer.
El tanque esculpido, el faro redondo LED con cúpula, los espejos ubicados en los extremos del manillar, el asiento deportivo y la terminación trasera tipo bullet son algunos de sus rasgos distintivos.
La posición de conducción es uno de los puntos donde más se separa de la Tracker. La Thruxton utiliza semimanillares tipo clip-on, más bajos y estrechos, junto con estriberas retrasadas y elevadas. El resultado es una postura más inclinada hacia adelante y orientada a una conducción de carácter deportivo.
La suspensión delantera recurre a una horquilla invertida de 43 mm con 135 mm de recorrido, mientras que atrás equipa un monoamortiguador de gas con depósito externo y regulación de precarga.
Los frenos mantienen una configuración similar a la Tracker, con disco delantero de 300 mm, pinza radial de cuatro pistones y ABS, acompañado por un disco trasero de 230 mm.
Con 795 mm de altura de asiento, la Thruxton pesa 176 kilos en orden de marcha y también tiene un tanque de 13 litros.
El precio de lanzamiento es de $11.900.000.
DOS 400, DOS PROPUESTAS
Aunque comparten buena parte de su tecnología, las diferencias de ergonomía y diseño marcan claramente el perfil de cada una.
CaracterísticaTracker 400Thruxton 400Motor398 cc, monocilíndrico398 cc, monocilíndricoPotencia42 CV42 CVTorque37,5 Nm37,5 NmCaja6 velocidades6 velocidadesSuspensión delanteraHorquilla invertida 43 mm / 140 mmHorquilla invertida 43 mm / 135 mmFreno delantero300 mm / 4 pistones / ABS300 mm / 4 pistones / ABSAltura de asiento805 mm795 mmPeso173 kg176 kgTanque13 litros13 litrosConceptoFlat trackCafé RacerPrecio lanzamiento$11.700.000$11.900.000
La diferencia de precio entre ambas es de $200.000, pero la elección no pasa tanto por la mecánica como por el tipo de moto que busca cada usuario.
La Tracker propone una posición más erguida y una estética vinculada al flat track. La Thruxton, en cambio, apuesta por una postura más deportiva y por el atractivo adicional de recuperar uno de los nombres más reconocibles de la historia de Triumph.
En ambos casos, la marca establece un mantenimiento cada 16.000 kilómetros o 12 meses, lo que ocurra primero, y ofrece una garantía de dos años.
Así, la familia 400 suma dos alternativas que parten de una misma receta mecánica pero buscan conquistar a públicos diferentes: una mira hacia las pistas de tierra y la otra recupera una historia que comenzó hace 61 años.



