
El presidente de Estados Unidos ha celebrado en la tarde de este martes la victoria electoral del partido ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD, por sus siglas en alemán), al que se ha referido como "el Partido Populista", en los comicios del estado de Sajonia-Anhalt celebrados el domingo, donde la formación se hizo con más del 43% del voto, logrando una victoria clara aunque quedándose a las puertas de la mayoría absoluta.
"El Partido Populista de Alemania acaba de vivir una noche realmente importante", ha afirmado el inquilino de la Casa Blanca en una publicación en redes sociales.
En su mensaje, ha mostrado su satisfacción con que "por fin se han cansado de las normas y regulaciones de inmigración absolutamente horribles que tanto daño han hecho a Alemania", en aparente alusión bien al electorado de Sajonia-Anhalt o al alemán.
De cualquier modo, Trump ha celebrado que Alternativa para Alemania "está en auge y no va a aguantar más" tal situación, antes de cerrar su mensaje con las siglas "MGGA", presumiblemente, 'Make Germany Great Again' (Hacer a Alemania Grande Otra vez).
Alternativa para Alemania se hizo con una holgada victoria tras la jornada electoral del domingo, en la que aglutinó el 43,8% de los votos, una cifra que supone más del doble de la lograda en 2021, que la coloca muy por encima del segundo partido más votado, la conservadora Unión Demócrata Cristiana (CDU) y le otorga 39 de los 83 escaños en el parlamento regional, tres menos de los necesarios para la mayoría absoluta.
La AfD lleva clasificada como partido de extrema derecha por la Oficina Estatal para la Protección de la Constitución alemana desde 2023, bajo el argumento de que la formación ataca "los principios esenciales del orden democrático libre", en particular contra "la garantía de la dignidad humana consagrada en la Ley Fundamental". El partido ha apelado la clasificación, pero el proceso se encuentra actualmente suspendido.
Si la formación llegara al poder, sería la primera vez en la historia de la República Federal de Alemania que un partido clasificado como de extrema derecha gobernaría un estado federal, ya que, aunque ganó las elecciones estatales en Turingia en 2024, no logró gobernar.



