
Turquía expresó este sábado su respaldo a Arabia Saudita tras los ataques reivindicados por los rebeldes hutíes contra territorio saudí y se declaró dispuesta a atender eventuales necesidades militares de Riad en el marco del acuerdo de La Meca alcanzado en agosto con Pakistán. El ministro de Exteriores turco, Hakan Fidan, condenó además los golpes contra infraestructura energética.
El canciller turco dijo que su país podría cubrir necesidades militares de carácter técnico si Riad las plantea dentro del acuerdo de Defensa de La Meca suscrito por ambos países junto a Pakistán. Fidan vinculó esa postura a la defensa de la soberanía saudí y a la preocupación por los ataques contra instalaciones energéticas.
En una entrevista con la cadena NTV, Fidan denunció “ataques muy graves contra la integridad territorial y la soberanía de Arabia Saudí”. El jefe de la diplomacia turca añadió que en Ankara son “fieles a su palabra” al aludir al entendimiento sellado en La Meca con Islamabad.
Preguntado por una posible participación de Turquía y Pakistán en acciones militares contra los hutíes, el ministro sostuvo que pueden surgir “necesidades militares en ciertos asuntos técnicos”.
Acto seguido, añadió: “No tendremos ninguna dificultad para satisfacerlas”.
Los hutíes reivindicaron una ofensiva contra “sitios sensibles” en Riad y también un bombardeo contra instalaciones de Saudi Aramco en Yanbu. El grupo aseguró en Telegram, a través de su portavoz militar Yahya Saree, que empleó “una gran cantidad de misiles balísticos y de crucero y drones”.
La coalición encabezada por Arabia Saudita, por su parte, indicó que un misil balístico lanzado contra Riad de madrugada fue interceptado y destruido. También sostuvo en X que hubo intentos de atacar civiles e infraestructura civil en Bisha, Taif, Farasan y Yanbu.
En la capital saudí se registraron explosiones y un incendio cerca del aeropuerto. Periodistas de AFP constataron dos fuertes detonaciones en la madrugada y observaron un depósito de combustible con el logo de Aramco en llamas antes de que los bomberos apagaran el fuego.
Un residente de 27 años del norte a esa agencia: “Escuché la alarma y luego temblaron mis ventanas”. Otro vecino citado por AFP dijo que estaba angustiado porque la señal de fin de alerta no llegó de inmediato, después de un aviso enviado poco antes de las 03:00 locales.
La posición de Turquía ante la escalada regional
Fidan reclamó que Arabia Saudita no sea “arrastrada al conflicto actual entre Irán y Estados Unidos”. A su juicio, el bloqueo de las conversaciones entre esos dos países y el repunte del conflicto en Yemen han hecho que la situación sea “cada vez más complicada”.
El ministro defendió que existen “muchos intentos” para poner fin a las hostilidades, aunque recalcó que deben contar con la aceptación de todas las partes implicadas.
También expresó su expectativa de que las negociaciones entre Washington y Teherán lleguen a una conclusión y advirtió del coste económico de la crisis.
La guerra en Yemen estalló en 2014, cuando los hutíes tomaron Saná y otras regiones, y dio paso en marzo de 2015 a una intervención militar liderada por Arabia Saudita.
Tras una frágil tregua alcanzada en 2022, el conflicto se reactivó en julio en el marco de la guerra regional iniciada con ataques de Estados Unidos e Israel contra el régimen de Irán.
En las últimas semanas, los hutíes tomaron amplias extensiones de territorio al Gobierno reconocido internacionalmente y respaldado por Riad.
Los bombardeos saudíes no frenaron su avance por el litoral yemení del mar Rojo, lo que les permitió controlar el estrecho de Bab el Mandeb. Ese paso conecta Asia y Europa a través del canal de Suez y se convirtió en la principal vía de exportación del petróleo saudí desde el cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán.

La nueva fase de combates inquieta a los mercados internacionales y dejó 48 muertos en las últimas horas, según fuentes militares de ambos bandos citadas por AFP.
La ONU calcula además que más de 112.000 personas abandonaron sus hogares desde la reanudación de los combates en Yemen, y que casi 3.000 huyeron por mar hacia Yibuti.
Para Anna Jacobs, del Arab Gulf States Institute de Washington, Arabia Saudí y los hutíes están atrapados en una espiral de escalada. Riad reaccionará a estos ataques, aunque asume que una salida negociada es la vía para poner fin a la situación.



