Tatuaje de Diego Sebastián Rosen en las imágenes de las denuncias y en la foto oficial de su captura. Crédito: Redes Sociales / FGJEM

En medio de la investigación por el crimen múltiple del tecladista Jonathan Meléndez (38) y tres de sus familiares en un departamento de Atizapán de Zaragoza, México, se confirmó la detención de Diego Sebastián Rosen Ferlini, un empresario argentino de 51 años. El caso abrió interrogantes sobre negocios compartidos y denuncias previas por presunto fraude.

La captura se produjo el 2 de septiembre sobre la carretera México-Toluca, en la zona de La Marquesa, municipio de Ocoyoacac. De acuerdo con la información obtenida por Infobae, los investigadores lo señalaron como el presunto responsable de los asesinatos del integrante de la banda Camilo Séptimo, su esposa de 35 años —embarazada de cuatro meses—, su hija de 3 y otra mujer de 21.

Antes de la captura de Rosen Ferlini, las autoridades ya habían detenido a Gerardo Cisneros Bejarano, quien comenzó a ser investigado bajo la sospecha de que hubiera participado en los crímenes. En ese operativo de arresto, intervinieron fuerzas estatales y federales.

Los cuerpos fueron encontrados a las 23:50 horas del 1 de septiembre en un inmueble del fraccionamiento Grand Viure, en Atizapán de Zaragoza, en la zona de Esmeralda, en el Estado de México. Según los primeros datos oficiales, las víctimas presentaban signos de violencia y parte de ellas se encontraban atadas.

Jonathan Samuel Meléndez, el tecladista mexicano que fue asesinado junto a su familia (Instagram - @honasmelendez)

Aparentemente, dos de los adultos fueron encontrados con heridas de arma de fuego en la cabeza. La niña también sufrió una lesión de bala en la cabeza, mientras que la cuarta víctima, la mujer de 21 años, tenía un disparo en la espalda.

La investigación también incorporó un dato que amplificó el impacto del caso, ya que hasta el perro de la familia fue hallado maniatado dentro de la vivienda. Además, en el departamento fue encontrado con vida un niño de 6 años, que no presentaba lesiones.

Las primeras indagatorias ubicaron el ataque entre las 17:30 y las 19:40 horas del mismo día. La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) maneja como hipótesis inicial que dos hombres ingresaron al departamento sin forzar la entrada y que uno de ellos habría aprovechado una relación de confianza con las víctimas.

El hecho de que las cerraduras no presenten rasgos de haber sido forzadas fundamenta la hipótesis de que por lo menos uno de los asesinos era tenía un vínculo con la familia. Conforme avanzó la investigación, se conoció que el argentino tenía antecedentes por fraude.

En redes sociales, la denunciante compartió fotografías del ahora señalado como asesino. Crédito: Redes Sociales

Previo al múltiple crimen, Rosen Ferlini había sido señalado meses antes en publicaciones de redes sociales por presuntas maniobras fraudulentas vinculadas con alquileres vacacionales en Valle de Bravo, Acapulco y Tepoztlán.

En una de esas publicaciones, difundida el 21 de julio de 2026 en un grupo de Facebook sobre rentas vacacionales, se lo acusó de haber cometido un fraude cercano a los 500.000 pesos mexicanos en una operación de hospedaje en Valle de Bravo. La denunciante aseguró que ya había más de 11 personas afectadas por un esquema similar.

Según esa versión, Rosen Ferlini y una mujer operaban bajo los nombres “+ Relax” y luego “NOMAD P.M.”. Por este motivo, el mensaje advertía a potenciales clientes que extremaran precauciones antes de hacer pagos o cerrar acuerdos relacionados con propiedades administradas por ambos.

A raíz de esto, la Fiscalía General del Estado de México lanzó un comunicado conjunto con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México (SSC), en donde confirmaron que Rosen Ferlini era socio de Meléndez en el negocio de alquileres vacacionales mencionado.

A partir de esa relación comercial, se planteó la posibilidad de que el móvil del crimen hubiera estado relacionado con una presunta disputa económica por 300.000 pesos mexicanos. Sin embargo, esa motivación todavía no fue confirmada de manera oficial.

Por el momento, la investigación sigue enfocada en reconstruir cómo ingresaron los agresores, qué vínculo mantenían con las víctimas y cuál fue la secuencia exacta del ataque dentro del departamento. En simultáneo, tratan de esclarecer el móvil del crimen y la responsabilidad de cada uno de los detenidos.