- Fue un milagro que nadie muriera o resultara gravemente herido.
- Manejó siguiendo las luces traseras de los camiones.
Un conductor ciego, ebrio y sin registro manejó 240 kilómetros por una autopista
<p>Fue un milagro que nadie muriera o resultara gravemente herido. Manejó siguiendo las luces traseras de los camiones.</p>
