Un consorcio de petroleras consiguió un crédito de US$900 millones para financiar un gasoducto que permitirá exportar GNL
Un grupo de petroleras anunció el cierre de un financiamiento por US$900 millones para la construcción del gasoducto entre Vaca Muerta y la costa marítima de Río Negro . El anuncio corresponde al proyecto Southern Energy (SESA) que integran PAE , YPF , Pampa Energía , Harbour Energy y Golar LNG, a t
Un grupo de petroleras anunció el cierre de un financiamiento por US$900 millones para la construcción del gasoducto entre Vaca Muerta y la costa marítima de Río Negro. El anuncio corresponde al proyecto Southern Energy (SESA) que integran PAE, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG, a través del consorcio San Matías Pipeline (SMP).
El tendido del ducto conectará la cabecera de Tratayén, en Neuquén, con la costa de Río Negro. Tendrá unos 478 kilómetros de extensión, 36 pulgadas de diámetro y una capacidad de transporte de 27 millones de metros cúbicos diarios de gas. La obra civil comenzó la semana pasada con la apertura de pista y se prevé su culminación en agosto de 2028.
El desarrollo completo del gasoducto demandará una inversión total estimada en US$1800 millones. Mientras el 70% quedará cubierto por el financiamiento bancario, los US$400 millones restantes serán aportados por las empresas socias, con la siguiente composición accionaria: PAE (30%), YPF (25%), Pampa Energía (20%), Harbour Energy (15%) y Golar LNG (10%).
El ducto para exportar GNL tendrá la capacidad de transportar 27 millones de metros cúbicos diarios de gas. (Foto: Gobierno de Río Negro)
“La financiación permitirá avanzar con una de las principales obras de infraestructura energética y en desarrollo en Argentina”, señaló en un comunicado San Matías Pipeline.
Según trascendió, la transacción fue realizada por los bancos Citi, J.P. Morgan, Santander e Itaú, con la participación de BBVA, Bladex, Barclays, ICBC y Bank of China. El crédito fue otorgado a 7 años de plazo con 3 años de gracia, y se garantiza con los contratos de transporte de largo plazo del proyecto.
La tasa de interés anual será del 4,25% más SOFR (Secured Overnight Financing Rate, que administra la Reserva Federal de Nueva York), lo que equivale a algo menos del 8% en la actualidad, por debajo de lo que pagaría el Estado argentino si saliera a emitir deuda.
El gasoducto es la pieza clave para alimentar las terminales de licuefacción que operará Southern Energy (SESA), un consorcio conformado por las mismas compañías que integran San Matías Pipeline. A diferencia de Argentina LNG —el megaproyecto de licuefacción a mayor escala que impulsan YPF, la italiana Eni y la emiratí XRG—, esta iniciativa será la primera en entrar en operación: el primer buque licuefactor llegará a fines de 2027 y comenzará a despachar GNL hacia fines de ese año.
En los próximos años el país podría convertirse en exportador mundial de GNL. (Foto: REUTERS/Eliana Raszewski)
El país iniciará las exportaciones a gran escala cuando termine el próximo invierno y se proyecta que produzca seis millones de toneladas anuales. Un tercio de eso irá hacia Alemania, donde la estatal Securing Energy for Europe (SEFE) las destinará a abastecer a la industria local, golpeada en los últimos años por la guerra entre Rusia y Ucrania y, más recientemente, por el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. Se prevé que, en total, las exportaciones de gas licuado del proyecto SESA sumarán unos US$2500 millones al año.