- El Presidente es prisionero de un temperamento que no lograría domar.
- Los problemas quedaron expuestos con el escándalo Adorni.
- Los incómodos comentarios de Patricia Bullrich.
Un desafío estudiantil que llegó cuando la emocionalidad de Milei está en un límite
<p>El Presidente es prisionero de un temperamento que no lograría domar. Los problemas quedaron expuestos con el escándalo Adorni. Los incómodos comentarios de Patricia Bullrich.</p>




