
El inicio del ciclo lectivo en el sur de Estados Unidos volvió a quedar alterado por nuevos cierres escolares vinculados al COVID-19, después de que dos instituciones decidieran suspender actividades ante un aumento de contagios entre estudiantes y trabajadores. La situación quedó expuesta en un reporte de Newsweek, que señaló que el repunte coincide con un alza de la circulación del virus en gran parte del país.
La medida más reciente ocurrió en Texas, donde el distrito escolar San Perlita Independent School District, ubicado en el sur del estado, anunció la cancelación temporal de clases en todos sus campus.
Las autoridades explicaron que la decisión respondió a la “rápida propagación” del COVID-19 dentro de la comunidad educativa y sostuvieron que el cierre apunta a proteger la salud de alumnos, docentes y familias.
La decisión volvió a poner en escena un escenario que, aunque más acotado que en los primeros años de la pandemia, todavía provoca alteraciones puntuales en escuelas y lugares de trabajo.
Dos cierres en pocos días y alerta por el aumento de casos

El caso de Texas no fue el único. Newsweek también detalló que, días antes, la escuela Park Ridge Achievement Academy, en Louisiana, cerró de manera temporal durante una jornada completa a raíz de un brote que afectó tanto a estudiantes como a miembros del personal. La institución aseguró que actuó “por precaución”, frente al avance de los contagios.
Ambos episodios coincidieron con un contexto sanitario más amplio. Los datos más recientes de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) indicaron que, hasta el 19 de agosto de 2026, los contagios de COVID-19 crecían o probablemente crecían en 47 estados del país. Ese mismo informe no identificó ningún estado con una tendencia descendente en la cantidad de casos.
En ese marco, Texas figura entre los estados con circulación en aumento. El reporte citado por Newsweek añadió que la actividad nacional del virus se mantiene en niveles generales bajos, aunque con una tendencia ascendente que se observa con más fuerza en zonas del sur y del oeste del país.
Qué muestran los datos sanitarios y por qué preocupa a las escuelas

Otra señal que acompaña esta suba aparece en los controles de aguas residuales, una herramienta utilizada para detectar la presencia del virus antes de que se refleje con fuerza en los testeos clínicos o en las consultas médicas. En varias regiones de Texas, incluido el centro del estado, los CDC registraron niveles en ascenso de SARS-CoV-2, el virus que causa el COVID-19.
Ese tipo de monitoreo funciona como un indicador temprano de circulación comunitaria y permite anticipar posibles brotes. En el caso de las escuelas, el impacto suele sentirse con rapidez cuando la transmisión alcanza a grupos numerosos al mismo tiempo, ya que eso deriva en ausencias de alumnos, licencias del personal y dificultades para sostener el dictado normal de clases.
Aunque el repunte genera preocupación, los especialistas aclararon que la situación actual no equivale a un regreso al escenario más crítico de la pandemia. Newsweek recordó declaraciones previas de Andrew Pekosz, profesor de microbiología molecular e inmunología en la Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health, quien explicó que “los casos aumentan a un ritmo relativamente estable; no se disparan de manera dramática”.
El experto añadió, en declaraciones recogidas por Newsweek, que “esto es lo que se esperaba del COVID-19 ahora que la enfermedad entró en una fase estacional y dejó atrás la fase pandémica”. Esa definición coincide con la evaluación de varios especialistas, que ubican al virus dentro de un patrón de olas periódicas, sobre todo en verano e invierno.
Síntomas, circulación estacional y seguimiento oficial
Los organismos sanitarios remarcan que los síntomas actuales del COVID-19 pueden confundirse con los de la gripe y otras enfermedades respiratorias. Fiebre, tos, cansancio, dolor de cabeza y malestar corporal aparecen entre las manifestaciones más frecuentes. Aun así, los CDC precisaron que la pérdida del gusto o del olfato continúa más asociada al COVID, mientras que la gripe suele comenzar de forma más repentina.
Frente a ese cuadro, las autoridades de salud recomiendan realizar pruebas cuando sea posible, en especial en personas con mayor riesgo de desarrollar cuadros severos. Newsweek indicó además que los test continúan disponibles en farmacias, cadenas comerciales y algunos servicios sanitarios locales de Estados Unidos.
La evolución de estos brotes escolares quedará bajo seguimiento en las próximas semanas, justo cuando el regreso a clases coincide con la proximidad de la temporada de virus respiratorios.