
Un exinvestigador vinculado a fondos para estudios sobre autismo admitió haber desviado más de 1 millón de dólares y utilizar parte de ese dinero para comprar una casa en Atlanta, una motocicleta Harley-Davidson y otros bienes, de acuerdo con información publicada por CBS News a partir del caso presentado por la fiscalía federal en Georgia.
El acusado es Poul Thorsen, un investigador danés de 65 años que se declaró culpable de fraude electrónico ante un tribunal federal de Atlanta. La causa gira en torno a subvenciones otorgadas para investigaciones sanitarias relacionadas con autismo, vacunas, parálisis cerebral, infecciones durante el embarazo, desarrollo infantil y exposición fetal al alcohol. La fiscalía sostuvo que el dinero debía financiar estudios de salud pública, pero una parte terminó en cuentas controladas por el propio acusado.
La causa apunta a facturas falsas y firmas adulteradas
Entre 2000 y 2009, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) otorgaron más de 11 millones de dólares a dos agencias del gobierno de Dinamarca para sostener distintas investigaciones, informó CBS News. Thorsen quedó a cargo de supervisar esos recursos en 2002 y, a partir de entonces, la acusación afirmó que presentó más de una docena de facturas fraudulentas.
Tal y como fue expuesto por la fiscalía del Distrito Norte de Georgia, esos documentos incluían la firma falsificada de un funcionario de los CDC. A partir de esas maniobras, Aarhus University transfirió cientos de miles de dólares a cuentas que creía pertenecían al organismo estadounidense. En realidad, aseguró la acusación, las cuentas eran controladas por Thorsen.
La admisión de culpabilidad abarca el desvío de más de 1 millón de dólares procedentes de Aarhus University y Odense University Hospital, dos instituciones danesas involucradas en la administración de los fondos. El caso, además de su dimensión penal, vuelve a poner el foco sobre los controles aplicados a las subvenciones internacionales destinadas a investigación científica y sanitaria.
La fiscalía aseguró que el dinero fue usado para gastos personales

Los fiscales detallaron que parte del dinero terminó en la compra de una vivienda en Atlanta, una motocicleta Harley-Davidson y vehículos de las marcas Audi y Honda. También indicaron que hubo extracciones de efectivo, pagos de tarjetas de crédito y transferencias hacia otras cuentas, siempre de acuerdo con lo reconstruido por las autoridades y recogido por CBS News.
Aunque el eje del expediente está en el uso irregular de fondos públicos, el caso adquirió visibilidad por el destino que habrían tenido esos recursos. La acusación remarcó que el dinero estaba reservado para investigaciones sensibles de salud pública, entre ellas trabajos vinculados al autismo y las vacunas, un tema que ha generado fuerte atención pública durante años.
En ese contexto, el reconocimiento de culpabilidad de Thorsen representa un paso central dentro de una investigación que se mantuvo abierta durante más de una década. La fiscalía no presentó el episodio como una falta administrativa, sino como una secuencia de maniobras deliberadas para desviar recursos mediante documentación falsa.
Thorsen pasó más de 14 años prófugo antes de ser extraditado

Un juez federal había emitido una orden de arresto contra Poul Thorsen en abril de 2011. Sin embargo, el investigador permaneció en Dinamarca durante años y recién fue detenido en Alemania en junio de 2025, indicó el Departamento de Justicia de Estados Unidos. Más tarde, en mayo de 2026, Alemania concedió su extradición hacia territorio estadounidense.
Desde entonces, el acusado permanece bajo custodia federal y sin derecho a fianza. La próxima instancia judicial ya tiene fecha: la sentencia fue fijada para el 1 de diciembre, tal como informó el Departamento de Justicia en la reconstrucción del expediente citada por el medio estadounidense.
El caso deja planteado un capítulo judicial con impacto en el ámbito de la cooperación científica internacional. La declaración de culpabilidad despeja la discusión sobre la autoría de las maniobras, pero todavía resta conocer qué pena impondrá el tribunal y si surgirán nuevas definiciones sobre los mecanismos de control de fondos federales para investigación.


