Un experto explica cómo llenar el jardín de lavandas antes de la primavera: en apenas semanas tenés plantas listas para crecer
La lavanda es una de las especies más populares por varias razones: perfume intenso, hermosas flores y gran capacidad para atraer insectos polinizadores . Para propagarla en agosto, un experto en jardinería dio un truco clave: en unas semanas tenés otra planta lista para crecer. Se sabe que la lavan
La lavanda es una de las especies más populares por varias razones: perfume intenso, hermosas flores y gran capacidad para atraer insectos polinizadores. Para propagarla en agosto, un experto en jardinería dio un truco clave: en unas semanas tenés otra planta lista para crecer.
Se sabe que la lavanda es muy buscada para jardines, patios y balcones, porque sus flores de tonos violáceos son llamativas y originales. Además, ofrece un perfume fuerte, bien característico. Muchos productos cosméticos eligen su fragancia para los productos que comercializan.
Además, se trata de una planta rústica y resistente, que una vez establecida ofrece una ventaja muy importante: se puede ampliar el número de ejemplares sin ponerse en gastos, ya que se reproduce fácilmente utilizando esquejes.
La Lavanda es perfecta para el balcón y se puede reproducir muy fácil en casa. (Foto: Imagen ilustrativa generada con IA).
Esta técnica, que contó un experto en jardinería en su cuenta de instagram @mihuertofacil, consiste en obtener una nueva planta a partir de una porción de otra que ya está desarrollada. Hay que elegir un buen sustrato, sacar tallos adecuados y realizar cuidados básicos para concretar con éxito este proyecto de jardinería hogareña.
Si se siguen los consejos del especialista, el esqueje irá formando raíces y, con el paso del tiempo, se convertirá en una nueva lavanda. No hay que tener grandes conocimientos en el tema ni dedicarle mucho tiempo para alcanzar el objetivo buscado y tener otra planta lista para crecer en unas semanas.
Agosto es un mes ideal para realizar este procedimiento, más aún en días en los que las condiciones del tiempo permiten que los esquejes estén protegidos de las temperaturas extremas. Es importante usar ramas sanas y crear un ambiente en el que las raíces puedan desarrollarse bien en las primeras semanas, cuando se encuentran más frágiles.
Cómo propagar las lavandas en agosto
Se empieza eligiendo el tallo de una rama que se vea vigorosa, sin señal de plagas. Hay que cortar una porción de unos 10 centímetros con una herramienta limpia y bien afilada, de modo de no dañar el tejido.
Ese esqueje hay que prepararlo bien antes de llevarlo a la maceta. Si tiene flores u hojas en la parte inferior hay que eliminarlas, porque debe encontrarse libre para que el enraizamiento no se tope con ningún obstáculo.
En esta etapa, las flores no son necesarias y le impondrían a la rama un gasto de energía extra que sería contraproducente. No hay que perder de vista que el objetivo es que el esqueje administre sus reservas para sobrevivir y echar un nuevo sistema de raíces.
Un aspecto clave para que el proyecto culmine exitosamente es elegir un buen sustrato. Para la lavanda lo ideal es una mezcla liviana, aireada y con un excelente drenaje. Si se utiliza tierra demasiado compacta se corre el peligro de que retenga mucha agua alrededor de la base del tallo y eso puede pudrirla.
El experto remarcó que la lavanda, como otras plantas de origen mediterráneo, no tolera bien los ambientes permanentemente encharcados. Hay que estar atentos a que eso no se produzca.
En el momento previo a meter el esqueje en la maceta se puede poner un producto enraizante. Hay hormonas que favorecen el desarrollo de raíces y aumentan las chances de éxito. No es imprescindible hacerlo, pero puede ayudar.
Lo que sigue es hacer un agujero en el sustrato y meter con mucho cuidado la parte inferior del tallo, sin presionar demasiado la base, porque podría dañarse. Una vez colocado, el sustrato puede afirmarse con suavidad. Para que se mantenga húmedo es conveniente pulverizar agua regularmente.
Una alternativa que recomendó el experto en jardineríaes armar una especie de invernadero, cubriendo la maceta con un nylon grueso. Eso sí, hay que dejar una ventilación que evite la aparición de hongos. La maceta debe permanecer en un lugar con luz, pero sin sol directo, porque eso podría provocar una excesiva pérdida de agua del esqueje.