Un gallego se puso a discutir, abandonó su puesto tras la pelea y la empresa lo despidió: ahora debe readmitirlo o indemnizarlo con 11.462 euros

Cuántas veces no habremos sentido las ganas de irnos de nuestro puesto a tomar el aire, a dar una vuelta y volver cuando las cosas se calmen. Eso es lo que pasó en un astillero de Fene (A Coruña), cuando un oficial de tercera discutió con un compañero. 

Ganaba 3.169,49 euros al mes y llevaba en la empresa —Industrial de Acabados S.A. (INDASA), subcontrata del astillero— desde febrero de 2022. Tras la bronca, se marchó sin avisar a nadie. El encargado tuvo que cubrir su turno y el resto de la plantilla alargó la jornada. Es decir, todos sufrieron por el portazo. Pero, ¿es este comportamiento lo suficientemente grave como para implicar un despido, la sanción máxima en estos casos?

La llamada. A las pocas horas, el jefe de obra lo localizó por teléfono y pactaron que no fuera a trabajar el lunes siguiente. Ese día hablaron otra vez y acordaron tres días más de vacaciones. Pero al día siguiente el trabajador reapareció, y en el centro equivocado: se presentó en las instalaciones de Imenosa, donde no le correspondía estar. Un responsable le explicó que aquel no era su sitio. Él se dio la vuelta y se fue de nuevo. La propia sala del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) calificaría después su conducta de "errática o caprichosa".

Una empresa despidió a la misma empleada dos veces en ocho meses. La justicia los ha anulado y vuelve al trabajo con 25.000 euros
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